martes, 27 de diciembre de 2011

SEGUIMOS ADELANTE EN LAS VIRTUDES

A continuación de la caridad el sistema trata de las virtudes cardinales que son virtudes en especial con sus objetos propios. La prudencia es la cabeza de las virtude morales en cuanto es la recta razón de lo que ha de hacerse y rige en lo que ha de evitarse para obrar bien. Reside en el entendimiento mientras que las morales en la voluntad. Es un nexo en cuanto razón práctica entre las virtudes intelectuales y las morales y conoce lo universal para aplicarlo en lo singular de las acciones. Es la sabiduría para el hombre en sus acciones. Su mérito no consiste solo en la consieración sino en la aplicación a la obra, fin de la razón práctica. La importancia de alcanzar el fin hace que un defecto en esto sea pésimo.
Virtud que versa sobre los medios y depende del consejo. Advertimos la importancia suma en la vida como lo destaca en primer lugar el libro de los PROVERBIOS. Estamos anhelantes de su estudio y ejercicio para la santidad y la felicidad ya posible en el tránsito de esta vida donde se inicia la eternidad si despejamos los obstáculos que nos alejan del árbol de la vida.

jueves, 15 de diciembre de 2011

TRÁNSITO A LOS PRÓXIMOS BLOGS

Un requerimiento sistemático nos obliga a retroceder a la moral general de la PRIMA SECUNDAE. Allí se parte del fin último, de Dios como fin último luego de haberlo visto como princpio en la PRIMERA PARTE. Principio que es su ser que absolvimos ya pero que frenamos antes de encontrarlo como principio ad intra, de lo cual sin embargo hablamos y como principio del ser de los entes, que es la creación que no hemos visto, donde está la creación espiritual, la material y luego la síntesis de ambas que es el hombre. Es muy útil para fundamentar lo que se dirá en DIOS COMO FIN.
Dios como fin último nos pone en la felicidad. Luego hay que ir a considerar las pasiones en cuanto el material que hay que ordenar en los hábitos virtuosos para alcanzar el fin, el cual se alcanza por las virtudes que se estudian en general. Luego el complemento: dones, frutos, bienaventuranzas. Y allí sí se estudia el desorden del pecado. Luego pone Tomás el tratadito de la ley y culmina en el tradicional de la gracia.
Entonces se puede ingresar en las virtudes en especial de las cuales sólo hemos visto la esperanza y la caridad, por la prisa que tenía de verla como realización del ser según la síntesis de toda sistemática:
SER..........CARIDAD.............EUCARISTÍA.
Pero entre el ser y la caridad está la TRINIDAD DE PERSONAS y entre la caridad y la eucaristía esta LA UNIÓN HYPOSTÁTICA de la cual hoy han puesto de moda la vieja deformidad de la modernidad de un tal PAULUS que analizaba como el necio cómo Jesús no sabía que era Dios.
¡Cosa increíble de afirmar si no supiéramos del príncipe de los sofistas y del infinito número de los necios que menciona la Escritura! Y además es tan viejo y lo han remozado muchos eclesiásticos hodiernos que se ve que tampoco han leído la DIVINA COMEDIA:
¿QUIENES SON AQUELLOS? pregunta el recién entrado en el inframundo EL MUNDO LOS HA VUELTO IRRECONOCIBLES..TONSURADOS FUERON...Y lapidario Virgilio agrega: MAS TU GUARDA E PASA...

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA NECEDAD

Se opone a la sabiduría. Es la estulticia que por estupidez no se conmueve. Es torpeza de corazón y sentidos obtusos. La fatuidad es privación total del sentido espiritual. El sabio discierne las causas más altas, el fatuo no tiene capacidad de juzgar y el necio la tiene pero embotada. Es pecado cuando el hombre se sumerge en las cosas de abajo según aquello. el hombre psíquico no percibe las cosas de Dios, es decir el hombre puramente natural que se priva del sentido espiritual. Y esto lo hace por la lujuria que se realiza por máximas delectaciones que absorven del todo al alma. Así la estulticia proviene de un impedimento espiritual y viene de la lujuria.
Sobran ejemplos en la Biblia de la que tantos hablan hoy que se ha puesto de moda; pero claro está después de haber superado la moral que llaman "antigua". Están Nietzsche y Freud al comienzo de este camino por razones o motivos que bien fundamentan.
No obstante sus razones epocales la Biblia exalta la pureza y abomina la sensualidad y no hay nada que se pueda hacer al respecto más que mutilaciones y derivaciones a lo social. Resolverlo así no es legítimo. HAY QUE DECIDIRSE DE ABANDONAR UN TREN QUE CONSIDERAMOS QUE SE HA DESVIADO DEL PUNTO ADONDE QUEREMOS IR. Quédense con Foucault los que santifican los impulsos y abrazan la otredad del hombre, la desestructuración final y no quieran desnaturalizar lo escrito desde hace tres mil años. Digan: esto no me cuadra, está superado por la evolución pero no pretendan hacer evolucionar lo estatuido por la pureza de los decretos divinos amados por el salmista, por ejemplo el del salmo 118, que llama fatuos a quienes olvidaron los mandamientos.
Ya Freud escribió sobre Moisés, deshaciendo su revelación. Lo que se ha intentado hacer con los evangelios y se hace al presente es lograr una patente para seguir lo que todo hombre de "este mundo" ha querido liberarse y ser hombre puramente psíquico con prescindencia de lo así llamado espiritual. Seguro que esto no es lo que ha explicado la moralina por años. Moralina=moral sin Metafísica, sin ciencia sagrada tomásica.
Lo expresado por Jesús acerca del camino ancho y de la puerta angosta y el camino estrecho que lleva a la vida exime por el momento de mayor comentario. El santo santifíquese y el otro haga en contrario dice el Verbo en el Apocalipsis. TEMPUS PROPE EST.
Hay vírgenes prudentes y necias.¿No os gustan esas parábolas? Campo abierto tenéis en este mundo sin andar "desasosegando doncellas de noche en el Toboso". Y si allí ladran es porque son perros.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL DON DE SABIDURÍA

Al sabio toca considerar la causa altísima por la cual juzga certísimamente de las otras. Y conforme a ella ordenar todo. Y hay una causa suprema en cada género: así Pablo dice: como sabio arquitecto puse los cimientos. Mas es sabio enteramente quien conoce la causa altísima que es Dios por cuanto puede juzgarlo y ordenarlo todo por las reglas o medidas divinas. Y esto se alcanza por el Espíritu Santo según aquello: el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios. Así el espiritual todo lo juzga, dice el mismo San Pablo. La sabiduría de este modo se muestra como don del Espíritu Santo.
Pero el sabio puede ser del bien sumo y último fin y aquel que lo es para el mal obrar y es sabiduría terrena o mundanal que versa acerca de los bienes exteriores, la sabiduría animal de los corporales y la sabiduría del diablo sobre alguna excelencia imitando la soberbia del diablo del cual Job dice: ESTE ES REY SOBRE TODOS LOS HIJOS DE LA SOBERBIA. Job, un libro sapiencial antiguo.
Una distinción importante: Se puede tener inquisición de la sabiduría por virtud intelectual, mas poseerlo por connaturalizad pertenece a la sabiduría del Espíritu Santo, que dona la caridad que nos une con Dios. Quien se une con Dios un espíritu es con Él, dice Pablo. Y aquí hay experiencia que parte de la voluntad y concluye en el juicio del entendimiento, el cual aquí juzga y en el don de entendimiento capta. La sabiduría juzga gustando las cosas bellas de Dios. La ciencia las humanas.
Y así se misiona: CAMINAD EN SABIDURÍA HACIA LOS QUE ESTÁN FUERA. Y se predica que llegó el tiempo oportuno ¿De qué? Del reino de los cielos sobre la tierra ¿Cómo? Con la gracia de la caridad dada por el Espíritu de la promesa que se ha cumplido. Se predica la buena nueva del KAIRÓS. Y la sabiduría comanda, que es la parte superior de la razón que entiende en razones eternas, viéndolas y consultándolas dirigiendo las humanas acciones en conformidad con la medida de Dios. Por eso además de especulativa la sabiduría es práctica como la Ciencia Sagrada.
En ella hay una cercanía con Dios del alma que no sólo contempla sino que obra. Pues lo divino es eterno pero mide lo contingente. La sabiduría ve el principio y después encamina las acciones humanas por razones divinas. Y hay dulzura en contemplar y en obrar.
Luego, la sabiduría, don del Espíritu Santo es causa de rectitud de juicio en las cosas divinas y con divinas reglas en las demás por cierta connaturalizad o unión con lo divino que realiza la caridad. Por ello es incompatible este don de sabiduría con el pecado mortal. Un teólogo puede convivir con esos conocimientos y el pecado mortal pero no tendrá la experiencia y la connaturalizad que provee el don. Para no hablar del físico sapientísimo que descubre la bomba atómica.
Quien está sin pecado mortal tiene caridad y ama y es amado por Dios y los Proverbios dicen: DIOS NO AMA A NADIE SINO INHABITA EN él LA SABIDURÍA.
En la gracia LA UNCIÓN OS ENSEÑARÁ TODO, dice Juan pero en particular hay gracias gratis datas que el Espíritu Santo distribuye como quiere según Pablo en Corintios 12 las cuales van más allá de la gracia santificante.. Porque es tesoro de la fe el que hace hablar SABIDURÍA DE DIOS EN EL MISTERIO ESCONDIDO.
Y el don de sabiduría se corresponde con la séptima bienaventuranza
Bienaventurados los pacíficos es decir, los forjadores de la paz ora en sí mismos ora en los demás. Y AMBAS COSAS SON POR LO QUE ACONTECE LA PAZ A FIN DE INGRESAR AL ORDEN DEBIDO YA QUE LA PAZ ES TRANQUILIDAD EN EL ORDEN.
Y ordenar pertenece a la sabiduría: por lo tanto el pacífico se atribuye a la sabiduría.
Son llamados por premio hijos de Dios los forjadores de la paz. Pablo dijo en famoso pasaje a los Romanos: “A quienes de antemano conoció a esos predestinó a ser conformes con la imagen de su Hijo”, el cual es la sabiduría engendrada. Así recibiendo el hombre el don de sabiduría alcanza la filiación con Dios.
Es propio de la caridad tener paz. Forjarla es propio de la sabiduría ordenadora. Así también el Espíritu se lo llama de adopción porque por Él se nos da la semejanza con el Hijo que es sabiduría engendrada.