miércoles, 28 de noviembre de 2012

EROS Y AGAPE

Este punto de la castidad sin duda  ha sido modificado por la doctrina de la Iglesia y yo lo he enseñado triunfalmente siguiendo la catequesis de Juan Pablo  II comentado por las ORIENTACIONES PARA LA EDUCACIÓN SEXUAL DE LOS OBISPOS. Ha ingresado en la posmodernidad con la aplicación del CANTAR DE LOS CANTARES con la relación esponsal de los cuerpos y la ecuación hombre mujer equivalente. Hay en la Escritura enjundia para ver a la luz lo que esta época pone como bandera en la relación sexual. Lo que sí, es que ésta no puede estar como suelta sin considerase la sacramentalidad y la sacramentalidad en su razón de signo no la  he visto tratada dentro de la esfera del lenguaje posmoderno.
Enjundioso tema que nos sacaría del orden de la sacra doctrina que exponemos aquí. Sólo diré que mi explicación de la esponsalidad del cuerpo lo incluyo dentro de la esponsalidad de la Iglesia misma según la fundamental visión de Efesios capítulo cinco. Hay corporalidad en todo el espectro y su visión sapiencial va más hondo que la moral y que la filosofía que la engloba.
Esto es porque ahora hablan solas las sabidurías donde la mujer es cabeza de ángulo:  En el saber de las Musas lo femenino ya desde ellas mismas está puesto como origen; el del NUEVO TESTAMENTO tiene la posición única de la Virgen María, madre de Dios y la del saber civil tiene en la mujer como perfección de la naturaleza su fundamento. Aquí lo sexual, claro está, está subordinado a la misión esencial de la mujer.Aquí la esencia está por desarrollarse en un ámbito previo: EL HABITAR DESDE LA ESENCIA REAL DEL SER. En este claro la sexualidad pertenece al ente. Aquí poeticamente habita el hombre sobre la tierra. Esto está por verse en la vecindad del posmodernismo que hace de la LIBIDO una liberación.
La sabiduría es lenguaje también y su palabra nos hace habitar en lo ÚNICO QUE QUEDARÁ: LA CARIDAD. BENEDICTO se tomó el gran trabajo en escribir una encíclica diferenciando  EROS DE AGAPE. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

LO QUE DIOS QUIERE SE LEE EN LA RAZÓN

Castidad viene de castigo, el cual la razón impone a la concupiscencia.  Es virtud por ser fuerza regulada por la razón. Su misión: usar de los miembros corporales moderadamente conforme al juicio de la razón y a la elección de la voluntad. Si alguno fuera forzado no peca. Hoy en día se justifica el aborto por violación en cuya consideración se cree por lo tanto que la unión forzada es algo que debe anularse por impuro y paga el pato la persona que nace. Es decir no fui libre y debo ser libre eliminando lo que no deja de ser santo aunque venga por fuerza. Extraordinario sofisma cuyo origen hay que imaginar facilmente. Un hijo de la castidad -pues no fue consentido el placer venéreo- es castigado con el aborto. Digno de las mentes educadas por la televisión. Bueno, ésta maravilla no ayuda en nada al pudor.
El pudor indica vergüenza. Hasta la honesta cópula del matrimonio no está exenta de cierta vergüenza. Y esto porque se pierde el uso de la razón sobre todo en lo que hace a los actos externos a la cópula, como los ósculos, los tocamientos, que son actos más visibles e imperfectos. La pudicia reserva para la castidad la unión venérea propiamente dicha.
Permanentemente Tomás cita el dictamen de un pagano, Aristóteles,  gloria de la patria donde diz que reinaba la pederastia que hoy justifica el homosexualismo planetario. Y es  ésta: ENTRE LOS VICIOS DE INTEMPERANCA LOS MÁS EXCECRABLES SON LOS VENÉREOS, tanto por la desobediencia de los órganos genitales a la razón como porque dominan a la inteligencia.
No miren hacia atrás solamente: miren a Confucio, Buda, Homero, Aristóteles y compárenlos en su función con los poetas minores. Lo bueno es que uno pueda elegir:porque en esto consiste la virtud.

LA SOBRIEDAD

EL VINO TOMADO CON SBRIEDAD ES VIDA TRANQUILA dice el Eclesiástico. Sobrio es quien observa la medida. Y es sobre las bebidas inebriantes porque cuanto es bueno el uso moderado de las mismas tanto es nocivo el excederse pues entenebrecen la razón mucho más que el exceso de comida. Provoca la cólera y acumula ruinas. Corresponde a la virtud moral conservar el bien de la razón contra los ímpetus contrarios, el cual es perturbado por las bebidas inebriantes.Así con la sobriedad se quita tal impedimento, luego es virtud especial.
Ninguna comida y bebida es mala en sí misma sino circunstancialmente, por ejemplo si uno ha hecho un voto en vista de la perfección. La sobriedad es sumamente necesaria en los jóvenes, en las mujeres, en los obispos y en los gobernantes.
La embrieguez es pecado y mortal. El uso y placer desordenado del vino. Hay quienes no saben del efecto y de la cantidad entonces no pecan mortalmente. Pero quienes lo hacen de intención pecan mortalmente pues conciente y voluntariamente se privan de la razón que nos hace evitar el mal y perseguir el bien.
Lo malo nos priva del bien y cuanto priva de mayor bien es mayor mal.. La embriaguez nos priva del bien humano y como son frecuentes en los hombres los estima mucho el diablo pero no es el mayor de los pecados como tampoco la gula. La contracción de la embriaguez es pecado no su consecuencia.
¡Miremos hoy la juventud entregada en masa a este pecado que mata la posibilidad de la razón! Pero habida cuenta que el pensamiento moderno la fue matando y el posmoderno pone como bandera pirata su muerte. Que nos salve el salvador. 

martes, 13 de noviembre de 2012

LAS PARTES SUBJETIVAS DE LA TEMPLANZA

La honestidad es parte integral de la templanza en cambio la abstinencia es una parte subjetiva y por lo tanto es virtud que modera los placeres de la comida todo regulado conforme a la condición de la persona. Es virtud si mantiene en el medio virtuoso conforme a la razón. La cual impone abstención en la forma que conviene y así acrecienta la fuerza contra el vicio de la gula.
Luego el ayuno es acto de esta virtud, que se practica por tres fines: como sedante de la concupiscencia de la carne; para elevarse a contemplar verdades más altas y sublimes; para satisfacer por los pecados.
Llamamos gula al apetito desordenado de comer y beber que se opone a la virtud que expresa el orden. Y es pecado mortal en cuanto nos aparta del fin último dispuesto a despreciar el verdadero que es Dios, traspasando sus mandamientos para satisfacernos. Si no nos aparta del fin último el apaetito del placer entonces es venial. Pero ¡cuidado! porque es origen de otros pecados. El goloso se excede en la sustancia, en la cantidad, en el modo y en el tiempo según Isidoro. San Gregorio lo pone como vicio capital que es el que origin otros vicios: la alegría boba, la bufonería, inmundicia, locuacidad y ceguera mental. Porque dormido el capitán se sublevan los soldados.
Duele hablar de estas cosas en una época donde todo consiste en la exacerbación de los placeres por razones de mercado cuando el orden de la razón sin embargo marca lo contrario. Entonces florecen las dietas. Lo cierto es que la educación ni se mete en la ordenación interior del alma. Comienza por desconocerla. La templanza es una bendición para el hombre, como se puede ver. Y se adquiere por el ejercicio y por la gracia.

martes, 6 de noviembre de 2012

EL ORDEN DE LA BELLEZA=HONESTIDAD

Honestidad es el estado de honor que se alcanza por la excelencia de la virtud y esta es una disposición del ser perfecto a lo mejor. La felicidad apetece por sí misma como fin último pero las virtudes son excelencias que reclaman para sí el nombre de bien honesto. Unicamente el bueno debe ser honrado y la bondad procede de la virtud porque el honor que procede de las riquezas y la nobleza valen en cuanto cooperan a la formación de la virtud. Y ésta procede de la elección interior que vuelve en el exterior honestos los actos.
La belleza guarda proporción y esplendor. Espiritual se dice cuando la conversación y las obras están proporcionadas a la claridad . Y esto mismo se dice honesto. Honestidad es la belleza espiritual. El bien y la belleza es amable a todos los que aman la sabiduría. Los que no que no aman la belleza que hincha y envanaece.
Debemos retroceder: lo honesto se busca por sí mismo y reside en el orden interior que alcanza la felicidad. Es otro que lo útil y agradable. Pero en sentido pleno nada hay más útil que lo honesto y agradable para el espíritu.
La honestidad se reduce a la templanza que refrena lo que hay en el hombre de más bajo y torpe, las concupiscencias depravadas. Es una parte integral a modo de condición de su existencia. A la templanza se le da honor por refrenar vicios excecrables y permitir que aflore la belleza natural.

lunes, 5 de noviembre de 2012

LA ANARQUÍA REINA

La vergüenza es temor de un acto torpe pero no es virtud porque le falta algo de su perfección y es una pasión no un hábito electivo. Pero este temor se reduce a la virtud de la temperancia en cuanto escapa de lo torpe. Y tiene más volumen ante los familiares porque nos conocen y son permanentes. Pero el hombre virtuoso de nada se avergüenza. Lo contrario tambien es verdad: el vicioso ya no se avergüenza de sus pecados. El virtuoso perfecto no teme el oprobio de los hombres porque espera en Dios, como los apóstoles instruídos por Jesús a ser perseguidos y deshonrados. En los actos virtuosos pues no cabe la vergüenza.
Sin duda alguna en los tiempos posmodernos la vergüenza se perdió hace rato, porque primero se perdió la fe y luego el orden de la razón. Quedamos pues bajo el instinto reinante hoy en el pensamiento anárquico.
Sin principio racional reina el impulso del ELLO. Estamos en la liberación muy lejos de la VERECUNDIA.

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡SI LO HUBIÉRAMOS SABIDO Y EJERCITADO!

Debe seguirse con expectativas de santificación  que a continuación propone el ángel de las escuelas, que son las partes de la templanza que ya había distnguido Cicerón: CONTINENCIA, CLEMENCIA Y MODESTIA.
Y divide el doctor común de la Iglesia entre partes integrales, subjetivas y potenciales. Las integrales son todas las condiciones que deben concurrir para formar una virtud. Una es la VERGÜENZA, que nos hace huir de la torpeza contraria a la templanza y por el otro lado la otra es la HONESTIDAD por la que amamos la belleza propia de la templanza.
Las subjetivas atienden a la materia. Los placeres de la alimentación requieren la ABSTINENCIA Y LA SOBRIEDAD. Los de la generación en el coito requieren la CASTIDAD y el placer de lso deleites que lo acompañan que son hermoseados por el PUDOR.
Y las partes potenciales que son virtudes secundarias QUE SE CONDUCEN LO MISMO QUE LA VIRTUD PRINCIPAL: MODERACIÓN EN LOS PLACERES DEL TACTO. Además de la templanza que refrena el movimiento de la concupiscencia hay otros movimientos hacia otros fines. A uno de estos lo frena la CONTINENCIA que no cede al deseo. Otro está en el orden de la esperanza y la audacia y es frenado por la HUMILDAD. Y además el de la ira que pide venganza lo calman la MANSEDUMBRE Y LA CLEMENCIA. En los movimentos y actos corporales se impone la MODESTIA. RECTO ORDEN, ORNATO Y AUSTERIDAD. Además : PARQUEDAD Y SIMPLICIDAD.
En nuestra despejada época nadie osó enseñarnos tal mapa de este país del orden bello. Y se va y se fue muy lejos la época ¿Hacia adónde?