Es más excelente el estado de perfección de los obispos que son los agentes de perfección que el de los religiosos protegidos por él.
La comparación de religiosos o monjes con los clérigos tiene sus mases y sus menos: en un aspecto tienen unos mayor perfección que otros. Los clérigos que son sacerdotes son más perfectos en esto y los religiosos en el grado de compromiso de consagración a Dios ¿Se debe desear ser obispo?
LA DIGNIDAD BUSCA A QUIEN LA HUYE Y HUYE DE QUIEN LA BUSCA. Esto es para quien ambiciona el poder del obispo. Quien desea ser obispo por esto es malo. San Pablo lo ofrecía a quienes no temían caer en la persecución y el martirio.
NO SE HA DE BUSCAR EL HONOR NI EL PODER EN ESTA VIDA PUES ESTO ES VANIDAD. HAY QUE BUSCAR LA OBRA MISMA QUE SE HA DE HACER EN MEDIO DE ESE PODER U HONOR.
Delicado es pues el límite entre la vanidad y el servicio. ALABO PUES LO QUE DESEÁIS PERO VED QUÉ DESEÁIS.
No es lo mismo desear el estado religioso que el episcopal, porque éste supone una vida perfecta: ¿me amáis más que estos? En cambio el estado religioso es camino solamente: si quieres ser perfecto, ve vende lo que tienes.
La perfección es propia del obispo en sentido activo y como encargado de perfeccionar, al monje le corresponde en sentido pasivo como quien está para perfeccionarse.
Es pues presunción juzgarse a sí mismo ya perfecto pero no lo es tender a la perfección.
Además pretender la perfección a todos corresponde pero no el dispensarla como el obispo.
Esto no corresponde al propio deseo sino a Dios. Porque en primer lugar toca a Dios juzgar y decidir y en segundo lugar a los prelados eclesiásticos que son ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios.
Si a uno no se le impone esta carga se debe dedicar a la investigación y contemplación de la verdad. Cuando se impone hay que someterse por exigencias de la caridad. Siempre es más prudente juzgarse indigno.
La comparación de religiosos o monjes con los clérigos tiene sus mases y sus menos: en un aspecto tienen unos mayor perfección que otros. Los clérigos que son sacerdotes son más perfectos en esto y los religiosos en el grado de compromiso de consagración a Dios ¿Se debe desear ser obispo?
LA DIGNIDAD BUSCA A QUIEN LA HUYE Y HUYE DE QUIEN LA BUSCA. Esto es para quien ambiciona el poder del obispo. Quien desea ser obispo por esto es malo. San Pablo lo ofrecía a quienes no temían caer en la persecución y el martirio.
NO SE HA DE BUSCAR EL HONOR NI EL PODER EN ESTA VIDA PUES ESTO ES VANIDAD. HAY QUE BUSCAR LA OBRA MISMA QUE SE HA DE HACER EN MEDIO DE ESE PODER U HONOR.
Delicado es pues el límite entre la vanidad y el servicio. ALABO PUES LO QUE DESEÁIS PERO VED QUÉ DESEÁIS.
No es lo mismo desear el estado religioso que el episcopal, porque éste supone una vida perfecta: ¿me amáis más que estos? En cambio el estado religioso es camino solamente: si quieres ser perfecto, ve vende lo que tienes.
La perfección es propia del obispo en sentido activo y como encargado de perfeccionar, al monje le corresponde en sentido pasivo como quien está para perfeccionarse.
Es pues presunción juzgarse a sí mismo ya perfecto pero no lo es tender a la perfección.
Además pretender la perfección a todos corresponde pero no el dispensarla como el obispo.
Esto no corresponde al propio deseo sino a Dios. Porque en primer lugar toca a Dios juzgar y decidir y en segundo lugar a los prelados eclesiásticos que son ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios.
Si a uno no se le impone esta carga se debe dedicar a la investigación y contemplación de la verdad. Cuando se impone hay que someterse por exigencias de la caridad. Siempre es más prudente juzgarse indigno.
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