MUNDANS EAM ECCLESIAM LAVACRO AQUAE IN VERBO VITAE, Eph.5,26. Limpia con el lavatorio del agua en el Verbo de la vida. El pecador queda justificado con tal bautismo. La fe del buen ladrón lo justifica y el bautismo del agua lo hace sin neceaidad sin más necesidad de actos penitenciales: ni siquiera tiene que confesarse porque la fe en el bautismo es una confesión testimonial. Así su intención es rechazar su vida anterior y tener su voluntad inclinada a la vida nueva cuyo principio es la recepción del bautismo.
Pero el bautismo no produce laa santificación en virtud de la santidad de quien lo recibe o de quien lo administra sino del poder de Dios. El bautismo purifica de los pecados y preguntan a los bautizandos si creen. Si alguien lo recibiera sin tener la fe adecuada
no le aprovecharía en nada para su salvación.
Si no quisieran salir de la infidelidad y se bautizaran sería sin fruto. Los niños son fieles por gracia de quienes los llevan y se alimentan como en el interior del vientre materno. La de uno y mucho más la de toda la Iglesia beneficia al niño por obra del Espíritu Santo que da la vida a la Iglesia y comunica sus bienes de uno en otro. Así el niño la recibe: se incorpora a la fe por el sacramento de la fe y recibe la buena conciencia en hábito no en acto.
Como los padres son su razón tampoco se pueden bautizar fuera de ellos porque sería forzarlos a recibirlo a quienes tienen razón. Y Dios a nadie fuerza. Ellos se salvaban por la fe de sus padres pero si estos son adversos no vale hasta que tengan uso de razón.
Ni se puede hacerlo no natos pero sí a los dementes y nunca a nadie contra su voluntad antecedente.
Pero el bautismo no produce laa santificación en virtud de la santidad de quien lo recibe o de quien lo administra sino del poder de Dios. El bautismo purifica de los pecados y preguntan a los bautizandos si creen. Si alguien lo recibiera sin tener la fe adecuada
no le aprovecharía en nada para su salvación.
Si no quisieran salir de la infidelidad y se bautizaran sería sin fruto. Los niños son fieles por gracia de quienes los llevan y se alimentan como en el interior del vientre materno. La de uno y mucho más la de toda la Iglesia beneficia al niño por obra del Espíritu Santo que da la vida a la Iglesia y comunica sus bienes de uno en otro. Así el niño la recibe: se incorpora a la fe por el sacramento de la fe y recibe la buena conciencia en hábito no en acto.
Como los padres son su razón tampoco se pueden bautizar fuera de ellos porque sería forzarlos a recibirlo a quienes tienen razón. Y Dios a nadie fuerza. Ellos se salvaban por la fe de sus padres pero si estos son adversos no vale hasta que tengan uso de razón.
Ni se puede hacerlo no natos pero sí a los dementes y nunca a nadie contra su voluntad antecedente.