María escogió la mejor parte y no le será quitada. El objeto de la contemplación es incorruptible y eterno y no tiene contrario y quien contempla es tambien incorruptible en el intelecto que se realiza sin el cuerpo. Así lo supieron los antiguos y Tomás. Nosotros estamos detrás de las partículas en el acelerador. También lo estuvo Demócrito sin el aparato.
Claro que aquí no es lo mismo el contemplar que en el cielo. Pero aquí con la incipiente caridad comienza. Pues la caridad conoce, como experimentó Agustín.
Es lo más puede durar en esta vida comparado con otros actos y se continúa en la patria ya que hemos sido hechos para contemplar alabando.
Hoy se valora el conocer cosas o más cosas y el hacer y hacer cosas y más cosas. Marta frente a María
Claro que aquí no es lo mismo el contemplar que en el cielo. Pero aquí con la incipiente caridad comienza. Pues la caridad conoce, como experimentó Agustín.
Es lo más puede durar en esta vida comparado con otros actos y se continúa en la patria ya que hemos sido hechos para contemplar alabando.
Hoy se valora el conocer cosas o más cosas y el hacer y hacer cosas y más cosas. Marta frente a María
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