¡Con cuanta gana debes de estar esperando lector ilustre o quier sencillo la continuación de la moral! Yo sí que me alegro luego de leer célebres escritores y escuchar a tantísimos mediocres exaltados por los medios de comunicación de poder aprender las virtudes con esta precisión y el hálito de santidad de quien las concibe. Habíamos parado por la Pascua y leímos partecitas de la tercera parte acerca de la conveniencia de la Pasión en cruz y sentimos el inmenso espíritu de esta obra tomásica. Ahora sigamos el paso y lo que nos sale tras la PACIENCIA es la PERSEVERANCIA.
Es una virtud. La virtud tiene por objeto o dificil y lo bueno. Persistir e un bien hasta el fin es objeto de un virtud especial.
Así como la templanza regula las delectaciones del tacto que ofrcen una dificultad especial y la fortaleza modera el temor y la audacia respecto de los peligros de muerte, o cual es dificilísimo, la PERSEVERANCIA ES UNA VIRTUD ESPECIAL CUYA FUNCIÓN ES SOPORTAR CUANTO SEA NECESARIO LA DURACIÓN EN ESTOS ACTOS DE VIRTUD Y EN TODOS LOS DEMÁS.
La perfección de virtud se mide más por el bien que por la razón de difícil. Así es parte de la fortaleza que soporta los peligros de muerte y el mérito de la persevrancia consiste en soportar la duración de la obra virtuosa. Practica la firmeza contra la dificultad procedente de la duración.
Se parece a la cosntancia pero ésta vence los males externos y la PRSEVERAJNCIA HACE QUE EL HOMBRE PERMANEZCA FIRME EN EL BIN VENCIENDO LA DIFICULTAD QUE IMPLICA SU DURACIÓN.
La constancia se relaciona así con la paciencia masd en el fin pertenece a la perseverancia.
La perseverancia es un don que pertenece a la gracia actual, de auxilio gratuito de Dios que conszerve al hombre en el bien hasta el fin de la vida y en ello el libre albedrío no ayuda por que es mutable y no puede permanecer inmóvil en el bien aunque pueda determinarse por él. Pues muchas veces está en nustro poder la elección pero no la ejecución. Hay que poseer el poder para perseverar de hecho por causa de la corrupción que no tenía el primer hombre y así le bastaba el libre albedrío con la gracia que poseía. No tenía nada en sí que le amenazara y sin embargo no se mantuvo firme en tan gran felicidad a pesar de la facilidad para no pecar.En cambio los llamados a la gracia se mantuvieron firmes en la fe a pesar de las asechanzas del mundo con el auxilio del don de perseverancia.
Vicio opuesto es la flojedad. Flojo es quien se aparta del bien por la risteza que le causa la privación de los placeres y esto porque se ha acostumbrado a ellos o por debilidad corporal.
El otro extremo es la PERTINACIA que poseen los que mantienen sus opiniones más de lo conveniente, que es el medio de la perseverancia. EL OBSTINADO PECA POR EXCESO AL PERSISTIR EN UNA COSA DE MODO DESORDENADO EN CONTRA DE MUCHAS DIFICULTADES DONDE ENCUENTRA CIERTO PLACER COMO EL FUERTE Y EL PERSEVERANTE. MAS ES VICIOSO TAL PLACER. POR ELLO LA PERTINACIA SE OPONE A LAD PERSEVERANCIA.
Todo muy sutil. La desviación de una virtud o parte de ella desemboca en un vicio. Todos los días padecemos esto en nosotros y en los otros ¡y nadie nunca nos ha educado en la precisión bella de las virtudes!
La educación o es vanidad o es mera capacitación.
abro este espacio para explicar que la justicia de la bienaventuranza aludida es la santidad que es premiada con la saciedad. Cómo se alcanza y como se debe alcanzar la santidad es lo que haré pasando por TODA LA CIENCIA SAGRADA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.
viernes, 20 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
¿QUIEN NOS ENSEÑA?
Nosotros hemos seguido discontinuamente la SUMA TEOLÓGICA donde el doctor común de la Iglesia nos enseña y la Iglesia. No aceptamos otra enseñanza sino la del VERBO mismo que habla con nosotros (YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA)Pero tal comunicación que se da por la caridad, de Amigo a amigo es algo íntimo personal y no enseña en la misma dimensión sapiencial. Él va dejando en nuestra alma algo sustancial: su propio ser donde nosotros comenzamos a navegar como en el océano cristalino.
¡Pero es tan suave ese elemento! se delinea aquí la persona que somos cada uno y que no es para este mundo, porque es suya y Él la viene a rescatar. Persona a persona: una comunicación llamada CARITAS como hemos visto desarrollando esta virtud primera. Ejercitándola realizamos la Verdad, establecemos el vínculo que estatuyó por su encarnación y por el envío de su Espíritu.
Esto se explica en el sistema de la fe quaerens intellectum mas se experimenta en el ejercicio personal de la amistad con quien nos llamó amigos. No necesitamos terceros o cuartos que nos enseñen: La Iglesia y Jesucristo en el secreto de nuestra amistad íntima.
Seguiremos con la moral explicada por un santo doctor: Tomás de Aquino.
¡Pero es tan suave ese elemento! se delinea aquí la persona que somos cada uno y que no es para este mundo, porque es suya y Él la viene a rescatar. Persona a persona: una comunicación llamada CARITAS como hemos visto desarrollando esta virtud primera. Ejercitándola realizamos la Verdad, establecemos el vínculo que estatuyó por su encarnación y por el envío de su Espíritu.
Esto se explica en el sistema de la fe quaerens intellectum mas se experimenta en el ejercicio personal de la amistad con quien nos llamó amigos. No necesitamos terceros o cuartos que nos enseñen: La Iglesia y Jesucristo en el secreto de nuestra amistad íntima.
Seguiremos con la moral explicada por un santo doctor: Tomás de Aquino.
martes, 10 de abril de 2012
CONSCUENCIAS DE LA RESURRECCIÓN
Debemos sacar cuatro enseñanzas:(según Tomás)
1)Procuremos resucitar espiritualmente de lad muerte del alma causada por el pecado a la vida de justicia que se logra por la penitencia: DESPIERTA TÚ QUE DUERMES Y LEVÁNTATE ENTRE LOS MUERTOS Y TE ILUMINARÁ CRISTO, dice el Apóstol. Es la resurrección primera (Apoc 20,6)
2) No debemos diferir hasta la hora de la muerte sino que debemos resucitar ya: NO TARDES EN CONVERTIRTE AL SEÑOR Y NO LO DIALTES DE DÍA EN DÍA (ECL. 5,8)porque vejado por le enfermedad no lo podrás hacer y además te pierdes los bienes presentes de la gracia e incurres en muchos males perseverando en el pecado. Por otra parte cuanto más tiempo posee el diablo tanto más dificilmente abandona, dice Beda.
3) nO PEQUEMOS MÁS PORQUE: HABIENDO CRISTO RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS YA NO MUERE (Rom.6) Y TAMBIÉN: ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS CONSIDERAOS QUE ESTÁIS DE CIERTO MUERTOS AL PECADO PERO VIVOS PARA DIOS EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. POR TAJNTO NO REINE EL PECADO EN VUESTRO CUERPO MORTAL DE MODO QUE OBEDEZCÁIS A SUS CONCUPISCENCIAS. NO OFREZCÁIS VUESTROS MIEMBROS AL PECADO POR INSTRUMENTO DE INIQUIDAD MÁSOFRECEOS A DIOS COMO RESUCITADOS.
4) Debemos resucitar ad una vida nueva y gloriosa evitado todo lo que antes fue causa de muerte: COMO CRISTO RSUCITÓ DE MUERTE A VIDA POR LA GLORIA DEL PADRE ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS ANDEMOS EN NOVEDAD DE VIDA (6,4)
Es así que ella es santidad que conduce a la gloria.
Estaba todo previsto: DIOS ES Y ES SANTO Y NOSOTROS SOMOS PARA ÉL.
1)Procuremos resucitar espiritualmente de lad muerte del alma causada por el pecado a la vida de justicia que se logra por la penitencia: DESPIERTA TÚ QUE DUERMES Y LEVÁNTATE ENTRE LOS MUERTOS Y TE ILUMINARÁ CRISTO, dice el Apóstol. Es la resurrección primera (Apoc 20,6)
2) No debemos diferir hasta la hora de la muerte sino que debemos resucitar ya: NO TARDES EN CONVERTIRTE AL SEÑOR Y NO LO DIALTES DE DÍA EN DÍA (ECL. 5,8)porque vejado por le enfermedad no lo podrás hacer y además te pierdes los bienes presentes de la gracia e incurres en muchos males perseverando en el pecado. Por otra parte cuanto más tiempo posee el diablo tanto más dificilmente abandona, dice Beda.
3) nO PEQUEMOS MÁS PORQUE: HABIENDO CRISTO RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS YA NO MUERE (Rom.6) Y TAMBIÉN: ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS CONSIDERAOS QUE ESTÁIS DE CIERTO MUERTOS AL PECADO PERO VIVOS PARA DIOS EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. POR TAJNTO NO REINE EL PECADO EN VUESTRO CUERPO MORTAL DE MODO QUE OBEDEZCÁIS A SUS CONCUPISCENCIAS. NO OFREZCÁIS VUESTROS MIEMBROS AL PECADO POR INSTRUMENTO DE INIQUIDAD MÁSOFRECEOS A DIOS COMO RESUCITADOS.
4) Debemos resucitar ad una vida nueva y gloriosa evitado todo lo que antes fue causa de muerte: COMO CRISTO RSUCITÓ DE MUERTE A VIDA POR LA GLORIA DEL PADRE ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS ANDEMOS EN NOVEDAD DE VIDA (6,4)
Es así que ella es santidad que conduce a la gloria.
Estaba todo previsto: DIOS ES Y ES SANTO Y NOSOTROS SOMOS PARA ÉL.
domingo, 8 de abril de 2012
LA RESURRECCIÓN Q53
Por cinco razones era necesario que Cristo resucitara: Primero para la manifestación de la divina justicia a la que pertenece ensalzar a los que por Dios se humillan, según el himno de María: DEPUSO A LOS PODEROSOS DE SU TRONO Y EXALTÓ A LOS HUMILDES. Así el hombre Dios fue exaltado hasta la resurrección gloriosa. Segundo por la instrucción de nuestra fe pues con la resurrección se confirma nuestra fe en Dios y Pablo dice aquello que da en el rostro a doctrinas hodiernas: SI CRISTO NO RESUCITÓ VANA ES NUESTRA FE y cositas hay en los salmos: ¿A QUIEN ALABARÉ? Tercero: así se levanta nuestra esperanza y se aclara nuestra fe y Job: YO SÉ QUE MI REDENTOR VIVE Y EL ULTIMO DÍA RESUCITARÉ DE LA TIERRA. Cuarto: para formar la vida de los fieles según Pablo: COMO CRISTO RESUCITÓ DE LOS MUERTOS POR LA GLORIA DEL PADRE ASÍ NOSOTROS VIVAMOS UNA VIDA NUEVA” y también: MUERTOS AL PECADO PERO VIVOS PARA DIOS. Quinto: parad complemento de nuestra salud porque dice Pablo: SE ENTREGÓ POR NUESTROS DELITOS Y RESUCITÓ PARAD NUESTRA JUSTIFICACIÓN. Y así como la pasión obró nuestra salud por la remoción de los males la resurrección lo hizo por la incoación de los bienes de los que es modelo.
Y Él entregó la vida y la tomó gloriosa en la resurrección, porque el alma cumplido el misterio de su pasión y resurrección volvió a unirse al cuerpo pero ahora LE COMUNICÓ SU GLORIA. ¡Ahora sí es Dios y hombre a la vista!
Ahora sí podemos ser santos como miembros suyos. Si la cabeza lo es
Y Él entregó la vida y la tomó gloriosa en la resurrección, porque el alma cumplido el misterio de su pasión y resurrección volvió a unirse al cuerpo pero ahora LE COMUNICÓ SU GLORIA. ¡Ahora sí es Dios y hombre a la vista!
Ahora sí podemos ser santos como miembros suyos. Si la cabeza lo es
jueves, 5 de abril de 2012
PORQUÉ CRISTO TUVO QUE PADECER
Pasemos estos días a la cuestión 46 de la tercera parte de la S.T:Fue necesario que Cristo padeciese pero solamente con necesidad de fin:
1) Para liberarnos a nosotros pues es preciso que el Hijo del hombre sea levantado para que todo el que crea en Él no perezca sino que alcance la vida eterna.
2) Por el mismo Cristo que por la humilificación de la pasión mereció la gloria de la exaltación como dice el Señor al final de San Lucas: era preciso que el Cristo padeciera y así entrara en la Gloria.
3) Por parte de Dios cuyas determinaciones de la pasión estaban profetizadas en la Sagrada Escritura. “era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la ley de Moisés, los profetas y en los salmos acerca mío…era preciso que el Cristo padeciera y resucitara entre los muertos”.
4) Se mostró la misericordia y la justicia. Por la justicia satisfizo el pecado del hombre y por la misericordia según dice San Pablo a los Romanos: “Todos son justificados gratuitamente por su gracia por la redención que tienen en Jesucristo, a quien Dios ha puesto como SACRIFICIO DE PROPICIACIÓN MEDIANTE LA FE EN SU SANGRE. Esto supera la satisfacción como lo se dice en Efesios: Dios que es rico en misericordia por la excesiva caridad con que nos amó estando muertos por los pecados nos dio la vida en Cristo.
5) Y no estaba coaccionado porque es posible para Dios otra solución pues nada es imposible. Pero la ciencia de Dios lo eligió desde siempre luego no podía dejar de cumplirse. Los frutos de la salud humana no se seguirían sino de Cristo paciente. Cristo también eligió y como hombre cumplió la voluntad del Padre que era lo mejor. Y esto condice con que quien es el bien supremo porque nada hay superior a Él podría perdonar sin hacer injuria a nadie. David cree que puede perdonarlo sin justicia cuando dice: “contra ti sólo pequé”. Pero sin embargo hubo un sacrificio propiciatorio.
6) No hubo medio más conveniente de sanar nuestra miseria que su pasión dice Agustín. Porque en la liberación del hombre por la pasión concurren muchas cosas conducentes a la salud del hombre, fuera de la liberación del pecado. PRIMERO PORQUE CONOCE CUÁNTO DIOS LE AMA Y CON ESTO SE MUEVE AMARLE EN LO CUAL CONSISTE LA PERFECCIÓN DE LA SALUD HUMANA. Así lo dice el Apóstol a los romanos: así prueba Dios su amor hacia nosotros. Segundo porque con esto nos dio prueba de su obediencia, humildad constancia, justicia y demás virtudes necesarias para la salud humana. Así lo dice Pedro: nos dio ejemplo…Tercero porque con su pasión Cristo no sólo nos libró del pecado sino que nos mereció la gracia justificante y LA GLORIA DE LA BIENAVENTURANZA. Cuarto porque en este medio se impone al hombre lad mayor necesidad de conservarse inmune al pecado según lo dice Apóstol. “a buen precio habéis sido comprados, glorificad a Dios eado por eln vuestro cuerpo”. Quinto que le da dignidad porque si él hombre fue vencido y engañado por el diablo así también por el hombre venció al diablo. Y si uno mereció la muerte el otro muriendo la superó. Fue más conveniente así ser librados que por la sola voluntad de Dios. Y por la historia fue un documento innegable. Y su liberación de la servidumbre del diablo fue notoria (¡no es una moralina! Habían cadenas que se rompen).
7) Y la razón de las razones: HUMILDAD FRENTE A SOBERBIA DE LA CRIATURA.
1) Para liberarnos a nosotros pues es preciso que el Hijo del hombre sea levantado para que todo el que crea en Él no perezca sino que alcance la vida eterna.
2) Por el mismo Cristo que por la humilificación de la pasión mereció la gloria de la exaltación como dice el Señor al final de San Lucas: era preciso que el Cristo padeciera y así entrara en la Gloria.
3) Por parte de Dios cuyas determinaciones de la pasión estaban profetizadas en la Sagrada Escritura. “era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la ley de Moisés, los profetas y en los salmos acerca mío…era preciso que el Cristo padeciera y resucitara entre los muertos”.
4) Se mostró la misericordia y la justicia. Por la justicia satisfizo el pecado del hombre y por la misericordia según dice San Pablo a los Romanos: “Todos son justificados gratuitamente por su gracia por la redención que tienen en Jesucristo, a quien Dios ha puesto como SACRIFICIO DE PROPICIACIÓN MEDIANTE LA FE EN SU SANGRE. Esto supera la satisfacción como lo se dice en Efesios: Dios que es rico en misericordia por la excesiva caridad con que nos amó estando muertos por los pecados nos dio la vida en Cristo.
5) Y no estaba coaccionado porque es posible para Dios otra solución pues nada es imposible. Pero la ciencia de Dios lo eligió desde siempre luego no podía dejar de cumplirse. Los frutos de la salud humana no se seguirían sino de Cristo paciente. Cristo también eligió y como hombre cumplió la voluntad del Padre que era lo mejor. Y esto condice con que quien es el bien supremo porque nada hay superior a Él podría perdonar sin hacer injuria a nadie. David cree que puede perdonarlo sin justicia cuando dice: “contra ti sólo pequé”. Pero sin embargo hubo un sacrificio propiciatorio.
6) No hubo medio más conveniente de sanar nuestra miseria que su pasión dice Agustín. Porque en la liberación del hombre por la pasión concurren muchas cosas conducentes a la salud del hombre, fuera de la liberación del pecado. PRIMERO PORQUE CONOCE CUÁNTO DIOS LE AMA Y CON ESTO SE MUEVE AMARLE EN LO CUAL CONSISTE LA PERFECCIÓN DE LA SALUD HUMANA. Así lo dice el Apóstol a los romanos: así prueba Dios su amor hacia nosotros. Segundo porque con esto nos dio prueba de su obediencia, humildad constancia, justicia y demás virtudes necesarias para la salud humana. Así lo dice Pedro: nos dio ejemplo…Tercero porque con su pasión Cristo no sólo nos libró del pecado sino que nos mereció la gracia justificante y LA GLORIA DE LA BIENAVENTURANZA. Cuarto porque en este medio se impone al hombre lad mayor necesidad de conservarse inmune al pecado según lo dice Apóstol. “a buen precio habéis sido comprados, glorificad a Dios eado por eln vuestro cuerpo”. Quinto que le da dignidad porque si él hombre fue vencido y engañado por el diablo así también por el hombre venció al diablo. Y si uno mereció la muerte el otro muriendo la superó. Fue más conveniente así ser librados que por la sola voluntad de Dios. Y por la historia fue un documento innegable. Y su liberación de la servidumbre del diablo fue notoria (¡no es una moralina! Habían cadenas que se rompen).
7) Y la razón de las razones: HUMILDAD FRENTE A SOBERBIA DE LA CRIATURA.
miércoles, 4 de abril de 2012
¡CÓMO NECESITAMOS LA PACIENCIA!
“A muchos mató la tristeza y no hay utilidad en ella”, dice el Eclesiástico. Es pues necesaria una virtud que conserve el bien de la razón contra la tristeza para que la razón no sucumba a ella. Tal la función propia de la PACIENCIA, que es según Agustín la que nos hace soportar los males con buen ánimo, es decir sin decaer. De lo contrario perderíamos los bienes a que nos lleva la recta razón. Así gozamos los bienes que quisimos alcanzar que están en el cielo.
Así la paciencia considerada como hábito es virtud porque preserva el alma de los agobios de la tristeza. Con ello pueden operar las virtudes cardinales y las teologales. En suma todas son dispositivas para la caridad que une a Dios. Escuchamos a San Pablo decir que “la caridad es paciente”. Esto nos muestra que no se da paciencia sin la gracia.
El hombre en el estado de naturaleza caída tiene el peso predominante de la concupiscencia. EN EL ESTADO DE NATURALEZA PURA HUBIERA PREDOMINADO LA INCLINACIÓN DE LA RAZÓN (¿ha leído esto Rousseau? No creo). El hombre así tiene paciencia para conseguir los bienes deseados pero la paciencia es soportar males para que la razón tienda a los espirituales con las virtudes teologales que le hacen ver, esperar y amar a Dios como su bien.
Cuando el hombre tiende al bien social no necesita el auxilio de la gracia santificante pero Dios de todos modos lo auxilia a quien tiende al bien finito.
La fortaleza se ocupa de los temores y la paciencia de las tristezas: por eso la paciencia es parte de la fortaleza. Cicerón define la paciencia como LA TOLERANCIA VOLUNTARIA Y CONTINUADA DE COSAS ARDUAS Y DIFICILES. Así incluye en si la LONGANIMIDAD.
Hay pues que amar hasta el final ejercitando la paciencia. Tenemos la penitencia para recuperar la gracia de la paciencia cuando frecuentemente nos agobia la tristeza por los males que nos hieren.
Así la paciencia considerada como hábito es virtud porque preserva el alma de los agobios de la tristeza. Con ello pueden operar las virtudes cardinales y las teologales. En suma todas son dispositivas para la caridad que une a Dios. Escuchamos a San Pablo decir que “la caridad es paciente”. Esto nos muestra que no se da paciencia sin la gracia.
El hombre en el estado de naturaleza caída tiene el peso predominante de la concupiscencia. EN EL ESTADO DE NATURALEZA PURA HUBIERA PREDOMINADO LA INCLINACIÓN DE LA RAZÓN (¿ha leído esto Rousseau? No creo). El hombre así tiene paciencia para conseguir los bienes deseados pero la paciencia es soportar males para que la razón tienda a los espirituales con las virtudes teologales que le hacen ver, esperar y amar a Dios como su bien.
Cuando el hombre tiende al bien social no necesita el auxilio de la gracia santificante pero Dios de todos modos lo auxilia a quien tiende al bien finito.
La fortaleza se ocupa de los temores y la paciencia de las tristezas: por eso la paciencia es parte de la fortaleza. Cicerón define la paciencia como LA TOLERANCIA VOLUNTARIA Y CONTINUADA DE COSAS ARDUAS Y DIFICILES. Así incluye en si la LONGANIMIDAD.
Hay pues que amar hasta el final ejercitando la paciencia. Tenemos la penitencia para recuperar la gracia de la paciencia cuando frecuentemente nos agobia la tristeza por los males que nos hieren.
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