abro este espacio para explicar que la justicia de la bienaventuranza aludida es la santidad que es premiada con la saciedad. Cómo se alcanza y como se debe alcanzar la santidad es lo que haré pasando por TODA LA CIENCIA SAGRADA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.
miércoles, 31 de agosto de 2011
LA HOSTIA QUE PREDICA
El hermano Carlos que fue explorador de este país, Marruecos ahora quiere predicar creando una orden tanto contemplativa como predicadora (¡AL MISMO TIEMPO!). Tres cosas la definen: adoración perpetua del Santo Sacramento en exposición, imitación de Jesús en Nazaret en su vida oculta y vivir así en el país de misión ¡Misionero que habita! Misioneros orantes.
Carlos esperaba compañía. Mientras tanto ocho horas por día está expuesto el santísimo. No tiene otro deseo que éste: ¡que venga tu reino! ¡que sea santificado tu nombre! Y Carlos desea Sus noches de plegaria en la cima de las montañas, velando para aguardar al Esposo: es la hora de la conversación amorosa. Es enteramente místico y quiere hacer su voluntad, está preparado a todo. Pide oración para que él ame la cruz y cita a San Juan de la Cruz: “es en la hora de su nulificación cuando Jesús ha salvado al mundo. Carlos repite: SOY EL MÁS FELIZ DE LOS HOMBRES. Pide oración para amar a Jesús y hacer en todo momento su voluntad. Quien ama se pierde y se abisma en la contemplación de su bien amado, escribe a una clarisa.
Presencia de Jesús e imitación: santificarse lo más posible por eso mortificación y penitencia. Es un asceta que predica. Es un místico que contempla: la hora mejor empleada de nuestra vida es aquella en que estamos amándolo, afirma. Recuerda esto al final del camino de perfección de Juan de la Cruz: “memoria del creador y estarse al amado amando”. Todo el resto es nada, dice Carlos: RESERVAR TODAS SUS FUERZAS PARA DIOS. Su vocación ordinaria: la soledad, la ESTABILIDAD, el silencio. Pero si me llamaran a otra cosa diría: He aquí la esclava… Y luego traduce los evangelios al TUAREG. Y busca establecerse: la vida de Nazaret en un rincón del país.
De explorador en Marruecos a misionero que habita con quienes ama: los Tuareg. Siempre me pregunté: ¿qué misionar? Carlos: ADORAR LA SANTA HOSTIA DEBERÍA SER EL FONDO DE LA VIDA HUMANA. Y ve un nexo necesario entre la conversión de los infieles con la adoración perpetua, a la cual siguen el trabajo manual, la plegaria, la súplica, la pobreza, la abyección, el recogimiento, el silencio. Y la SANTA HOSTIA expuesta será quien predique como el buen pastor que congrega a sus ovejas. De la adoración brota la santificación y de ella la predicación como signo sacramento.
Se predica desde el habitar. Esto es novedoso: Nazaret. El hogar el gran sacramento moderno.
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