sábado, 14 de diciembre de 2013

NIHIL NOVUM SUB SOLE

Dice San Gregorio: triple es el modo de ser de los convertidos según estén en el principio, el medio y el fin. Una cosa es el principio de la virtud otra el progreso y otra la perfección en un estado.
En el orden del espíritu hay una doble libertad y una doble esclavitud. Hay una esclavitud del pecado y otra de la justicia y una liberta del pecado y otra de la justicia. Así San Pablo: CUANDO ERAS ESCLAVOS DEL PECADO ESTABAIS LIBRES RESPECTO DE LA JUSTICIA. PERO AHORA LIBRES DEL PECADO HABÉIS SIDO HECHOS SIERVOS DE DIOS.
Se ve cómo se relacionan: si soy esclavo en mis hábitos del pecado estoy libre de la justicia y si mis hábitos me hacen obrar bien soy obediente a ella.
Tomás despeja un equívoco contra el cristianismo que vería el hombre inclinado al mal. Por el contrario afirma: EL HOMBRE POR NATURALEZA ESTÁ INCLINADO A LA JUSTICIA  MIENTRAS QUE EL PECADO VA CONTRA SU INCLINACIÓN NATURAL. Es equivalente a decir: estamos bien hechos. Y no justificarse con el común: errar es humano.
Así el estar libre del pecado ES LA VERDADERA LIBERTAD y la obediencia a la justicia es la contraparte. Por las dos tiende el hombre al bien conforme a su naturaleza.
Por el contrario la verdadera esclavitud es la del pecado que se libera de la justicia. Así el hombre se aleja de su bien propio. Y el pecado lo lleva a la muerte según Pablo a los Romanos.
¡Vemos cómo nuestra época ha optado por la liberación que desconoce ese bien propio! Claro la justicia de la cual se libera es la determinada por Dios y se apega a una unidimensional que acompaña a la liberación. No hay nada nuevo bajo el sol. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

LOS GRADOS DE SANTIDAD

 Trata a continuación cómo los oficios se distinguen por sus actos y dice que la diversidad de los miembros de la Iglesia está ordenada a su perfección, a la acción y al decoro. Así los fieles tienen estados unos más perfectos que los otros. En otra distinción hay acciones diversas en oficios diversos. También hay diversidad en los grados de un mismo oficio. San Isidoro dice que hay muchos géneros de oficios pero el principal es el que tiene por objeto las cosas sagradas y divinas.
Y en los estados hay principiantes, avanzados y perfectos.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

LOS ESTADOS DE LOS HOMBRES EN EL CUERPO

El estado se refiere en la inmovilidad de la condición de la persona. Hay diversos estados en la Iglesia. La gracia de la cabeza se reparte diversamente en sus miembros para que el cuerpo de la Iglesia sea perfecto. Y en sus funciones hay diversidad como lo expresa San Pablo. Y también orden y belleza como en una gran casa como se dice respecto de Salomón por la reina de Saba y Pablo del servicio mutuo de este cuerpo compacto en la fe y conexo por la caridad.
El concepto de cuerpo es dominante. Y el Espíritu los vivifica: SOLÍCITOS EN GUARDAR LA UNIDAD DEL ESPÍRITU MEDIANTE EL VÍNCULO DE LA PAZ. Cuando uno busca su propio bien se separa de esta unidad del Espíritu como la paz de una ciudad se destruye cuando cada uno se preocupa de lo suyo.
En cambio la distinción de oficios y de estados favorece más tanto la paz espiritual como la social ya que obliga a más hombres a dedicarse a las obras públicas.
Dios, dice San Pablo, ordenó de tal manera el cuerpo para que no hubiera escisiones y para que los miembros se preocupen unos de otros.
Tomás describe una obra perfecta que con ideologías epocales se destruyó. Destruir es algo que va motivando a los hombres desde el comienzo. Dios da y el hombre rechaza. Dificil es pegar luego el jarrón chino o rehacer un huevo. Por eso tener todavía a la Iglesia después de tales QUEBRADURAS históricas es un milagro.
 Pero el conato de destruir es una constante entre necios cuyo número es infinito y entre malos cuya identidad es oculta, como se ve en aquella obra de Chesterton: El hombre que fue Jueves.

domingo, 8 de diciembre de 2013

UNIDAD DE LA VIDA ACTIVA CON LA CONTEMPLATIVA

La vida activa impide la contemplativa, dice Tomás cuando es mero ejercicio de las obras exteriores como en Marta. Pero no cuando compone y ordena las pasiones interiores del alma. Por eso San Gregorio: para conservar la ciudadela de la contemplación debe ejercitarse en el campo de las buenas obras. No hace mal al prójimo, sobrelleva con alegría el mal que a él le hacen, no se deja llevar por los bienes temporales. Así al volverse a su interior no lleva sombras de las cosas corporales o bien las descarta con la mano de la discreción. Así aquieta los fantasmas que impiden la contemplación. San Juan de la Cruz toma nota.
Prioridad tiene la vida contemplativa en sí sobre la activa pues su objeto es anterior y más excelente. Pero para nosotros aparece primero la vida activa. Dispositio praecedit formam aunque simpliciter secundum naturam est prior contemplatio.
Sin la vida contemplativa de los perfectos puede entrarse al cielo pero no sin la activa de los buenos.
Hay sin embargo un paso de una a otra en esta vida para que adquiera la acción perfección. Muchas veces el amor impulsa a los espíritus perezosos al trabajo y el temor obliga a los inquietos a la contemplación. Se enriquecen mutuamente.

UNIDAD DE LA VIDA ACTIVA CON LA CONTEMPLATIVA

La vida activa impide la contemplativa, dice Tomás cuando es mero ejercicio de las obras exteriores como en Marta. Pero no cuando compone y ordena las pasiones interiores del alma. Por eso San Gregorio: para conservar la ciudadela de la contemplación debe ejercitarse en el campo de las buenas obras. No hace mal al prójimo, sobrelleva con alegría el mal que a él le hacen, no se deja llevar por los bienes temporales. Así al volverse a su interior no lleva sombras de las cosas corporales o bien las descarta con la mano de la discreción. Así aquieta los fantasmas que impiden la contemplación. San Juan de la Cruz toma nota.
Prioridad tiene la vida contemplativa en sí sobre la activa pues su objeto es anterior y más excelente. Pero para nosotros aparece primero la vida activa. Dispositio praecedit formam aunque simpliciter secundum naturam est prior contemplatio.
Sin la vida contemplativa de los perfectos puede entrarse al cielo pero no sin la activa de los buenos.
Hay sin embargo un paso de una a otra en esta vida para que adquiera la acción perfección. Muchas veces el amor impulsa a los espíritus perezosos al trabajo y el temor obliga a los inquietos a la contemplación. Se enriquecen mutuamente.

sábado, 7 de diciembre de 2013

LA SUSTANCIA ES LA CARIDAD EN SÍ MISMA

Dice San Gregorio: Grandes son los méritos de la vida activa pero son más excelentes los de la vida contemplativa. En algunos momentos las Morales son fuente de la Suma Teológica.
Tomás explica: La caridad es origen del mérito -para ello hay que remitirse a la exposición de la Caridad- y en primer lugar está la misma fuente de la caridad que nos llama amigos y al cual correspondemos. De allí procede el amor al prójimo. Así es primero Dios que lo que hacemos por Dios. Es pues más meritorio el amar la Verdad que es Él mismo. El ejemplo dado de Marta que sirve y de María que contempla, con lo cual inicia "lo que será después".
Hay quien por gran amor a Dios consiente en abandonar un tiempo la dulzura de la contemplación para mayor gloria de Dios. Así San Pablo. Y luego ad maiorem gloriam Dei salió Ignacio de la cueva de Manresa.
Tomás pone la distinción entre sustancia y accidente después tan vapuleada en los tiempos modernos. La esencia de la caridad es la unión con Dios y de la sustancia brotan los accidentes que son exteriores. Y aquella no se ve pero se concibe y estos se ven pero no son nada sin ella.
Al fin al cabo es lo que dice el himno a la caridad.