martes, 13 de mayo de 2014

MUERTE A LA MUERTE=RESURRECCIÓN

La necesidad de la resurrección de Cristo.
San Lucas nos presenta esta necesidad: ERA PRECISO QUE CRISTO PADECIERA Y RESUCITAR DE ENTRE LOS MUERTOS.
Cristo se humilló hasta la muerte de cruz, luego debía se exaltado hasta la resurrección gloriosa como se declara en el Magnificat. Lex evangelii
Además se confirma con ello nuestra fe: SI CRISTO NO RESUCITÓ VANA ES NUESTRA FE. Está basada en algo real, que hace resistencia: lo tocaron resucitado.
Además con él, nuestra cabeza, resucitaremos nosotros, su cuerpo. Esta ahora es esperanza pero certificada en su resurrección. Hasta Job sabía que su redentor vive.
Además para que así vivamos ahora desde ya una vida nueva muriendo al pecado y viviendo para Dios.
Así es signo su resurrección de nuestra justificación.
El tercer día es índice de perfección. Debió morir y pasar cierto tiempo el cuerpo muerto y debió ser medido el tiempo por el tres: por razón de ser el ternario, comienzo, medio y fin perfecto. Permaneció empero un día entero más dos noches destruyendo nuestras dos muertes, la del cuerpo y la del alma. Además representan las dos noches y el día o los tres días: antes de la ley, durante la ley y ahora la gracia o bien: figuras de la ley, verdad de la fe, eternidad de la gloria, que Cristo inaugura con su resurrección.
La cabeza debía resucitar al tercer día y los miembros al fin del mundo. A nosotros no nos gusta tal dilación, sin duda, pero el mismo Cristo estuvo con su alma separada de su cuerpo un breve tiempo. Así nosotros. Sin embargo hoy sabemos (no Tomás) que María, feliz entre las mujeres, gozó del privilegio de la Asunción.
Pero Cristo debió ser primero en resucitar: Cristo resucitó de entre los muertos, primicias de los que mueren, como dice Pablo.
Mientras uno vive está sometido a la necesidad de morir según dice Pablo: EL CUERPO ESTABA MUERTO POR EL PECADO. Y si uno muere y revive ahora es una resurrección imperfecta. En cambio también el Apóstol: CRISTO RESUCITADO DE LOS MUERTOS YA NO MUERE. Esta es la resurrección perfecta. La imperfecta fue antes de la resurrección para anunciarla.
Muerte y pecado integran una ecuación con resurrección y redención del pecado. No se trata de inmortalidad natural sino de vida eterna sobrenatural. La resurrección de Lázaro es uno de los signos de que Jesús era Dios pero la de todos es el sacramento de la justificación.

El ser para la muerte de Heidegger debe integrarse con el ser para la resurrección bienaventurada. La verdad del ser mató la muerte del pecado y así vivimos para Dios.

martes, 6 de mayo de 2014

CUESTIONES QUE NO DEBEN NUBLAR EL FUNDAMENTO DE LA CRUZ

Si ha parecido increíble que los justos debían estar detenidos por causa del pecado original que recién fue pagado por la muerte de Cristo y cualquier hijo de vecino se puede aún objetar el hecho de los condenados mismos irredentos, al calor de la modernidad (aunque sí condenan a los genocidas pero por poco ya que al morir se librarían ya de toda culpa cayendo en la nada. Interesante sería que quedaran fijados en su culpa y que cada uno quedara unido a lo que eligió, sea en música, por ejemplo condenado al ruido enajenante o sea a su propia gloria mundana en una eterna ilusión de poder sin tener a quien mandar como el rey del Principito) es más increíble que Dios hecho hombre haya muerto para liberarnos a todos ¡Eso sí que uno lo considera y no puede pensarlo! ¡Dios clavado en cruz!
Muchos creen o dicen creer esto último y se burlan de aquello. Si se cree en la muerte real del Hijo de Dios, quien dijo que sí lo era, deben minimizar lo demás. ¿Dios padeciendo? Y si meditan encontrarán la gravedad del pecado que verificó tal redención
Aparte de las metafóricas expresiones de los profetas como ésta de Isaías: Y SERÁN ENCERRADOS PRESOS EN LA MAZMORRA...Y DESPUÉS VISITADOS, hay una condenación explícita saliendo de boca tan sublime como la del mismo Verbo: “Id al infierno condenados de mi Padre”.
Porque quienes no tuvieron conformidad alguna con la caridad de Cristo es de creer que perseveran así para siempre y si no pueden recibir la redención tampoco la pretenden ¿Qué soberbio político de hoy vemos que reconoce algo de su abuso de poder? Un poquito nada más.
 Y la bajada a los infiernos por otra parte les anuncia a los condenados lo que recibirán en el juicio de parte de un condenado que era Dios y padeciendo sin culpa juzgará a quienes con culpa hicieron padecer a otros.
Los justos, heridos como todo el linaje por el pecado original, se benefician con su bajada pues tenían la pena del linaje.
Punto ciego hay en la gracia con los niños que no pudieron recibirla en el bautismo. Por de pronto no son beneficiarios directos de la bajada. Y están en el limbo. Punto ciego: ¿como excluirlos de la gracia sin culpa propia? Problema que Dios que es su bondad y es infinito ha resuelto y que veremos luego allí cómo. El punto en que “nadie renacerá sin el bautismo” cuya fuente  surge de la acre muerte de quien esto dijo por San Juan se explica por cómo murió quien lo dijo.

Cristo con una sola oblación perfeccionó para siempre a los santificados y si había almas en condiciones en el purgatorio en su descenso se liberarían por su bajada.

domingo, 4 de mayo de 2014

HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO

Algunos intelectuales sólo creen en la literatura y cabalgan toda su vida en palabras bizarras pero llegado el momento de abandonar esta vida, cuando llega el momento de emprender aquel canto del cisne y aquel vuelo platónico son más empiristas que el que cobra las deudas. A menos que quieran encarnar el papel de Shylock y no crean en la poesía que lo forma.
He aquí que se trata del descenso a los infiernos, cosa esencial de la literatura y se pondrán a querer tocar las monedas y contarlas para creer en lo que ven. Como si fuera medida del saber fuera el contabilizar lo inmediato ¿Se ven los protones y neutrones? ¿Se ve el Big Bang? Es una cuestión dogmática: creen en la ciencia y la literatura que detentan es apenas un niño fabulador.
Cristo desciende a los infiernos donde a los condenados los convence de su malicia e incredulidad y al purgatorio para dar esperanza de alcanzar la gloria mas adonde estaban los justos para darles la lumbre de la vida eterna llegado el momento impensable de la muerte de Dios y de la resurrección del hombre, de aquel que todo en sí lo recapitula.
Si su cuerpo estuvo en el sepulcro y allí la divinidad, su alma en el infierno y allí la divinidad, la cual no está en un lugar y luego en otro sino que todos están en ella. Y donde está Cristo está el paraíso.
Hodie eris mecum in paradiso, tales palabras deberían llevar consigo a aquellos amantes de la literatura ¡Qué situación del condenado en cruz! ¡Con quien habla y dónde! Se parten las piedras ante este logos...

sábado, 3 de mayo de 2014

EL INFIERNO DE LOS CONDENADOS

Uno escucha el coro de los burlones o despreciativos ante el hecho del descenso de Cristo a los infiernos diciendo que nada hay de esto bajo la tierra y más aún con la existencia de condenados. Pero mientras vemos cada día crueldades que si se cometiesen contra algún ser querido mil veces los enviaríamos al infierno terrestre. Muchos creen en el "no more" sin necesitar fundamento y luego no verán condenados. En el fondo reclaman el derecho humano a no existir y por otra parte exigen un pacto moral que reposa en el tiempo. No tienen más tiempo y piden que se tenga un tiempito para obrar bien. Quienes no tienen tiempo y tampoco requieren tenerlo en corto matan sin pensar es decir sin fundamento. Y quienes piensan lo tienen en corto y obran bien sin fundamento proclamado. Existimos pero no se lo debemos a nadie, dicen. Una concepción muy cercana a la del homicida desde el comienzo, el diablo, objeto de sí de burla. Así dicen no existimos pero vamos por la vida responsable de este "yo" que sin embargo ha muerto y somos cuerpos que sin embargo no nos importa morir porque no hay nada después del tiempito nuestro al cual debemos valorar sobre todo por lo poco y siempre sin fundamento. Y líneas suspensivas.
Por ello Cristo murió, para vencer a la muerte y se vuelve fundamento pero en la fe, sustancia de lo que esperamos y argumento de lo que no se ve.
De hecho es que valemos sólo por lo que nos enseña acerca nuestro la fe pero en lo que mostramos ser vamos a los números negativos, es decir bajo la tierra. Y así desde que Caín mató a Abel y Noé entro en el arca por el diluvio castigador o purificador y la Torre de Babel y Sodoma ante Abraham, uno contra muchos, y todo lo que se narra en la Biblia o historia de la desobediencia y desintligencia según se ve en los profetas y en los salmos (por no entrar en otras crónicas históricas) la existencia de lo negativo y de los condenados en el infierno (en lo por debajo de lo que se tolera como normal creatural) se hace plausible.
Hay por necesidad en la dilación del plan de Dios para hacernos herederos un estado intermedio ante infernal, fuera de los condenados por sus crueldades y de los que se autocondenan como aquellos que querrían no haber existido o al menos que su existencia no tenga fundamento y se disuelva en la nada (que al mencionarla se vuelve algo ¿no será el infierno en cuanto sin Dios o "Dios afuera de aquí")?
Cristo descendió a los infiernos a librar a los justos de la dilación que padecían. Consecuencia lógica de la Pasión que es todo muerte y resurrección.
Los condenados no reciben más que aquel efecto negativo elegido por ellos mismos y si no fuera así no serían condenados. El juez sólo lo sabe.