Ahora Santo Tomás coloca el tratado sobre los estados de vida y toca la división entre vida activa y vida contemplativa que es como en el fútbol un clásico (Boca River, Nacional Peñarol, Barcelona Real Madrid etc).
Y así lo primero que examina es si es conveniente tal división justificándolo con esto del libro noveno de la ética nicomaquea:
"LA VIDA HUMANA CONSISTE EN AQUELLO EN LO QUE MÁXIMAMENTE SE DELEITA Y A LO QUE MÁXIMAMENTE TIENDE Y EN ESTO QUIERE PARTICIPAR CON LOS AMIGOS.
Y unos se dedican a la contemplación de la verdad y otros a las obras exteriores. Así se divide la vida en contemplativa y activa.
Y el reposo de la contemplación no es igual a quietismo porque implica un movimiento perfecto interior. Si para el viviente vivir es existir, para el viviente vegetativo es nutrirse y crecer, para el animal es lo mismo más el sentir y para el viviente racional su esencia es su ser: cuanto más contemplativo su operación surge de su ser que tiende a obras exteriores o interiores. Por cierto hay una vida mixta donde ora predomina una, ora la otra.
Pero esta división es completa. Lía y Raquel, Marta y María son los testimonios claros. La esencia de la vida humana está específicamente caracterizada por el intelecto y éste es activo y contemplativo ya que su fin es conocer la verdad u obrar exteriormente plasmando obras o haciendo del obrar mismo su obra racional. La voluptuosidad es común con los animales sin duda alguna. Así lo propio del hombre es la razón práctica y la teórica más allá de lo voluptuoso.
Esto sí que es clasicismo para los hodiernos. Pero los muertos que vos matáis tienen muy buena saludo. La logotectónica con gran fuerza mantiene en vida lo muerto y todo esto está en el presente total de la Historia, otra que el presente del mundo de los modernos en sentido singular, a su vez otro que el del lenguaje submoderno.
Si nos enteramos de las novedades estamos en la actualidad.
Y así lo primero que examina es si es conveniente tal división justificándolo con esto del libro noveno de la ética nicomaquea:
"LA VIDA HUMANA CONSISTE EN AQUELLO EN LO QUE MÁXIMAMENTE SE DELEITA Y A LO QUE MÁXIMAMENTE TIENDE Y EN ESTO QUIERE PARTICIPAR CON LOS AMIGOS.
Y unos se dedican a la contemplación de la verdad y otros a las obras exteriores. Así se divide la vida en contemplativa y activa.
Y el reposo de la contemplación no es igual a quietismo porque implica un movimiento perfecto interior. Si para el viviente vivir es existir, para el viviente vegetativo es nutrirse y crecer, para el animal es lo mismo más el sentir y para el viviente racional su esencia es su ser: cuanto más contemplativo su operación surge de su ser que tiende a obras exteriores o interiores. Por cierto hay una vida mixta donde ora predomina una, ora la otra.
Pero esta división es completa. Lía y Raquel, Marta y María son los testimonios claros. La esencia de la vida humana está específicamente caracterizada por el intelecto y éste es activo y contemplativo ya que su fin es conocer la verdad u obrar exteriormente plasmando obras o haciendo del obrar mismo su obra racional. La voluptuosidad es común con los animales sin duda alguna. Así lo propio del hombre es la razón práctica y la teórica más allá de lo voluptuoso.
Esto sí que es clasicismo para los hodiernos. Pero los muertos que vos matáis tienen muy buena saludo. La logotectónica con gran fuerza mantiene en vida lo muerto y todo esto está en el presente total de la Historia, otra que el presente del mundo de los modernos en sentido singular, a su vez otro que el del lenguaje submoderno.
Si nos enteramos de las novedades estamos en la actualidad.
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