Los sacramentos de la nueva ley causan la gracia. Por ellos el hombre se incorpora a Cristo. Así lo dice el Apóstol en Gal.3,27: BAUTIZADOS OS VESTÍS DE CRISTO.
Luego por la gracia nos hacemos sus miembros. Porque no sólo significan sino que causan la gracia. Pero Dios la causa y los sacramentos son instrumentos. Y la gracia es cierta similitud de la naturaleza divina.
El autor de los sacramentos obra como el artesano que con el instrumento hace su obra material y surge de su idea que está en su mente.
Los sacramentos de la ley nueva causan lo que significan, dicen orden a lo sagrado no sólo como signos sino como causas. Realizan por virtud divina una operación instrumental sobre el alma. Así el agua del bautismo opera la purificación del alma: TOCA EL CUERPO Y LAVA EL CORAZÓN dijo San Agustín.