sábado, 7 de enero de 2012

LOS PECADORES PARECEN PRUDENTES

Hay una prudencia falsa o semejante a la verdadera. El prudente aquí ordena los medios aptos para un bien aparente, que él juzga bueno para élcomo el ladrón pone todo `para robar (prudencia de la carne). Hay una prudencia buena que indaga las vías convenientes para el fin bueno. Pero es imperfecta porque no es el fin comun para toda la vida humana sino en un orden especial de cosas. También es imperfecta si el bien es común pero es ineficaz el que impera.
La que delibera, juzga, preceptúa y ejecutacon rectitud en orden al fin bueno para toda la vida humana es la prudencia simpliciter que no puede darse en los pecadores. La primera sí, la segunda es común a buenos y malos.
La prudencia en sí dice orden al recto apetito y sus principios son fines operables de los que se tiene recta estimación por el hábito de las virtudes morales que hacen recto el apetito. Así se requiere virtud moral. La perversidad del apetito es contraria pues a la prudencia y no tanto la fe. Hay quienes tienen habilidad natural para emplearla en el bien o en el mal y esto últimos tienen la prudencia de la carne.
La gracia es presupuesto para ella con la cual se es virtuoso. Las virtudes deben conectarse de tal manera que quien tiene una tenga las otras. Y como la gracia procede de la caridad derramada en nuestros corazones, para que viva hay que poseer también las demás virtudes.
Hay pues un aspecto de la virtud que es infuso aún en la prudencia que depende, sin embargo, del ejercicio y la experiencia. Por el ejercicio aumenta hasta llegar a la perfección. Ella es fruto de la educación y la experiencia, porque lleva consigo el conocimiento de los universales y singulares operables a los cuales el prudente aplica los principios universales. No puede ser innata ni natural.
En ninguna institución educativa de la actualidad se privilegia semejante virtud; entre otras cosas porque se sacian con la inocuidad de los valores que sustituyen las virtudes aunque ya no están vigentes en el posmodernismo. Scheler está lejos de Foucault ¿Y éste último está en las instituciones católicas? No se lo nombra pero jamás se menciona el pecado tampoco.
La prudencia no es especulativa sino práctica, surge del ejercicio y la experiencia que va adquiriendo la aplicación del concimiento aquirido a la tendencia y a la operación. Las pasiones pueden corromperla no el olvido. Los viejos que acusaron a Susana frente al consejo recibieron el castigo deL joven Daniel: LA BELLEZA TE SEDUJO Y LA CONCUPISCENCIA PERVIRTIÓ VUESTRO CORAZÓN". Pero el olvido puede disminuirla porque depende del conocer. Los viejos de Daniel no olvidaron sino que obraron arrastados por el deseo. Aristóteles: LO DELITABLE Y LO TRISTE PERVIERTEN EL JUICIO DE LA PRUDENCIA.
¡Cómo hoy se nos priva de la Ética como ciencia práctica y se la sustituye o no con antropologías insulsas o simplemente: adelante con la panacea actual: la cibernética! Para subrayar: el bien total de la vida.
¿Pero quien pilotea, quien nos mide?

No hay comentarios:

Publicar un comentario