martes, 29 de abril de 2014

DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS

El descenso de Cristo a los infiernos está expresado por el Credo. Hoy será objeto de burla esto más que ninguna cosa. Tomás objeto también de desprecio por antiguo y encima de la odiada Edad Media se apoya en Isaías, más antiguo que todos pero sin embargo con buena prensa entre los posmodernos. CARGÓ CON NUESTROS DOLORES dice tantas centurias antes de Cristo. Y los dolores los ubica en el infierno. Y tiene otro profeta, Oseas,  por valedor: TU MUERTE SERÉ ¡OH MUERTE! YO SERÉ TU MORDEDURA ¡OH INFIERNO!
Además está su dueño, el diablo, vencido en la Pasión. Liberó sus presos como dice ahora Zacarías: tu también por la sangre que consagró tu alianza has sacado a tus cautivos del aljibe seco. Y Pablo a los Colosenses: DESPOJANDO A LOS PRINCIPADOS Y POTESTADES.
También el salmista: ALZAD PRÍNCIPES VUESTRAS PUERTAS es decir los del infierno. Y en el célebre himno a Filipenses se indica que objetivo de la EKENOSIS de Cristo es que se doble toda rodilla en los cielos y debajo de la tierra. Hay un abajo y un arriba y el Verbo donde se crea todo debe contenerlo. Su subir y bajar en calidad de hombre y Dios tiene sentido redentor.
La acción salvífica abarca todo por quien en sí todo lo recapitula.

lunes, 28 de abril de 2014

NO PERMITIRÁS QUE TU SANTO VEA LA CORRUPCIÓN, dice el salmista. No fue conveniente que el cuerpo de Cristo se corrompiera. Su muerte no provino de flaqueza natural sino de voluntad de caridad. Si antes de de su crucifixión  sus cosas eran tristes u flacas después se volvieron ilustres para que entiendas que no fue un puro hombre el crucificado, decía el Crisóstomo.
Cristo no estaba sujeto a pecado luego tampoco lo estaba a la muerte. Así voluntariamente se sometió a ella y en su cuerpo residía la virtud divina ya que era efectivamente Dios y se entregaba sin merecer la muerte dada al pecado.
Dos noches y un día permaneció en el sepulcro para librarnos de una doble muerte: la de cuerpo y la del alma. De los tres días hay que decir que se toma la parte por el todo en el modo de hablar de la escritura.
Lo que sí hay que subrayar que la Filosofía de Tomás no es igual a lo que se ha llamado tomismo. Aquí estamos viendo cómo la Filosofía trata la muerte del hombre Dios y con ello la muerte del hombre como al tratar del ser que Dios es por sí  frente a los otros que lo tienen por participación está hablando concretamente del ser que la Filosofía ha dicho que es su objeto. Aquí la Filosofía tiene una historia: la de Cristo en cuanto éste es PALABRA DEL SER. La Metafísica es Teología como lo fue en Aristóteles.
Lo otro ha sido objeto de la ontología que nunca ha sido filosofía sino en las Universidades pero no en los filósofos mismos.
Esto que vamos reseñando es lo que ha sido filosofía en la época media y no en la primera (Aristóteles) ni en la tercera (Hegel) que tenían otra tarea y otra sofía. Aquí la sofía es la de Lucas Pablo y Juan.

domingo, 27 de abril de 2014

La sepultura

Parece inconveniente que Dios excelso sobre los cielos fuera sepultado en la tierra dice la cuestión 51 a1 pero Jesús declaró que la mujer lo había ungido para su sepultura. Claro que esto para los analistas modernos no impide anularlo como improcedente porque tienen entre otras la fijación del sepulcro. 
La Suma Teológica no intenta sino explicar la racionalidad de lo que creemos como lo declaró Tomás. Y el Credo así lo subraya.
Luego dice que fue conveniente que fuera sepultado para acreditar la verdad de su muerte que tuvo confirmación oficial.
Y así resucitado da esperanza de los que han sido sepultados.TODOS LOS QUE ESTÁN EN OS SEPULCROS OIRÁN LA VOZ DEL HIJO DE DIOS.
Y los muertos al pecado revivirán por tal bautismo en su muerte y resurrección.
La sepultura en sí misma no es considerada por Dios injuriosa si lleva a la salud.
Veamos el modo en que fue sepultado
Hubo piedad manifiesta y contra la voluntad de los que lo mataron y quisieron deshonrarlo fue honrosamente sepultado

sábado, 26 de abril de 2014

LA HIPÓSTASIS UNITIVA

En la muerte de Cristo la divinidad no se perdió en el cuerpo.
Como antes de la muerte la carne de Cristo estaba unida personal e hipostáticamente al Verbo de Dios así continuó post mortem para que no fuese otra la hipóstasis del Verbo y la de la carne de Cristo.
Dios no lo abandonó pues sino que lo entregó a sus perseguidores. Luego no se quita la unión de la divinidad de la carne.
Dios no obra por necesidad sino por voluntad. El alma vivifica el cuerpo  como principio formal y la divinidad como causa eficiente. Así el cuerpo de Cristo pudo estar muerto aunque estuviera unido a la persona del Verbo.
Tampoco se separó del alma ya que descendió a los infiernos como dice el Credo. El Verbo de Dios posee el alma y el cuerpo de su naturaleza humana y no se dice que sea alma y cuerpo. Así tanto el alma como el cuerpo desde  el principio recibieron la existencia e la hipóstasis del Verbo. Siempre hubo pues una hipóstasis y así en la muerte de Cristo no se separó la hisóstasis sino el alma de su cuerpo.
Por lo tanto al separarse el alma de su cuerpo Cristo fue hombre muerto verdaderamente. El Verbo tomó cuerpo y alma unidas y en su muerte se separaron durante tres días dejando de ser un hombre vivo.
Y no tuvo otra hipóstasis muerto y vivo que la del Verbo. Y el cuerpo no es el mismo vivo que muerto, pero el de Cristo no se corrompió propter identitatem suppositi, porque la hipóstasis del Verbo subsiste en dos naturalezas y no a una persona le corresponde una naturaleza como en nosotros que al morir se separan.
Por esa unicidad hipostática que conserva las dos naturalezas pudo ser saludable su muerte para nuestras dos muertes. En efecto por la muerte de Cristo se anuló en nosotros la muerte de nuestra alma. SE ENTREGÓ A LA MUERTE POR NUESTROS DELITOS, se dice en Romanos. y también se destruyó la muerte del cuerpo: LA MUERTE QUEDA ABSORBIDA EN LA VICTORIA.
La muerte de Cristo obra nuestra salud por la virtud de la divinidad unida al hombre Dios y no sólo por su muerte. Su cuerpo fue instrumento de la divinidad que le estuvo unida y por ella obraba después de muerto.
Aquí hay eficiencia.
Evidentemente estas distinciones son obra de la razón conceptual y se anulan se produce un caos en las mentes de intelectuales que caen ya no en una docta ignorantia sino en una ignorantia afectata. 

miércoles, 23 de abril de 2014

DOCTRINA DE LOS MÁRTIRES VERSUS VIVA LA VIDA

La muerte de Dios fue en la naturaleza humana: no perdió el poder de su naturaleza o esencia con la cual da vida a todas las cosas. Recibió muerte violenta y no de enfermedad mostrando en ello que era voluntaria.
No recibió muerte pues la vida sino que muriendo así nos libró de la pena. Y resucitando venció la muerte dando cabida a la nuestra. Muriendo murió al pecado para que nosotros estemos muertos y vivos para Dios en Cristo. Así nos quitó el temor a la muerte instigado por el diablo que tenía el imperio de la muerte y así nos sometió. Por eso tomó la naturaleza humana para morir y resucitar. EL origen estaba signado por el apartamiento de la muerte: si comieran el fruto morirían. Comimos, morimos y así murió Cristo para satisfacer aquel pecado original. Uno por muchos.
Debemos creerlo y no le falta lógica. Se puede explicitar in infinitum mas el final es un final feliz y a ello podemos atenernos.
Pero hallan los hombres en el mundo un obstáculo para ello: el amor a los pecados que llaman liberación. Los han liberado culturalmente del catolicismo y el mismo catolicismo se va liberando, aunque más lento, de ellos ¡Viva la vida!

martes, 22 de abril de 2014

LA LÓGICA DE LA EXALTACIÓN GLORIOSA: LA HUMILLACIÓN

¿Si Dios nos amó cómo nos reconciliamos con Él?
HEMOS SIDO RECONCILIADOS CON DIOS POR LA MUERTE DE SU HIJO, Rom.5,10 
Sí, porque quita el pecado que es iniquidad.
Todas las ofensas son aplacadas por el sacrificio. Cristo ofrece su voluntad de padecer y en cuanto hombre esto aplacó las ofensas completamente aunque el mismo libro del Eclesiástico dijera: SIENTE ODIO DIOS POR LOS PECADORES. Y suprimida la causa del odio se acepta un bien en compensación que es altísimo. La caridad de Cristo borra todo.
Pero hay que subrayar la racionalidad del odio en este caso proviniendo de quien es amor: odia los pecados que son contra la razón expresada en la ley y odia a quien odia la fe, la esperanza y sobre todo la caridad (no creyeron en mí, me odian a mí y al Padre, dijo Jesús).
Hay perdón y reconciliación en el caso del no saber lo que se hace y donde hay arrepentimiento. Hay odio de quien ama por caridad, odio contra el odio a Dios. Siempre dispuesto Dios en Cristo a perdonar cuando hay tal caridad de parte de Cristo.
Y todos podrán entrar en el cielo por Él. Nadie contaminado por el pecado pasará dice Isaías, profeta acreditado por posmodernos, inclusive.
Pues bien, hay un pecado general del linaje y pecados especiales. Y Él pagó por todos con su pasión y nos abrió la puerta del cielo. La fe en la pasión la abre. LOS SANTOS POR LA FE VENCIERON LOS REINOS. OBRARON JUSTICIA, se dice en Hebreos. Pero ni la fe ni la justicia de alguno podrían darle acceso a todos. Remover el reato de toda la naturaleza humana sólo lo podía hacer la sangre de Cristo. Sin la pasión nadie pudo ni podría alcanzar la fruición de Dios. Ni los más grandes santos del A.T. En cambio un bautizado ya tiene por ello franqueado el paso porque recibe su eficacia de la pasión. Con la Pasión removió el obstáculo y con la Ascensión abrió el cielo.
Según el himno de Filipenses Dios lo exaltó por el abajamiento de su muerte en cruz. Así se castiga la voluntad mala como se premia la buena. En la ley del evangelio: QUIEN SE HUMILLA SERÁ EXALTADO.
Cristo se humilló en  su Pasión soportando lo que no le era debido, siendo depositado en un sepulcro y descendiendo a donde no era propio, después de los oprobios y condenado por los hombres. Y así mereció su gloriosa resurrección y su ascensión. Si ascendió primero descendió. Y se sentó a la diestra de Dios según el mismo Isaías dice del siervo desfigurado. 
Tal humillación le mereció su exaltación: PARA QUE AL NOMBRE DE JESÚS SE DOBLE TODA RODILLA.
Y es justo. El mérito está en su caridad que está en la voluntad santa pero sufrió en su cuerpo instrumentamente. Y así su cuerpo mereció la recompensa de la gloria que el alma tenía por su unión con el Verbo. Pero era conveniente que el cuerpo sufriera antes de recibir la gloria.
Todo muy lógico además de admirable.

lunes, 21 de abril de 2014

RIQUEZA DE LOS EFECTOS DE LA PASIÓN

Sólo Cristo es el redentor. Porque el precio de nuestra redención es la sangre de Cristo o sea su vida corporal la cual Él entregó. La redención pertenece inmediatamente a Cristo pero a toda la Trinidad como causa primera. El precio lo pagó Cristo por mandato del Padre. 
EL VERBO DE LA CRUZ ES EL PODER DE DIOS PARA AQUELLOS QUE SE SALVAN. Así es la causa eficiente Dios y la instrumental Cristo como hombre. Las palabras y acciones de la pasión obran instrumentalmente en virtud de la divinidad la salud humana, virtud que es infinita. Es sin duda eficaz por la relación con la divinidad. Merece en relación con la voluntad del alma de Cristo, satisface por la carne de Cristo que así nos libra del reato y la pena, redime en cuanto nos libera de la servidumbre del pecado y finalmente reconcilia por vía del sacrificio.
Cómo nos redime de los pecados.
Moviendo a la caridad: LES SON PERDONADOS LOS PECADOS PUES HA AMADO MUCHO.
Porque somos miembros suyos y la Iglesia es un solo cuerpo y se transmite la redención de la cabeza.Y Cristo en su cuerpo es instrumento de la divinidad y redime de los pecados. Y se constituye en causa de redención para todos los tiempos por los sacramentos que nacen de la Pasión. Y esto depende la fe, la fe en su sangre como sacrificio propiciatorio.
La pasión de Cristo venció al diablo arrojándolo fuera y atrayendo hacia sí a los hombres. Desde ahora con el remedio de la pasión se pueden defender de los ataques del enemigo para no ser arrastrados al abismo de la muerte eterna. Antes con la fe en ella se defendían pero no podían evitar el descenso y ahora hasta pueden evitar el engaño del anticristo porque la pasión es eficaz como se ha visto.
Dijo el profeta Isaías antes: TOMÓ SOBRE SÍ NUESTRAS ENFERMEDADES Y CARGÓ CON NUESTROS DOLORES. Así nos libro del reato de la pena: por satisfacción suficiente y por remisión del mismo pecado que es fundamento del reato.
Pero debe mediar la fe y la caridad de quienes se unen con la pasión, configurados por el bautismo que es muerte a la muerte y por el sacramento de la penitencia.
Así SI SOMOS HIJOS TAMBIÉN HEREDEROS
PERO COHEREDEROS CON CRISTO A CONDICIÓN QUE CON ÉL PADEZCAMOS PARA SER GLORIFICADOS CON ÉL.

domingo, 20 de abril de 2014

ESCUCHANDO LA PASIÓN

Cristo padeció con dos ladrones uno a su izquierda y otro a su  derecha significando el juicio. El de la derecha le rogaba y el de la izquierda lo insultaba. Uno se iba con Él al paraíso. Lógico.
Además fue milagroso convertir a un ladrón en tal instancia. Y se mostraba el resultado de la gracia dada en la cruz. Y se cumplía la Escritura por sería contado entre los malhechores.
El hombre Dios padecía. Pero no Dios sino el hombre padecía  por la unión hipostática era una persona que padecía en su carne. El Señor de la gloria fue crucificado, dijo Pablo, y así mató la muerte. Mas las injurias las hicieron al mismo Dios.
Los perseguidores quisieron matarlo y lo hicieron pero con el asentimiento de Cristo. De este modo, sí, fue él causa de su propia muerte pues podía impedirlo reprimiendo a sus adversarios y además su carne permitió al dolor por su vulnerabilidad, relativa a su voluntad de padecer. Porque NADIE ES CAPAZ DE ARREBATARME LA VIDA. Y murió más rápido para que no se le quebraran las piernas según decían las Escrituras y era conveniente que así fuera.
Cristo murió por obediencia: SE HIZO OBEDIENTE HASTA LA MUERTE. Y fue convenientísimo que sucediera lo contrario de desobediente Adán padre de los pecadores, porque de la obediencia nacieron muchas justos así como injustos de su negligencia. Y fue conveniente para la reconciliación  de los hombres con Dios con quien nos reconcilió la muerte de su Hijo y fue su sacrificio hostia agradable a Dios. Y Dios prefiere la obediencia a los sacrificios como se dice en el libro de los Reyes. Y en Cristo fue una victoria sobre la muerte cuando dio el COSUMMATUM,  cumpliendo todos los preceptos de la ley y expresándolo así: PARA QUE EL MUNDO CONOZCA QUE AMO AL PADRE Y QUE SEGÚN EL MANDATO QUE ME DIO ASÍ HAGO…
Y se fue hacia la cruz donde cumplió todos los preceptos ceremoniales: el fin de la ley es Cristo, dijo el fariseo Pablo. Él pagó por nosotros con voluntad de cumplir lo mandado permitiendo que lo clavaran en la cruz. Esto repugna a la voluntad natural. Cristo cumple por el contrario la voluntad del Padre según aquel salmo: QUISE DIOS MÍO HACER TU VOLUNTAD. Y lo sublime: SI NO PUEDE PASAR ESTE CALIZ SIN QUE LO BEBA HÁGASE TU VOLUNTAD Y NO LA MÍA. Y por caridad fue obediente al mandato del Padre.
Y Dios no perdonó ni a su propio hijo sino que lo entregó por nosotros. Ya lo dice el profeta mayor, Isaías: PUSO EL SEÑOR EN ÉL LAS INIQUIDADES DE TODOS NOSOTROS y aún: QUISO TRITURARLO BAJO EL PESO DE SU FLAQUEZA. Así el Padre había ordenado la Pasión. No es cosa de los cristianos
Y el Hijo como dice el mismo Isaías: SE OFRECIÓ PORQUE QUISO. Y Él quedó expuesto de tal modo que clamó desde la cruz: DIOS MÍO DIOS MÍO POR QUÉ ME HAS ABANDONADO.
Esto no es juego, tiene la seriedad terrible del hecho.
Y el Padre no lo obligó sino que fue su voluntad obediente ante la severidad de Dios. El Hijo brindó satisfacción y el castigo fue mediado por un autocastigo ya que sólo así nos perdonó, asumiendo el Hijo el castigo. Pero proponiéndolo como propiciación por su sangre. Y el Padre le dio la voluntad de entregarse y Él como hombre se entregó a sí mismo por caridad así como otros lo hicieron por envidia, otros por codicia, otro por cobardía.
Pero el padeció por gentiles y judíos que habían tomado parte en su crucifixión y por los cuales pidió inmediatamente el perdón. Y unos no podían crucificarle ya que querían para él una pena resonante, la de enemigo público, más que transgresor de la ley y para ello necesitaban a la autoridad romana. El otro no queriendo crucificarlo y proponiendo penas menores lo hizo. Ambos representando al mundo entero lo crucificaron y por cierto que representan a los pecadores en sentido grave que hay en este mundo.
Los príncipes de los sacerdotes habían visto señales pero no conocieron su divinidad y por envidia e ignorancia lo despreciaron sin excusarse del crimen porque era una ignorancia afectada la suya. Rehusaron dar fe  a las palabras donde se declaraba hijo de Dios. Jesús había dicho: SI NO HUBIERA VENIDO Y NO LES HUBIERA HABLADO NO TENDRÍAN PECADO.
Pero ellos y estos intelectuales de hoy están en las palabras de Job: RETÍRATE DE NOSOTROS, NO QUEREMOS LA CIENCIA DE TUS CAMINOS.
La masa tampoco creyó aunque vieron sus milagros que lo acreditaban como Hijo de Dios (sólo algunos como Marta y con vacilación frente a la devoción de María) pero bien es verdad que fueron decepcionados por sus jefes para que no creyeran que era el Mesías.
Los más siguen la opinión general. Hay muchos que no sabían lo que hacían y por ellos oró Jesús pero otros sabían de quien querían librarse por odio y envidia.
Jesús sabía quienes eran unos y otros: SI NO HUBIERA REALIZADO OBRAS QUE NINGÚN OTRO HIZO NO TENDRÍAN PECADO…PERO AHORA LAS HAN VISTO Y ME ABORRECIERON A MÍ Y A MI PADRE. Vieron sus obras maravillosas y no lo conocieron Y no lo reconocieron por su ignorancia afectada que los inclinaba al pecado para lo cual necesitaban oscuridad. Así crucificaron no sólo al hombre sino a Dios, dice Tomás en 3q47a5 Y Nietzsche escribió: DIOS HA MUERTO: ELLOS LO HAN MATADO. ¿Quiénes? Los hombres que son un cable entre el mono y el super hombre. Los que se miden por las cosas mundanas y buscan la gloria que ellos mismos se brindan. Un gran negocio de éxitos y galardones que ciegan con su artificio.
Y crucificando a Dios “llenaron la medida de sus padres”. Su pecado fue gravísimo, tanto por el género del pecado como por su malicia. ¿La malicia de la grima heideggeriana?
En cuanto al pecado de la masa fue grave en género pero disminuido por la ignorancia que no era la IGNORANCIA AFECTADA DE LOS INTELECTUALES. Los gentiles en ese entonces se excusaban más porque no sabían de qué se trataba todo ello. Sin embargo el centurión miró su muerte y dijo: VERDADERAMENTE ESTE HOMBRE ERA HIJO DE DIOS. Bastaba mirarlo clavado en la cruz y escarnecido. Basta hoy también.
El pecado de Pilato fue menor que el de los príncipes judíos que por odio y envidia lo entregaron a quien sólo le temió al Cesar.
Por más que Cristo se haya entregado voluntariamente eso no excusa el pecado de quienes lo entregan a Pilato y a éste por condenarlo viendo que no tenía causa y desobedeciendo a su esposa. Poner las manos sobre el ungido del Señor es causa de muerte para David como se lee en IIReyes 1,6.
Y la pusieron y ahora lo siguen muchos ignorando, e ignorando el efecto sacramental de su oblación. Y así creen vivir unos felices otros cumpliendo el deber de intelectuales posmodernos que es liberar ¡Justamente dejando de lado al redentor!
Cada cual tendrá su motivo pero aquel centurión que guardaba la cruz expresó: ESTE HOMBRE ERA DIOS.
El mérito de la pasión. Cristo nos mereció la salud eterna desde el principio de su concepción pero existían de nuestra parte ciertos impedimentos que dificultaban  la consecución de los efectos de los precedentes méritos y para removerlos fue conveniente que Cristo padeciese.
Dice San Agustín: Humilitas passionis claritatis est meritum, claritas humilitatis est praemium.
Y Él mereció la salvación para los fieles, poseyendo la gracia como cabeza de la Iglesia para que redundase sobre sus miembros. Él en la Pasión recibe la bienaventuranza del perseguido por la justicia para sí y para todos sus miembros.
La Pasión de Cristo causó  nuestra salvación por modo de satisfacción.
La dignidad de la carne de Cristo no se ha de estimar sólo por la naturaleza de la carne sino por la dignidad de la persona que la asumió en virtud de la cual era carne de Dios y alcanzaba una dignidad infinita. Así  la grandeza del dolor asumido fue motivo de satisfacción sobreabundante por los pecados del género humano. Entregó en satisfacción la vida del hombre Dios padeciendo con máxima caridad. Y fue por obra de sacrificio.
San Agustín: es verdadero sacrificio toda obra realizada para unirnos con Dios en santa sociedad en orden a obtener aquel fin con cuya posesión somos bienaventurados. Cristo lo ofreció y fue en sumo grado acepto a Dios como proveniente de la mayor caridad. Es el sacrificio perfecto: a quien se ofrece, quien lo ofrece, qué se ofrece y por quienes. El verdadero y único mediador que había asumido en sí a todos en su cuerpo que ha sido sacramento. Era apta para ser inmolada sin pecado y ofrecida por Él mismo de sí mismo como sacerdote con óptima caridad.
Juzguen quienes pasen por esta reseña demañada de la Suma Teológica cuando se escucha decir a más de un premio nobel: De Dios no puede saberse si existe o no.
Una cosa se puede tener en claro que cuanto más cerca del Nobel se está más crece aquella IGNORANCIA AFECTADA que Tomás le endilga a los príncipes judíos.
La ley del evangelio: LOS PRIMEROS SERÁN LOS ÚLTIMOS Y LOS ÚLTIMOS SERÁN PRIMEROS.
Este Dios que se revela con milimétrica precisión y detalles cotidianos se presenta a la inteligencia desde el YO SOY QUIEN SOY o EL QUE ES hasta el lanzazo de la cruz de donde salen los siete sacramentos. Decir “bueno, no sé…” ha crecido en afectación tras dos mil años de sacrificio  eucarístico desde que sale el sol hasta el ocaso ¿A qué creen que se juega mientras se renueva el sacrificio de la cruz? ¿Es un atavismo tradicional? DEUS NON IRRIDETUR.
San Pedro sobre cuyas cenizas se edifica la basílica del mismo nombre, objeto hoy de toda pública atención, dijo: NO FUISTEIS RESCATADOS DE LA VANA CONVERSACIÓN HEREDADA DE VUESTROS PADRES (PATERNAE TRADITIONIS) SED PRETIOSO SANGUINE, SINO POR LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO, CORDERO INMACULADO”.
De dos maneras estaba el hombre atado al pecado. Primero por servidumbre ante quien lo dominó induciéndole a pecar. Segundo por el reato. De ambas servidumbres nos rescató Cristo. Él pagó el precio para que fuéramos suyos en particular como lo somos en general. Ocurre aquello que dice Pablo: SI ALGUNO NO TIENE EL ESPÍRITU DE CRISTO ÉSTE TAL NO ES SUYO” El pecado nos quitó el Espíritu que se infunde por la gracia de los sacramentos de la cruz.
¿Por qué el hombre debía ser arrebatado al diablo por la redención? “Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera”, dice Jesús antes de la Pasión. 3q48a4ad2.
¿Qué parece anticuado hoy a los liberadores? ¡Vaya: nada más antiguo que la verdad! ¿No serán liberadores siervos? Aquí cuando el redentor habla los liberadores deberían callar ante Él.

 ¡Es el Verbo! Ahora, si no quieren escuchar, sea, pero chitón cuando el VERBO habla: YO SOY, QUIEN CONTIGO HABLA.

viernes, 18 de abril de 2014

BEATITUD Y CONVENIENCIA

La divinidad de Cristo permitió a la carne obrar y padecer lo que le atañe luego siendo propio al alma de Cristo en cuanto bienaventurada el gozar no debía ser impedido ese gozo por la pasión. La parte superior del alma gozaba perfectamente mientras padecía.
Nada impide que dos cosas contrarias bajo distinta razón se hallen en el mismo sujeto. Así el gozo de la fruición puede hallarse en la parte superior del alma como su acto propio y el dolor de la pasión por su sujeto.
El alma es forma del cuerpo así recibe dolor del cuerpo y el gozo de la fruición se recibe de parte de la potencia de la cual es sujeto.
La voluntad de Cristo por lo tanto se regía por la sabiduría divina en cada momento, la cual "todo lo dispone con suavidad y convenientemente". Así fue conveniente su pasión cuando se realizó. Murió en la flor de la juventud y resucitó así porque era lo mejor. Y también en Jerusalén tenía que morir un profeta y más el cordero del sacrificio.

jueves, 17 de abril de 2014

EL ALMA ASUMIÓ LOS DOLORES

 LLENA ESTÁ DE MALES MI ALMA, dice el salmista.Todas las potencias del alma  de Cristo padecían pues todas radican en la esencia del alma a la cual alcanza el padecimiento por el padecer del cuerpo cuyo es acto. Lo sensitivo  no llegó a arrastrar la razón superior de Cristo pero sí llegó a perturbar el sujeto, porque por parte del objeto que es Dios sólo bienaventuranza le venía.
Padecía por el sujeto encarnado envuelto en las cosas temporales a las cuales no había rechazado sino asumido. Tomó el caliz.

miércoles, 16 de abril de 2014

CLAVADO EN UNA CRUZ Y ESCARNECIDO

Cristo no padeció sufrimientos que no fuera decente que los padeciera pero si los examinamos por géneros han sido completos.
Padeció por parte de toda clase de hombres: gentiles, judíos, príncipes y plebeyos según el salmo lo decía: ¿POR QUÉ SE AMOTINAN LAS GENTES Y TRAZAN LAS NACIONES, SE REUNEN LOS REYES DE LA TIERRA Y A UNA SE CONFABULAN?"
Padeció de los familiares y conocidos, de Judas y de Pedro. Los amigos le abandonaron, padeció de blasfemias y deshonra, le quitaron los vestidos. Padeció de tristeza en el huerto y luego por azotes y heridas por parte de los hombres a quienes salvaba.
Su cuerpo padeció además de espinas en la cabeza, clavos en manos y pies, bofetadas en el rostro y esputos. Así padeció realmente en el sentido del tacto.
Pero también en el gusto y el olfato la vista y el oído si nos representamos todo aquello del calvario.
Los géneros de padecimiento los sufrió todos aunque no las especies más particulares. Y aunque con cualquiera podría haber redimido con suficiencia los padeció todos por conveniencia.
Padeció en su honor y en sus sentidos atesorando dolor.
Y fue el mayor de los dolores: CONSIDERAD Y VED SI HAY DOLOR COMO EL MÍO.
Hubo en Él dolor exterior sensible y dolor interior de tristeza. Y fueron máximos.
La muerte de los crucificados es acerbísima. No hay que describirla más.
La del dolor interior es también máximo.
Los pecados del género humano y en particular de quienes debía ser recibido como Mesías.
La muerte ya de por sí es horrible para la naturaleza humana y para Él se añadía su fina sensibilidad corporal y espiritual.
Además Cristo no se consoló para mitigar el dolor sino que dio rienda suelta a sus potencias inferiores.
Además todo lo hizo voluntariamente y asumió tanto dolor cuanto era necesario a la grandeza del fruto que se había de seguir.
Así fue insuperable en cuanto al dolor. Y si fue la tristeza en Él óptima en nosotros es utilísima para una penitencia saludable. En Él y en nosotros siempre sometida a la regla de la razón.
Y el dolor de contrición de los contritos los padeció Él con caridad perfecta. Así Isaías: LLEVÓ SOBRE SÍ NUESTROS DOLORES.
Y su vida le era amada cuanto mejor era en la virtud: ENTREGUÉ MI ALMA AMADA EN PODER DE MIS ENEMIGOS, profetiza Isaías.
Pero debía satisfacer su dolor a la naturaleza humana caída.

Si consideramos esto sin pausa nos volvemos santos y decimos aquello: NO ME MUEVE DIOS PARA QUERERTE EL CIELO QUE NOS TIENES PROMETIDO...

martes, 15 de abril de 2014

EL JAQUE MATE DE LA CRUZ

¿La muerte de cruz es degradante e indigna? SE HIZO OBEDIENTE HASTA LA MUERTE DE CRUZ, escribió Pablo.
Y San Agustín muestra la conveniencia: El temor a la muerte para quienes llevan una vida buena es destruido por la muerte en cruz.
Además es símbolo del árbol del paraíso.
Además santificó el aire al ser levantado y la tierra con su sangre.
Además así atrajo todo hacia sí y sus brazos debían extenderse hacia dos lados opuestos PARA ABRAZARLOS.
Además indica la cruz la altitud, la longitud y la profundidad. Una cátedra total para enseñar a toda criatura.
Además el madero de la cruz está prefigurada por el arca de Noé y la vara de Moisés. 
La madera es fundamental. Y la injuria tuvo una medida en preservar la integridad del cuerpo que era la Iglesia. 
Él se hizo maldito por nosotros para eliminar el pecado. ¡Fue y debía ser enorme!
Lisa y llanamente fue un jaque mate.

lunes, 14 de abril de 2014

YA NO TENGO OTRO OFICIO, AMAR ES MI EJERCICIO

Fu más conveniente que por la Pasión fuésemos librados que no por sola voluntad de Dios.
Así es cómo por este medio conoce el hombre cuánto Dios lo ama y con esto se mueve amarle. Esto lo hace alcanzar el fin de su ser que el pecado obstruía.
Con su Pasión nos dio ejemplo de obediencia humildad constancia justicia y demás virtudes que nos vuelven hombres o humanos.
Para ello la pasión nos dio la gracia justificante y luego la gloria. Así nos volvemos inmunes según aquello: habéis sido bien comprados, glorificad a Dios y llevadlo  en vuestro cuerpo.
La pasión realza la dignidad del hombre siendo el diablo vencido por un verdadero  hombre que padeció por ello. Y Cristo satisfizo por él y liberó al hombre de la servidumbre del diablo bajo la cual cayó pecando a sus instancias y había seguido su índole: DESERTOR DE LA JUSTICIA Y AMANTE DEL PODER.
Precisamente por eso Cristo lo libra con la humildad de la Pasión.

¡Cuánto necesitamos esta liberación en medio de la liberación posmoderna! Aquí desestructurando se libera en rebeldía ¿Podrá evitarse pensar en aquel desertor de la justicia?
Pero más que esto ya dicho y rechazado por la cultura moderna. Hay ahora que decir esto: nuestro ser alcanza el ser que es AGAPE amando y la Pasión no crea el amor en nosotros y ya nos hace felices.
Fuere lo que fuere con la cultura posmoderna el amarlo a quien así se hizo amar en cruz nos da la posibilidad del buen ladrón; ESTAR HOY CON ÉL EN EL PARAÍSO.

sábado, 12 de abril de 2014

LA BOFETADA CONTRA LA FORMA BELLA

En el artículo siguiente pregunta si podría liberar d otro modo a la criatura que por la Pasióny ponde aquello de "pase para este cáliz" y el del gran de trigo que debe morir para dar fruto.
El modo de la Pasión, dice Agustín, es bueno y conveniente pero Dios pudo emplear otro porque es omnipotente.
Pero la presciencia de Dios es la que vuelve imposible otro modo ya que así lo determinaron su misericordia y justicia.
Por eso debió beber el caliz: fue el amor infinito y la belleza que nos determina. Claro está: la bofetada que a Él le dieron se la propinaron al silencio profundo y alto y a la belleza de la forma perfecta de la virtud.
Quien se impacienta fuera de la forma bella abofetea.

miércoles, 9 de abril de 2014

LA NECESIDAD DE LA PASIÓN ES EL AMOR.

La cuestión es si fue necesario que Cristo padeciese por la liberación del género humano. Para contestarla correctamente hay que aclarar el concepto de "necesario".
La necesidad de la Pasión no puede decirse con respecto a la esencia sino la del fin. Por eso se dice que "es necesario que sea levantado el hijo del hombre para que todo quien crea en Él no perezca sino que tenga vida eterna". Y que "fue preciso que el hijo del hombre perezca para entrar en la gloria", como se dice en Lucas. Y también en lo dicho a los de Emaús: "Estas son las cosas que os he hablado estando con vosotros porque era necesario que se cumplieran las cosas escritas de mí".
Así no fue necesario por coacción, eficiente, sino de fin. Porque este fin no pudo ser obtenido de modo más conveniente.Dios no se vio coaccionado a la Pasión ni Cristo a aceptarla. 
La misericordia y la justicia lo determinan. Con su Pasión satisfizo a la justicia para liberar así al hombre que no podía satisfacer por sí el pecado de toda la naturaleza. Y la gracia justifica. La sangre suya fue justificación eficaz y la caridad máxima con que nos amó nos dio la vida en Cristo.
Conclusión: la necesidad es la libertad gratuita del amor infinito.

domingo, 6 de abril de 2014

PRELUDIO DE SEMANA SANTA

Estando con los pies casi en la semana santa interrumpo mis reseñas acerca de 2.2q.185 en la Suma Teológica y salto a 3q.46 acerca de la pasión de Cristo.
Si comencé en la esperanza para llegar pronto a la caridad ahora debo dar cuenta de la forma metafísica en que Tomás narra la vida de Cristo pues es esta la verdadera historia de la eternidad en el tiempo.
La primera cuestión trata sobre si fue necesario que Cristo padeciese por la liberación del género humano y fácil es anticiparse en el sí. Lo dejaremos a Tomás que lo resuelva y dejaremos por cierto -tal es nuestra intención en estas páginas- toda teología que discuta y pretenda hacerse lugar en el mundo o mercado de los hombres.
Lo que sí diré desde nuestro horizonte de comprensión es que el género humano y su liberación pascual fue el motivo (como en primera instancia lo fue el del cruce del Mar Rojo) para que el Verbo del Ser se auto revelara y revelara a Dios en su ser personal infinito, simple, eterno y uno. Fue para nosotros el saber el fundamento de nuestra existencia: SOMOS POR ÉL, EN ÉL Y PARA ÉL y tal saber se plasma en el de nuestra persona, que por ser última se vuelve primera junto a quien como hombre Dios está al lado de la gloria del Padre. Él habla en cada uno, como ya lo percibían los salmistas.
"Somos suyos y a Él pertenecemos" ¿A qué luego pensar que el vacío nos sostiene, en los protones, neutrones, electrones y quarks?
Él es una Persona del ser, el Logos (que junta) y el ser es "su propio ser", como mostró Tomás en q2 y 3. Y los seres que no lo son son múltiples y tienen el ser por participación, reciben el ser a su tiempo. Son lo otro, la diferencia ontológica  (por sí mismos se van al no ser los que tienen materia de protones y electrones). Y lo reciben por amor en la personalización del Espíritu Santo: cada uno será él mismo por la eternidad, cada uno salta a la vida eterna por la recepción del Espíritu de la promesa.
Al ingresar el Verbo del ser en la criatura que es un ente entre los entes captura el tiempo y lo hace eterno por la Pascua que abre la puerta a la venida del Espíritu y en ese fuego aniquila toda impureza de la humanidad, pero sobre todo la hace ser en el ser y ya no más en los entes del inmenso cosmos que avanza desde su big bang.
Es una consecuencia necesaria de su hacerse hombre, lo más pequeño en un rinconcito del cosmos, o quizás en el centro de las galaxias, como insinúa Hawkings.
Él entrando en el cosmos que es "un poco de nada en movimiento" se hizo nada y nos levantó con Él al interior del ser eterno, simple y uno, junto a la Persona del Padre que lo envió y del cual eternamente procede. 
Moralmente esta nulificación tiene frutos de santidad maravillosos que se han proyectado en la pequeña historia humana. La EKÉNOSIS es la ley del EVANGELIO o buena nueva también predicada por Pablo y sobre todo por él.
LOS ÚLTIMOS SERÁN LOS PRIMEROS Y LOS PRIMEROS LOS ÚLTIMOS. 
Precisamente esto último es lo que originó (por soberbia de la criatura sublime) el mal y produjo la exaltación de la humildad de la servidora.
Dicho esto seguimos con la humildad del doctor común de la Iglesia.