La función propia de la prudencia es dirigir y mandar. Por lo tanto
quien debe regir la comunidad debe tener prudencia especial para ello y más perfecta caunto más elevado es su fin, el bien común.
Toda la materia de las virtudes morales atañe a la prudencia como rectora. La recta razón forma parte de la definición de virtud moral. Así la justicia requiere de la dirección prudencial. Y es propio del gobernante poseerla. Así la gubernativa es la más perfecta y mueve al gobernante que manda a seres con libre albedrío que por ello deben tener la virtud política de obedecer. Es como el arte del arquitecto comparado con el obrero.
Una cosa es el propio bien que rige la prudencia y otro el bien común de la prudencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario