jueves, 20 de junio de 2013

ELEVACIÓN DE LA MENTE

Tomás pone ahora el tratamiento las virtudes peculiares de algunos hombres en especial en un ámbito y en otro. Hay gracias gratis datas: a uno se le da palabra de sabiduría a otro de ciencia.; a unos en la vida contemplativa a otros en la de la activa. Marta y María. Mas hay oficios diversos: apóstoles, evangelistas, pastores y doctores. Diversos ministerios.
En las gracias gratis datas unas se refieren al conocimiento y por aquí comienza llamándolas profecía.
LA ESENCIA DE LA PROFECÍA, SU CAUSA, EL MODO DEL CONOCIMIENTO, SU DIVISIÓN.
En la esencia hay que ver en primer lugar si es cosa del conocimiento
La profecía es conocimiento pues los profetas conocen cosas lejanas al conocimiento natural y se llaman videntes por ver lo que no se ve en el misterio y por ello se llaman también vates: A VI MENTIS "de la fuerza de la mente".
Y está asociada a la locución para edificación de los demás por eso hablan delante de los otros, pro-fetas, aunque Isidoro dice que hablan de lejos, de las cosas lejanas y futuras.
Y sus argumentos son operaciones con milagros. Pero no es inspiración afectiva porque hay intención de la mente para contemplar las cosas divinas: HIJO DEL HOMBRE PONTE DE PIE QUE QUIERO HABLARTE. Moción que se realiza por el Espíritu Santo: Y ENTRÓ EL ESPÍRITU Y ME PUSO EN PIE. Esto en Ezequiel. Y una vez que la intención (no la de Husserl) se eleva a las cosas divinas LAS PERCIBE. Pues el profeta dice: OÍ QUE ME HABLABA. Luego la inspiración se requiere para para la elevación de la mente. LA INSPIRACIÓN DEL SEÑOR DA INTELIGENCIA...EL REVLA LO OCULTO EN LAS TINIEBLAS.
Esto que leemos sí que es revelador y diferenciador de tanta superficialidad que escuchamos todos los días 

martes, 18 de junio de 2013

SAL PARA LOS HOMBRES

De los preceptos de la templanza en conexión con los mandamientos se destaca en primer término el adulterio: NO DESEARÁS A LA MUJER DEL PRÓJIMO.  Esto se opone grandemente al amor del prójimo y la caridad como dice el Apóstol es el fin del precepto.
El orden de la templanza, lo hemos dicho, nos lleva a la vigencia de la caridad. La lujuria es un grande enemigo indirecto de la caridad que es la plenitud de la gracia y el adulterio resulta maligno para alcanzar el fin. La confusión que reina hoy en este campo es fenomenal. La templanza simplemente ataja muchos males. Recordemos lo del ojo que es ocasión de pecado y que Jesús recomienda arrancarlo.
El decálogo se fija en principios evidentes por sí mismos. La soberbia no se prohibe pero sí sus efectos. La ira asimismo lleva al homicidio y al deshonor de los padres. El decálogo pone lo fundamental: EL AMOR DE DIOS Y DEL PRÓJIMO.
Uno no se explica porqué tantas bondades y gracias desde Dios pueden rechazarse. Los mandamientos son como la sal que evita la corrupción.

viernes, 14 de junio de 2013

LA SANTIDAD DE LA MEDIDA

QUE EL DECORO DEL CUERPO NO SEA AFECTADO SINO NATURAL, dice San Ambrosio. Que nada falte a la honestidad y decoro y nada hable de lujo pues en el ornato exterior hay virtud y vicio.
Las cosas exteriores que utiliza el hombre consideradas en sí mismas no son viciosas pero puede serlo el uso inmoderado.
La costumbre es una medida en cuanto al uso de ropas y conductas que hay que respetar pero nunca con afecto desordenado o intención libidinosa. El afecto desordenado puede ser la vanidad en el uso de los vestidos lujosos o en el excesivo cuidado de ellos. La sencillez, la humildad lo curan. También se produce por defecto como en la  negligencia en el vestir cuando no se pone el cuidado requerido o por molicie arrastrando las ropas por el suelo. También puede darse vanidad usando los vestidos más viles y degradantes. TANTO LA SUPERABUNDANCIA COMO LA DEFICIENCIA DESORDENADA PERTENECEN AL MISMO GÉNERO DE JACTANCIA, dice Aristóteles en la Ética.
La moderación es lo natural donde luce la virtud. Cuando hay pompa l{icita es en el culto divino por la grandeza de los actos que se realizan. Mas cuando se busca satisfacer la vanidad o sensualidad peca. Pero en lo mismo puede pecarse por defecto o aún por superstición. Hay una regla invisible que arruina o justifica el acto. Si se usan vestiduras penitentes cuando uno predica penitencia como Juan Bautista, por ejemplo.
El ornato exterior es símbolo de la condición humana, los dichos y hechos denotan la dignidad humana.
Ahora el ornato de las mujeres en especial. El más antiguo de los libros de la Biblia dice: HE AQUÍ QUE LA MUJER SE ACERCA VESTIDA CON GALAS DE MERETRIZ PARA SEDUCIR LAS ALMAS, Prov.7,10. Puede sin embargo hacerlo para agradar al marido no sea que éste caiga en adulterio. Por eso dice Pablo que la mujer casada debe agradar al marido. Así no peca. Pero si el adorno se orienta en incitar a alguno peca mortalmente aunque si lo hacen por jactancia o vanidad será venial. Vale lo mismo para los varones. El adorno sobrio y moderado no está prohibido a las mujeres. El pecado mortal es siempre desprecio de Dios a lo que se une la lascivia. Los afeites no pueden darse sin pecado en cuanto afectan la natural medida o la naturalidad. Pero la costumbre cambia mucho las cosaas. El uso que se hace de las cosas y el fin que se persigue determina lo bueno o malo. Cuando se corrompe el fin se mezcla un arte {util con uno depravado.
He señalado puntos que están en la cuestión 169 a 2 que darán de pensar al lector cotejándo esto que acaba de decir San Juan Crisóstomo y Aristóteles que Tomás cita con naturalidad con la furia de nuestra cotidianidad actual. La clave está en lo más simple: medida y moderación ¡Quien la discutirá con argumentos modernos o posmodernos! 

viernes, 7 de junio de 2013

LA EUTRAPELIA

Agustín nos recomienda ser indulgentes con nosotros mismos relajando un poquito la tensión del espíritu. El sabio puede luego ejercitarse en los juegos de palabra y obra. Esta eutrapelia es alegría. El alma proporcionalmente como el cuerpo requiere reposo. La vida activa y la contemplativa dan fatiga. Hay fatiga en la cuerda del arco si está muy tensa todo el tiempo y así en el espíritu que debe distraerse oero no en actos groseros, obscenos o disolutos. No hay que perder la gravedad del espíritu- Así aquí también en la eutrapelia hay virtud, Y esta virtud moderadora es modestia.
No hemos nacido para jugar sino para pensamientos sublimes dice Cicerón. Los actos del juego por sí no tienen otro fin que el aliviar la tensión espiritual la cual se ordena al bien. El espíritu es lo serio por sí.
En exceso pues del juego hay pecado. Así lo dicen los Proverbios: LA RISA ESTÁ MEZCLADA DE DOLOR Y EL GOZO TERMINA  EN LUTO. También Aristóteles habla del gozo externo que viene a cubrirnos como un manto distinguido del de la virtud que surge del gozo del  acto virtuoso mismo.
Esto será antiguo pero es procedente de la sabiduría que no pasa.

jueves, 6 de junio de 2013

PERSEVERAMOS EN ESTA CONQUISTA

Cuando uno persevera en la conquista de lo que se ha heredado y vive en la inmediatez de lo que hoy se dice se escribe y se hace la diferencia es tan grande que se recuerda aquello de que EL ERROR EN EL PRINCIPIO ES ABISMAL AL AVANZAR.
Pues bien, nuestros progresos son tan profundos en el ámbito de la liberación que cotejados con la MODESTIA que pone San Pablo ante los cristianos de su magisterio nos sumen en un asombro como el de Ulises en aquel paraíso alejado del mundo conocido. "No estoy en Grecia" le decía a su madre en el Hades y más lejos llegó a estar de su hogar cubierto por los mares. Pero llegó tras ver la modestia de una princesa hija de reyes medidos por la sabiduría. Lo que él vio lo asombró porque el mundo no era así pero sí debía serlo. Y fue enviado en una nave de ellos infaliblemente a su patria por fin. La princesa misma era la NAVE ÉTICA: se llamaba NAUS-I-KAA.
Si la orden paulina acerca de la modestia pareciera vieja, está lo es más aún y hay que decir que es nueva en realidad porque no ha sido tratada. La moralina ha envuelto esta joya como otras machacando con intereses modernos que llegados a la posmodernidad la modestia seria incomprensible.
Estamos sin embargo ante su impresión salutífera que nos acerca, claro está, a la presencia de la MADRE DE DIOS ¿Quien sino? De la humildad venimos y pasamos a la modestia. Pura salud.
Damos gracias por el don de perseverancia ¡Qué bien nos haces modestia pasando del interior al exterior desde los movimientos hasta el ornato del cual hasta Aristóteles se ocupara!
Claro en el mundo nos atribula lo contrario pero hay que documentar que la sabiduría en todo tiempo siempre destacó la MODESTIA. Unos para aquí y otros para allá.

sábado, 1 de junio de 2013

SIGUE LA MODESTIA

La curiosidad es un vicio porque versa sobre el apetito y no directamente sobre el conocimiento. Éste es bueno pero puede nacer soberbia de él y hacer de la ciencia un medio para ensoberbecerse. Además conocer la masa infinita de la materia del mundo por sí es un peso que niega y ciega para la suma verdad donde se halla la felicidad perfecta. EL apetito del bien debe estar regulado y la vanidad de los conocimientos filosóficos que no conducen a la sabiduría que es la persona de Cristo es obstáculo.notorio como lo dice el Apóstol.
Más abajo está la concupiscencia de los ojos. Afanarse en el conocimiento puede ser vicioso por dos conceptos. Primero si no se refiere a algo útil. Segundo si es para desear algo malo. Solamente es bueno si está ordenado a un fin bueno como por ejemplo el conocimiento intelectual que proceda del sensible Una cosa es la voluptuosidad y otra la curiosidad que no requiere que sean placenteros los objetos por más que lo pongan los curiosos en conocerlos. Los espectáculos hacen adúlteros y desvergonzados dijo Crisóstomo. Todo esto viene desde los Proverbios y es más viejo que todo.
Hoy el mundo del espectáculo domina por su amplitud de medios pero siempre fue igual y parece que lo será. Allí está el mérito de los mártires que hoy son quienes enseñan lo contrario al grandísimo movimiento de opinión, es decir en palabras del Señor: EL CAMINO ANCHO QUE LLEVA A LA PERDICIÓN.
La modestia virtud característica de quien quiere seguir a Cristo pasa por el conocer pero se ve en el exterior.Los actos externos deben ser racionales y la virtud moral se extiende a ellos. San Ambrosio es aquí requerido por su preocupación por lo que conviene a ambos sexos en el modo de conducirse con el cuerpo y el vestido. Ornato y buen orden veían los antiguos como cosa de virtud. EN TODO COMPORTAOS COMO CONVIENE A LOS SANTOS, dice Pablo.
Por lo tanto la moderación de los movimientos externos  se puede reducir como enseña  Aristótoteles a dos virtudes: en cuanto referidos a otros: afabilidad y amistad; y en cuanto espejo del hombre interior es la virtud de veracidad que nos manda a comportarnos como somos.