¿Hay tres bautismos? De agua, de sangre y deseo.
El Espíritu Santo es su causa primera y es independiente del efecto pues puede pasar sobre él. Así puede adquirirse el efecto de la pasión sin el agua identificándose con la pasión sufriendo como quienes lavaron sus túnicas en la sangre del cordero según Apocalipsis 7,14.
Por la misma razón el Espíritu Santo que ha movido a alguien a creer y a amar a Dios y a arrepentirse de sus pecados los bautiza por la penitencia.
Así el ladrón en la cruz se convirtió y recibió el HOY ESTARÁS CON MIGO EN EL PARAÍSO.
Bautismo de fe y conversión de corazón sin posibilidad de llegar al bautismo de agua.
Por lo tanto Juan Jacobo erra al decir que no es verdadero el bautismo porque deja afuera muchos pueblos.
Entró el Espíritu al cosmos y Él ES EL SEÑOR SANTIFICANTE. Al ingresar entonces surgieron las personas de su sueño y se supieron elegidas y si dijeron sí están bautizadas en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo a quien llevan grabado en sus almas. Porque no padece en vano el hombre Dios quien sufrió de veras en la cruz y se estremece el universo por ello, todo, por grande que fuera.
El universo es creado en el ser y participante según su índole del ser. Y Dios es...su ser. No es algo sino que Él mismo es su ser y todo depende en su no ser del ser. Así cuando vimos que es trino en personas y lo concebimos con Agustín y Tomás (ver tratado de la Trinidad y se os secará el cerebro) al encarnarse el Hijo o Verbo he aquí que muere y sufre.
¡Y eso es impensable pero pleno en amor! Tiene efectos necesarios y definitivos. Velis nolis.
Por lo menos hay que reconocer que es lógico aunque prodigioso. Y se puede meditar acerca de ello más y más. Como si fuéramos Heidegger con fe.
Las personas siente en cualquier lugar del universo que lo son y puede quererlo o no. Pueden decir sí y son bautizadas y heredan el reino.
El Espíritu Santo es su causa primera y es independiente del efecto pues puede pasar sobre él. Así puede adquirirse el efecto de la pasión sin el agua identificándose con la pasión sufriendo como quienes lavaron sus túnicas en la sangre del cordero según Apocalipsis 7,14.
Por la misma razón el Espíritu Santo que ha movido a alguien a creer y a amar a Dios y a arrepentirse de sus pecados los bautiza por la penitencia.
Así el ladrón en la cruz se convirtió y recibió el HOY ESTARÁS CON MIGO EN EL PARAÍSO.
Bautismo de fe y conversión de corazón sin posibilidad de llegar al bautismo de agua.
Por lo tanto Juan Jacobo erra al decir que no es verdadero el bautismo porque deja afuera muchos pueblos.
Entró el Espíritu al cosmos y Él ES EL SEÑOR SANTIFICANTE. Al ingresar entonces surgieron las personas de su sueño y se supieron elegidas y si dijeron sí están bautizadas en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo a quien llevan grabado en sus almas. Porque no padece en vano el hombre Dios quien sufrió de veras en la cruz y se estremece el universo por ello, todo, por grande que fuera.
El universo es creado en el ser y participante según su índole del ser. Y Dios es...su ser. No es algo sino que Él mismo es su ser y todo depende en su no ser del ser. Así cuando vimos que es trino en personas y lo concebimos con Agustín y Tomás (ver tratado de la Trinidad y se os secará el cerebro) al encarnarse el Hijo o Verbo he aquí que muere y sufre.
¡Y eso es impensable pero pleno en amor! Tiene efectos necesarios y definitivos. Velis nolis.
Por lo menos hay que reconocer que es lógico aunque prodigioso. Y se puede meditar acerca de ello más y más. Como si fuéramos Heidegger con fe.
Las personas siente en cualquier lugar del universo que lo son y puede quererlo o no. Pueden decir sí y son bautizadas y heredan el reino.
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