Cuando uno persevera en la conquista de lo que se ha heredado y vive en la inmediatez de lo que hoy se dice se escribe y se hace la diferencia es tan grande que se recuerda aquello de que EL ERROR EN EL PRINCIPIO ES ABISMAL AL AVANZAR.
Pues bien, nuestros progresos son tan profundos en el ámbito de la liberación que cotejados con la MODESTIA que pone San Pablo ante los cristianos de su magisterio nos sumen en un asombro como el de Ulises en aquel paraíso alejado del mundo conocido. "No estoy en Grecia" le decía a su madre en el Hades y más lejos llegó a estar de su hogar cubierto por los mares. Pero llegó tras ver la modestia de una princesa hija de reyes medidos por la sabiduría. Lo que él vio lo asombró porque el mundo no era así pero sí debía serlo. Y fue enviado en una nave de ellos infaliblemente a su patria por fin. La princesa misma era la NAVE ÉTICA: se llamaba NAUS-I-KAA.
Si la orden paulina acerca de la modestia pareciera vieja, está lo es más aún y hay que decir que es nueva en realidad porque no ha sido tratada. La moralina ha envuelto esta joya como otras machacando con intereses modernos que llegados a la posmodernidad la modestia seria incomprensible.
Estamos sin embargo ante su impresión salutífera que nos acerca, claro está, a la presencia de la MADRE DE DIOS ¿Quien sino? De la humildad venimos y pasamos a la modestia. Pura salud.
Damos gracias por el don de perseverancia ¡Qué bien nos haces modestia pasando del interior al exterior desde los movimientos hasta el ornato del cual hasta Aristóteles se ocupara!
Claro en el mundo nos atribula lo contrario pero hay que documentar que la sabiduría en todo tiempo siempre destacó la MODESTIA. Unos para aquí y otros para allá.
Pues bien, nuestros progresos son tan profundos en el ámbito de la liberación que cotejados con la MODESTIA que pone San Pablo ante los cristianos de su magisterio nos sumen en un asombro como el de Ulises en aquel paraíso alejado del mundo conocido. "No estoy en Grecia" le decía a su madre en el Hades y más lejos llegó a estar de su hogar cubierto por los mares. Pero llegó tras ver la modestia de una princesa hija de reyes medidos por la sabiduría. Lo que él vio lo asombró porque el mundo no era así pero sí debía serlo. Y fue enviado en una nave de ellos infaliblemente a su patria por fin. La princesa misma era la NAVE ÉTICA: se llamaba NAUS-I-KAA.
Si la orden paulina acerca de la modestia pareciera vieja, está lo es más aún y hay que decir que es nueva en realidad porque no ha sido tratada. La moralina ha envuelto esta joya como otras machacando con intereses modernos que llegados a la posmodernidad la modestia seria incomprensible.
Estamos sin embargo ante su impresión salutífera que nos acerca, claro está, a la presencia de la MADRE DE DIOS ¿Quien sino? De la humildad venimos y pasamos a la modestia. Pura salud.
Damos gracias por el don de perseverancia ¡Qué bien nos haces modestia pasando del interior al exterior desde los movimientos hasta el ornato del cual hasta Aristóteles se ocupara!
Claro en el mundo nos atribula lo contrario pero hay que documentar que la sabiduría en todo tiempo siempre destacó la MODESTIA. Unos para aquí y otros para allá.
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