Como tenemos el cimiento, el concepto fundamental del sistema tomásico que DIOS ES SU SER y no "tiene" el ser participado, como el resto de la criaturas cuyo ser es distinto que su esencia, lo cual significa decir que son finitos, mientras Dios es infinito, tienen algún grado de composición mientras Dios es absolutamente simple, son múltilples mientras Dios es uno, quizás podamos saltear por un instante el tratado de Dios Trino que se inserta al final del de Dios Uno, al cual finalmente le corresponde la propiedad de ser feliz, y dejar el tratado de la creación donde los seres reciben el ser según lo que cada uno es: ángel, seres materiales u hombres donde se concluye la primera parte del sistema.
Así por un instante nos colocamos en la segunda parte agotada la consideración de Dios como principio (que es simple infinito y uno y agotada la consieración de la plenitud de su ser, en cuanto se originan en sí las PERSONAS DIVINAS cuyas procesiones son el modelo de la creación ad extra) TRAS COMPRENDER A DIOS COMO PRINCIPIO SE VUELVE NECESARIA LA CONSIDERACIÓN DE DIOS COMO FIN ÚLTIMO de todo lo creado. Por lo tanto tenemos la moral como el modo de volver a Dios de las criaturas racionales que tienen la facultad de conocerlo y de elegirlo como fin último en donde poseerán su bienaventuranza ¡Y hay una tercera parte: DIOS CAMINO: por donde realmente volvemos alcanzando los medios reales para hacerlo (sacramentos Y SACRAMENTO DE LOS SACRAMENTOS: EUCARISTÍA)!
En la segunda parte tenemos dos: la moral en general que parte de Dios como fin último y felicidad de la criatura racional que debe continuar examinando pues la voluntad frente a las pàsiones, los hábitos, las virtudes en general, los dones del Espíritu, el pecado en general, la ley y la gracia en general; y la moral especial donde se parte de la fe como virtud teologal, seguida de la esperanza, desembocando ambas en la caridad que es la realización del ser de Dios, el hacer de la Verdad que Él es.
Así ahora inciaremos una anticipación ubicándonos rapidamente en el centro de lo que llamamos SANTIDAD, que no es ser sólo bueno o buenito, sino poseer por destino providencial EL SER DE DIOS MISMO, AQUEL QUE HEMOS EXPUESTO en las cuestiones tercera y cuarta de la primera parte. Y para ello partiremos de la esperanza: el medio entre la fe y la caridad.
La esperanza es virtud teologal porque se ajusta como toda virtud a una regla o medida. Mas ella no es virtud moral que se ajusta a la razón como medida próxima sino a Dios mismo como medida suprema o excedente (hyperbólica 1.Cor.13). Por ser el objeto de la esperanza poseer al mismo Dios sólo puede tenerlo a Él mismo como auxilio. Y el acto de tal virtud debemos considerarlo bueno pues alcanza la regla debida que es Dios por la gracia. Y esto consigue nuestra bienaventuranza que es un bien infinito para lo cual Dios nos ayuda donándonos esta virtud, bien que es su esencia, la cual comunica por su bondad esencial.
Es así que ser cristiano es esperar poseer el ser de Dios Y GOZAR DE LAS DIVINAS PERSONAS Y NO SUSCRIBIR A UNA FORMA DE PENSAR O A UN ESTILO DE VIDA. Aspiramos poseer al mismo Dios ayudado por Él mismo¡Y esto no sólo es posible (para Dios nada hay imposible dijo el ángel a Zacarías) sino necesario y exigible, ya que Dios se empeño en ello encarnándose.
Como hemos dicho aplicando distinciones logotectónicas actuales: Tomas consuma la razón conceptual de la segunda época de la Historia y no piensa dentro de una razón natural como Duns Scoto y Guillermo de Ockham ni en una mundanal como Tomás de Kempis. En la conceptual se desarrolla la medida, la norma o determinante que es Dios mismo que es quien nos manda ser santos y nos hace santos ¿Y el mundo? Tendrá sus cultores hasta el exceso y ad nauseam.
Así la esperanza es un apetito a un bien arduo del cual recibimos los medios para alcanzarlo y este bien es la bienaventuranza eterna como fin y el auxilio divino como causa primera. Otros fines son para ordenarlos a éste y otros medios de auxilio son instrumento para alcanzar la felicidad prometida. El objeto de la promesa es Dios que se dona como auxilio para alcanzarlo y por eso es virtud teologal, que se ajusta a un regla no regulada por otra regla, como la fe que se ajusta a la verdad primera y la esperanza al bien supremo o bien de todos los bienes.
La esperanza apunta pues a Dios en cuanto de él nos vienen sus bienes, como son la felicidad y la bondad perfectas en cambio la caridad como virtud hace que nos unamos a Dios por sí mismo por el afecto del amor. Y esto es perfección frente a la esperanza que aspira a poseerlo y a tener medios que lo auxilien a ello. Así se deriva del amor y se mueve tambien hacia él.
abro este espacio para explicar que la justicia de la bienaventuranza aludida es la santidad que es premiada con la saciedad. Cómo se alcanza y como se debe alcanzar la santidad es lo que haré pasando por TODA LA CIENCIA SAGRADA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO.
sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 29 de abril de 2011
LA BASE DEL SISTEMA DE LA CIENCIA SAGRADA
LO QUE SUSBSISTE EN DIOS ES SU SER. Todo lo que atañe al ser de Dios no es accidente sino verdad subsistente escribió San Hilario en su de Trintate. Y este fundamento y cimiento de la ciencia a su vez se prueba por la segunda vía de la causa primera eficiente, por la de la primera vía del acto puro y por la del ser necesario suponiendo que la esencia de Dios fuera distinta de su existencia. Entonces no sería acto sin potencia ni causa primera ni sería el ser necesario y sería un ser por participación, un "algo". Es decir no sería su ser y tendría ser participado como los seres que no se identifican con su existencia. Y se ha probado en las vías que aquello que se llama Dios tiene que ser acto puro, causa primera y ser por sí absoluto por más que nosotros veamos los seres que tienen el ser recibido y donde no coincide su esencia con su ser.
No es Dios tampoco el ser abstracto sino el singular acto de existir que no podemos conocer en directo como tampoco conocemos su esencia pero conocemos que la proposición "Dios existe" es verdadera y eso lo sabemos por sus efectos. Es necesario que exista un ser necesario. Que Dios sea su ser en la simplicidad se argumenta así.
Y en todo momento vemos, y ¡oh dolor! escuchamos, las cosas de los hombres que se suceden incesantes en su actualidad, que buscan espacio novedoso y son como las hierbas del campo que se marchitan pero cubiertas de una feroz propaganda enajenante y hasta se pretende arrastrar a Dios a este BIG BANG evolutivo o involutivo ya que parece que no se puede abandonar por lo menos en cuanto al nombre al "que todos llaman Dios".
No es Dios tampoco el ser abstracto sino el singular acto de existir que no podemos conocer en directo como tampoco conocemos su esencia pero conocemos que la proposición "Dios existe" es verdadera y eso lo sabemos por sus efectos. Es necesario que exista un ser necesario. Que Dios sea su ser en la simplicidad se argumenta así.
Y en todo momento vemos, y ¡oh dolor! escuchamos, las cosas de los hombres que se suceden incesantes en su actualidad, que buscan espacio novedoso y son como las hierbas del campo que se marchitan pero cubiertas de una feroz propaganda enajenante y hasta se pretende arrastrar a Dios a este BIG BANG evolutivo o involutivo ya que parece que no se puede abandonar por lo menos en cuanto al nombre al "que todos llaman Dios".
lunes, 25 de abril de 2011
DE DIOS NO PODEMOS SABER QUÉ ES SINO QUÉ NO ES
El método que procede de lo más conocido a lo menos conocido en lo que hace a su existencia es negativo ahora por no poder considerar cómo es pero siendo invitados a conocerlo o mas bien destinados a ello (recordar el sello o la impresión de la ciencia en nosotros). Se parte luego de cómo no es despojándole a Dios de la composición, del movimiento etc.
Por eso se comenzará con la simplicidad y de allí se pasará a la perfección, a su infinidad, a la inmutabilidad para englobar todo en su unidad.
En ocho artículos se considera la simplicidad descartando por negatividad, en primer lugar, que Dios sea cuerpo. Las vías sirven de apoyo para ello: el movimiento que caracteriza a los cuerpos, la pura actualidad del ser necesario, la perfección suprema que lo eleva sobre las perfecciones entre las cuales el alma está sobre el cuerpo. Y la autoridad de la definición de San Juan: Dios es Espíritu. La imagen y semejanza del hombre esta por lo tanto en lo mejor que hay en el hombre: el espíritu.
Lo que se señala es que en Dios no hay composición de materia y forma como en los cuerpos. Antes se empleaban los conceptos aritotélicos de acto y potencia ahora los correlativos de materia y forma con los cuales se comprenden los cuerpos en la Física. Aquí nuevamente las vías sirven de base, pues ya se ha demostrado en ellas que Dios es puro acto y por lo tanto es pura forma y es así por esencia su forma y no un compuesto.
Llegando al artículo tercero entonces se arriba a un cimiento como el de la tercera vía. Dios no tiene una naturaleza o esencia sino que DIOS ES SU ESENCIA. Así Dios es su vida y su deidad. La razón es la clásica explicación del supuesto en los seres compuestos de materia y forma y en los que son formas puras. Por eso se parte aquí de lo conocido para nosotros que son los seres cuyo supuesto es distinto que su esencia o naturaleza (como el hombre y la humanidad) y nos elevamos a los que no tienen materia individuante. Así estos nos parecen abstractos porque nosotros estamos abstrayendo. Pero la autoridad de San Juan nos dice que Dios es su vida: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. Y es alguien individual que lo dice.
Pero es el artículo cuarto el que se erige como una columna que permite edificar el todo. EN DIOS ES LO MISMO SU ESENCIA QUE SU SER.
Por eso se comenzará con la simplicidad y de allí se pasará a la perfección, a su infinidad, a la inmutabilidad para englobar todo en su unidad.
En ocho artículos se considera la simplicidad descartando por negatividad, en primer lugar, que Dios sea cuerpo. Las vías sirven de apoyo para ello: el movimiento que caracteriza a los cuerpos, la pura actualidad del ser necesario, la perfección suprema que lo eleva sobre las perfecciones entre las cuales el alma está sobre el cuerpo. Y la autoridad de la definición de San Juan: Dios es Espíritu. La imagen y semejanza del hombre esta por lo tanto en lo mejor que hay en el hombre: el espíritu.
Lo que se señala es que en Dios no hay composición de materia y forma como en los cuerpos. Antes se empleaban los conceptos aritotélicos de acto y potencia ahora los correlativos de materia y forma con los cuales se comprenden los cuerpos en la Física. Aquí nuevamente las vías sirven de base, pues ya se ha demostrado en ellas que Dios es puro acto y por lo tanto es pura forma y es así por esencia su forma y no un compuesto.
Llegando al artículo tercero entonces se arriba a un cimiento como el de la tercera vía. Dios no tiene una naturaleza o esencia sino que DIOS ES SU ESENCIA. Así Dios es su vida y su deidad. La razón es la clásica explicación del supuesto en los seres compuestos de materia y forma y en los que son formas puras. Por eso se parte aquí de lo conocido para nosotros que son los seres cuyo supuesto es distinto que su esencia o naturaleza (como el hombre y la humanidad) y nos elevamos a los que no tienen materia individuante. Así estos nos parecen abstractos porque nosotros estamos abstrayendo. Pero la autoridad de San Juan nos dice que Dios es su vida: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. Y es alguien individual que lo dice.
Pero es el artículo cuarto el que se erige como una columna que permite edificar el todo. EN DIOS ES LO MISMO SU ESENCIA QUE SU SER.
sábado, 23 de abril de 2011
LA MODESTIA DE LA QUINTA VÍA
Después de tanta soberbia académica y contra académica reluce el método tomásico como la vía de un santo pero filósofo. No tiene la más mínima ansiedad por demostrarles a los otros que Dios existe por la novedad de sus pruebas y hasta nos defrauda por la pobreza de elementos que incluye. La quinta vía es un ejemplo de ello. Pensamos: ¡lo que podría decir! Pero él que le respondió a la alambicada demostración de San Anselmo con unas pocas líneas como si en verdad de nada dudara,poseedor de una seguridad "angélica" ahora con un ascetismo intelectual extremo concluye las vías con la del gobierno del mundo.
Tan simple es que no nos sorprende al concluir pasar a la simplicidad de Dios. Como es usual en las vías partimos de lo que experimentamos nosotros. Comprobamos que los seres naturales que no poseen el concimiento obran de acuerdo a un fin y que no van al azar sin con una dirección racional. La razón de alguien tiene que dirigirlos como la flecha es dirigida por el arquero. Y este ser inteligente que dirige al fin es aquel a quien consideramos Dios.
Ya en las pruebas anteriores se ha fundamentado paso a paso su condición clara de principio y sólo para argumentar la existencia de lo que todos llaman Dios aunque no creal en su autorrevelación.
La ejemplificación de hoy es la del código genético y la del ADN. El código requiere un codificador y no frenarse en el código de la vida y allí esconder la cabeza como el avestruz y por supuesto evitar el hecho de que la razón es telética. Si la vida no tiene un fin o TELOS la vida de quienes obran hoy la tienen y en todo se ajustan a metas y a un fin.
En el fútbol nadie querría jugar sin arco y goal y sin ganar campeonatos y sin tener la copa del mundo su posesor ¡En este caso sería mejor sin embargo jugar amistosos y por amor al juego y no al resultado!
Acostumbrados a tantos años de criticismo hemos desembocado en un presente sin límites, sin la medida del fin. Bien por lo menos se escucha aquello del Principito: adelante siempre adelante no se va a ningún lado. El fin es pues hallar el don del habitar al cual nos invita ni más ni menos el hombre Dios en la última cena. El fin de la "vida eterna" es hoy y desemboca en el hoy de la eternidad bienaventurada. Así lo muestra la velada y el discurso de Jesús en torno a la mesa pascual. Veamos en el capítulo 14 del discípulo de la morada y de la permanencia y admirémosnos cómo la oración sacerdotal (Jn.17)concluye con la contra trascendencia de aquel...y YO EN ELLOS.
Esto lo envío en este sábado de gloria a...Bahía Blanca también con pocas palabras.
Tan simple es que no nos sorprende al concluir pasar a la simplicidad de Dios. Como es usual en las vías partimos de lo que experimentamos nosotros. Comprobamos que los seres naturales que no poseen el concimiento obran de acuerdo a un fin y que no van al azar sin con una dirección racional. La razón de alguien tiene que dirigirlos como la flecha es dirigida por el arquero. Y este ser inteligente que dirige al fin es aquel a quien consideramos Dios.
Ya en las pruebas anteriores se ha fundamentado paso a paso su condición clara de principio y sólo para argumentar la existencia de lo que todos llaman Dios aunque no creal en su autorrevelación.
La ejemplificación de hoy es la del código genético y la del ADN. El código requiere un codificador y no frenarse en el código de la vida y allí esconder la cabeza como el avestruz y por supuesto evitar el hecho de que la razón es telética. Si la vida no tiene un fin o TELOS la vida de quienes obran hoy la tienen y en todo se ajustan a metas y a un fin.
En el fútbol nadie querría jugar sin arco y goal y sin ganar campeonatos y sin tener la copa del mundo su posesor ¡En este caso sería mejor sin embargo jugar amistosos y por amor al juego y no al resultado!
Acostumbrados a tantos años de criticismo hemos desembocado en un presente sin límites, sin la medida del fin. Bien por lo menos se escucha aquello del Principito: adelante siempre adelante no se va a ningún lado. El fin es pues hallar el don del habitar al cual nos invita ni más ni menos el hombre Dios en la última cena. El fin de la "vida eterna" es hoy y desemboca en el hoy de la eternidad bienaventurada. Así lo muestra la velada y el discurso de Jesús en torno a la mesa pascual. Veamos en el capítulo 14 del discípulo de la morada y de la permanencia y admirémosnos cómo la oración sacerdotal (Jn.17)concluye con la contra trascendencia de aquel...y YO EN ELLOS.
Esto lo envío en este sábado de gloria a...Bahía Blanca también con pocas palabras.
viernes, 22 de abril de 2011
LA CAUSA DEL SER DE LA BONDAD Y DE LA PERFECCIÓN.
Llamamos Dios a LA CAUSA PARA TODAS LAS COSAS DEL SER, DE LA BONDAD Y DE LA PERFECCIÓN pero no la vemos en sí -como sa ha dicho- pero sí vemos las cosas con cierto grado de perfección por el cual ascendemos a las máximamente perfectas en un género. Un ejemplo cercano para todos los que estamos acosados por los medios de comunicación es el que se denomina "mejor jugador de todos los tiempos" que ya sabemos en el fútbol quien es y sirve de medida para el "mejor jugador de la actualidad" que sin duda existe y es destacado por todo el periodismo ávido de excelencias.
La autoridad de Aristóteles (nos admira de ver cómo Tomás lo considera "el filósofo" y no uno de ellos) dice que son máximamente verdaderos los que son máximamente existentes y sobre todos los géneros está la causa de perfección de todos y la máxima es la de "ser". Como sabemos hay una causa primera y que es al mismo tiempo causa necesaria del ser. Si en los géneros hay perfección, y eso lo vemos y evaluamos, sobre todos los géneros hay una causa de la perfección que todos, por lo menos "llamamos", Dios.
Aquí no se juega: lo que es lo experimentamos y lo vemos con un orden diverso de perfecciones ¿Alguien querría negarlo? Tiene la réplica. Está quien dice: todo es malo y feo y quien por el contrario dice que esto que vemos es lo máximo. Gnosticismos primeros a los cuales disipó Plotino en sus ENEÁDAS e inmanentismo moderno al cual abren los lenguajes diferenciados de las así llamadas "sabidurías" pero que hoy indican de una manera que podríamos denominar persuasión absoluta.
Que el hombre parezca no ser perfecto no quiere decir que no esté la perfección en su destinación que se vuelve su esencia bajo la luz del absoluto lenguaje poético de las sabidurías originarias.
"SED PERFECTOS COMO VUESTRO PADRE CELESTIAL ES PERFECTO" A esta conclusión de la nueva ley del monte San Agustín le corresponde con BUENA VOLUNTAD: "DAME LO QUE MANDAS Y MANDA LO QUE QUIERAS" ¿Hay fundamento luego para decir que el hombre no puede ser perfecto si lo recibe diciendo sí a la gracia por la cual lo es? Adviértase que no dice "sean buenos" sino "perfectos como el Padre Celestial lo es". Es lógico que el Padre quiera que los hijos se le asemejen y que el Hijo consusbtancial done tal gracia para los hijos adoptivos.
Aristóteles en la ética, en una dimensión creada que no posee el horizonte del "ser del ente", decía sin embargo que la felicidad estaba (por mas rara que fuera) al alcance de todos...los que no estuvieran mutilados con respecto a la virtud. ¡Y la virtud surge para él del ejercicio! De lo menos a lo más bajo la mirada y la admiración del sabio u hombre paradigmático.
SED PERFECTOS NOS DICE DESDE LA CRUZ HOY EL AUTOR DE LOS MEDIOS DE SANTIFICACIÓN. Veremos en el tratado de la caridad si hay hombre perfecto y en el de los sacramentos si hay ggracia para serlo.
La autoridad de Aristóteles (nos admira de ver cómo Tomás lo considera "el filósofo" y no uno de ellos) dice que son máximamente verdaderos los que son máximamente existentes y sobre todos los géneros está la causa de perfección de todos y la máxima es la de "ser". Como sabemos hay una causa primera y que es al mismo tiempo causa necesaria del ser. Si en los géneros hay perfección, y eso lo vemos y evaluamos, sobre todos los géneros hay una causa de la perfección que todos, por lo menos "llamamos", Dios.
Aquí no se juega: lo que es lo experimentamos y lo vemos con un orden diverso de perfecciones ¿Alguien querría negarlo? Tiene la réplica. Está quien dice: todo es malo y feo y quien por el contrario dice que esto que vemos es lo máximo. Gnosticismos primeros a los cuales disipó Plotino en sus ENEÁDAS e inmanentismo moderno al cual abren los lenguajes diferenciados de las así llamadas "sabidurías" pero que hoy indican de una manera que podríamos denominar persuasión absoluta.
Que el hombre parezca no ser perfecto no quiere decir que no esté la perfección en su destinación que se vuelve su esencia bajo la luz del absoluto lenguaje poético de las sabidurías originarias.
"SED PERFECTOS COMO VUESTRO PADRE CELESTIAL ES PERFECTO" A esta conclusión de la nueva ley del monte San Agustín le corresponde con BUENA VOLUNTAD: "DAME LO QUE MANDAS Y MANDA LO QUE QUIERAS" ¿Hay fundamento luego para decir que el hombre no puede ser perfecto si lo recibe diciendo sí a la gracia por la cual lo es? Adviértase que no dice "sean buenos" sino "perfectos como el Padre Celestial lo es". Es lógico que el Padre quiera que los hijos se le asemejen y que el Hijo consusbtancial done tal gracia para los hijos adoptivos.
Aristóteles en la ética, en una dimensión creada que no posee el horizonte del "ser del ente", decía sin embargo que la felicidad estaba (por mas rara que fuera) al alcance de todos...los que no estuvieran mutilados con respecto a la virtud. ¡Y la virtud surge para él del ejercicio! De lo menos a lo más bajo la mirada y la admiración del sabio u hombre paradigmático.
SED PERFECTOS NOS DICE DESDE LA CRUZ HOY EL AUTOR DE LOS MEDIOS DE SANTIFICACIÓN. Veremos en el tratado de la caridad si hay hombre perfecto y en el de los sacramentos si hay ggracia para serlo.
miércoles, 20 de abril de 2011
"YO SOY" ES SU SER
Por un lado la narración testimonial de Moisés ante la zarza fundamenta las vías que son columna vertebral de la ciencia sagrada. La mala noticia es que no debe traducirse como ha sido hecho por la tradición. Sin discutir el tema filológico en esta ocasión podemos dar una idea de lo que hoy dice: YO SOY QUIEN ESTÁ CERCA DE VOSOTROS Y HABLÓ A VUESTROS PADRES, A ABRAHAM CUYA PROMESA SE CUMPLIÓ EN QUIEN DIJO A LOS FARISEOS: ABRAHAM VIO MI DÍA PUES ANTES DE QUE EXSITIERA "YO SOY". Aquel que le dijo a la Samaritana "YO SOY, QUIEN CONTIGO HABLA" es la Palabra, el Verbo hecho carne y alcanza la máxima cercanía en la EUCARISTÍA, vuelto pan de vida por la TRANSUBSTANCIACIÓN.
Como quiera que el texto del Éxodo ha sido empleado para fundar las vías (en especial la tercera que hoy presentamos) el "YO SOY EL QUE ES" del DIOS VIVO de los judíos, finalmente, según la promesa, se consuma con su Verbo y en su Verbo repitiendo, cada vez que a su ser se refiere, el "YO SOY" como, por ejemplo, cuando lo van a aprehender y todos caen de espaldas. Daría la impresión que Jesús lo confirma y los apóstoles lo interpretaron como el YO SOY EL QUE ES a lo expresado en la teofanía de Moisés. Hoy el DIOS PALABRA que es CERCANÍA nos llena de plenitud en la esfera del puro LENGUAJE.
Por el otro lado basado en la demostrabilidad de la existencia de Dios según el ya mencionado texto paulino de Romanos 1,19-20 con el modesto método tomásico verificamos en toda la naturaleza cosas que pueden existir o no existir por la generación y aniquilamiento (EL BIG BANG nos confirma vigorosamente esto, frente al determinismo gravitacional de la primera modernidad). Por lo tanto dentro de la posibilidad de la no existencia hubo un tiempo en que no existían, NON ESSE, luego ¿cómo existen ahora? (recordar las preguntas del fragmento 8 de Parménides). Lo que existe no comienza a existir sino por lo que ya es. Y si nada existía fue imposible que empezase a existir y luego ahora nada existiría, lo cual es evidentemente falso. Pues partimos de lo que hoy vemos que existe y debemos así afirmar que no solamente los seres posibles existen sino que deben su existencia a algún ser necesario. Si tiene la necesidad en sí hemos arribado a lo buscado y si no la recibirá de otro, pero no podemos ir al infinito como se ha visto en las causas eficientes. Por lo tanto arribamos a un ser necesario por sí mismo que no tiene en otro la causa de su necesidad sino que es la causa de la necesidad de los demás y a éste todos llaman Dios.
Veremos cómo ÉL es su ser y los demás seres (ángeles, hombres, seres posibles del cosmos, galaxias infinitas) tienen prestado su ser. Esa diferencia es fundamental para saber qué es Dios o mejor qué no es, quien es, por qué creó a los seres desde y en su ser, cómo volver a Él por su ser que es la CHARITAS (ESSE SECUNDUM DEUM)y por donde volver a Él por su naturaleza unida a la nuestra en la Persona del Verbo, hecho carne y sacramento (DIOS CAMINO) Sin la diferencia absoluta del ser por sí y del ser participado no hay gracia no hay misterio sacramental y no hay lo buscado en esta CIENCIA PERFECTA que cierra la época media: SALVACIÓN, vida eterna. Precisamente lo acontecido cuando se atendió a otras metas, fundamentales o ya incursas en el olvido del ser.
Como quiera que el texto del Éxodo ha sido empleado para fundar las vías (en especial la tercera que hoy presentamos) el "YO SOY EL QUE ES" del DIOS VIVO de los judíos, finalmente, según la promesa, se consuma con su Verbo y en su Verbo repitiendo, cada vez que a su ser se refiere, el "YO SOY" como, por ejemplo, cuando lo van a aprehender y todos caen de espaldas. Daría la impresión que Jesús lo confirma y los apóstoles lo interpretaron como el YO SOY EL QUE ES a lo expresado en la teofanía de Moisés. Hoy el DIOS PALABRA que es CERCANÍA nos llena de plenitud en la esfera del puro LENGUAJE.
Por el otro lado basado en la demostrabilidad de la existencia de Dios según el ya mencionado texto paulino de Romanos 1,19-20 con el modesto método tomásico verificamos en toda la naturaleza cosas que pueden existir o no existir por la generación y aniquilamiento (EL BIG BANG nos confirma vigorosamente esto, frente al determinismo gravitacional de la primera modernidad). Por lo tanto dentro de la posibilidad de la no existencia hubo un tiempo en que no existían, NON ESSE, luego ¿cómo existen ahora? (recordar las preguntas del fragmento 8 de Parménides). Lo que existe no comienza a existir sino por lo que ya es. Y si nada existía fue imposible que empezase a existir y luego ahora nada existiría, lo cual es evidentemente falso. Pues partimos de lo que hoy vemos que existe y debemos así afirmar que no solamente los seres posibles existen sino que deben su existencia a algún ser necesario. Si tiene la necesidad en sí hemos arribado a lo buscado y si no la recibirá de otro, pero no podemos ir al infinito como se ha visto en las causas eficientes. Por lo tanto arribamos a un ser necesario por sí mismo que no tiene en otro la causa de su necesidad sino que es la causa de la necesidad de los demás y a éste todos llaman Dios.
Veremos cómo ÉL es su ser y los demás seres (ángeles, hombres, seres posibles del cosmos, galaxias infinitas) tienen prestado su ser. Esa diferencia es fundamental para saber qué es Dios o mejor qué no es, quien es, por qué creó a los seres desde y en su ser, cómo volver a Él por su ser que es la CHARITAS (ESSE SECUNDUM DEUM)y por donde volver a Él por su naturaleza unida a la nuestra en la Persona del Verbo, hecho carne y sacramento (DIOS CAMINO) Sin la diferencia absoluta del ser por sí y del ser participado no hay gracia no hay misterio sacramental y no hay lo buscado en esta CIENCIA PERFECTA que cierra la época media: SALVACIÓN, vida eterna. Precisamente lo acontecido cuando se atendió a otras metas, fundamentales o ya incursas en el olvido del ser.
viernes, 15 de abril de 2011
LA SEGUNDA VÍA DE LA CAUSALIDAD
Se basa en la causalidad eficiente, es decir la motriz o kinética o de dónde viene el movimiento, en concordancia con la prueba que viene de postular (descarta las causas material, formal y final, todas se definen como aquello de donde provienen las cosas pero la eficiente es el agente, la que da el puntapié inicial del partido y no la materia del partido, la pelota, ni el fin que es ¡el goal!).
Se constata que hay en las cosas sensibles un orden en las causas efecientes y no es posible en este orden que algo sea causa eficiente de sí mismo porque luego tendría que ser primero que sí mismo. Esta imposibilidad se acompaña con la de ir al infinito en la serie.
La razón: en todas las causas eficientes ordenadas, lo primero es causa de lo que está en el medio y éste es causa de lo último. Y si se remueve la causa se remueve el efecto. Luego si en las causas eficientes no hubiera un primero no habría medio ni último.
Si el chofer del colectivo abruptamente aprieta el freno, de adelante hacia atrás van empujándose en efecto dominó los pasajeros, aplastando, finalmente, al último. El primero, los del medio y el último religados por la causalidad.
Es así que si se quisiera proceder al infinito en las causas eficientes no habría causa eficiente primera y por lo tanto no habría efecto último ni medio, lo cual es falso porque vemos el encadenamiento de causas continuamente y así hay que dar por supuesto una causa eficiente primera a la cual todos llaman Dios. Vemos las otras causas y nos elevamos racionalmente a una absolutamente primera, ya que es irracional el ir e ir sin parar como en el caso del cuento de las ovejas que saltan el cerco.
Está explicando la racionalidad que tiene el creer en Dios para quienes creen y no el creer en una causa primera. Todos, cualquiera, quienes no creen o no saben de Dios, llaman Dios a una causa eficiente del movimiento de causas que a su vez originan otras en un orden visible. Y esto poco (este concepto de Dios que todos entienden) se puede probar de esta manera viendo los efectos, los cuales son subrayados por San Pablo (a quien nosotros le creemos como enviado) como lo visible de Dios que nos remite a lo invisible y a su poder.
Pero estas dos vías son preliminares a la gran vía del ser necesario, que es la tercera, la base y fundamento de toda la ciencia sagrada.
Se constata que hay en las cosas sensibles un orden en las causas efecientes y no es posible en este orden que algo sea causa eficiente de sí mismo porque luego tendría que ser primero que sí mismo. Esta imposibilidad se acompaña con la de ir al infinito en la serie.
La razón: en todas las causas eficientes ordenadas, lo primero es causa de lo que está en el medio y éste es causa de lo último. Y si se remueve la causa se remueve el efecto. Luego si en las causas eficientes no hubiera un primero no habría medio ni último.
Si el chofer del colectivo abruptamente aprieta el freno, de adelante hacia atrás van empujándose en efecto dominó los pasajeros, aplastando, finalmente, al último. El primero, los del medio y el último religados por la causalidad.
Es así que si se quisiera proceder al infinito en las causas eficientes no habría causa eficiente primera y por lo tanto no habría efecto último ni medio, lo cual es falso porque vemos el encadenamiento de causas continuamente y así hay que dar por supuesto una causa eficiente primera a la cual todos llaman Dios. Vemos las otras causas y nos elevamos racionalmente a una absolutamente primera, ya que es irracional el ir e ir sin parar como en el caso del cuento de las ovejas que saltan el cerco.
Está explicando la racionalidad que tiene el creer en Dios para quienes creen y no el creer en una causa primera. Todos, cualquiera, quienes no creen o no saben de Dios, llaman Dios a una causa eficiente del movimiento de causas que a su vez originan otras en un orden visible. Y esto poco (este concepto de Dios que todos entienden) se puede probar de esta manera viendo los efectos, los cuales son subrayados por San Pablo (a quien nosotros le creemos como enviado) como lo visible de Dios que nos remite a lo invisible y a su poder.
Pero estas dos vías son preliminares a la gran vía del ser necesario, que es la tercera, la base y fundamento de toda la ciencia sagrada.
lunes, 11 de abril de 2011
LA PRIMERA VÍA, LA MÁS CLARA
Consta al sentido que en el mundo hay cosas que se mueven y lo que se mueve es movido por otro. En efecto lo que se mueve está en potencia hacia aquello hacia lo cual se mueve y lo que mueve está en acto ya que mover es hacer pasar a alguno de la potencia al acto. Usa el verbo educere, educar, sacar conduciendo. Ponemos de ejemplo al maestro que está en el acto del saber y saca de la potencia al acto de saber al discípulo. Ahora se aplica el axioma, el principio de no contradicción: no puede ser que lo mismo esté simultáneamente en acto y en potencia según lo mismo sino según cosas diversas. No puede estar caliente en acto y en potencia sino que podrá estar frío en potencia. Así nadie puede ser de acuerdo a lo mismo y del mismo modo motor y móvil o moverse a sí mismo. Lo que se mueve debe ser movido por otro y este otro a su vez que mueve es movido por un tercero y así no se puede ir al infinito, porque no habría motor alguno, es decir acto que mueva. Toda la serie de motores y móviles deben ser movidos por un primer motor al que todos entienden como Dios.
Quien está en acto solamente puede mover, sólo el que sabe puede enseñar y por eso hay un primero. Conocemos que el venir del infinito y el ir al infinito es la idea más aceptada hoy con la evolución desde lo menos a lo más. Mas es como el avestruz que esconde la cabeza en un agujero. Pero el comienzo de la filo-sofía mostró al ente uno y todo igual e íntegro y perfecto e inmóvil en el fragmento octavo de Parménides con la crisis de los dos caminos. Y Aristóteles explicó el movimiento con los conceptos de acto y potencia. Aquí la ciencia sagrada explica lo más asequible para nosotros: que hay movimiento y que por lo tanto todo lo que se mueve y es movido por fin tiene que tener un motor en acto puro.
A éste todos entienden como Dios.Simplemente lo que se menciona así existe por necesidad del movimiento según el acto y la potencia. PORQUE CONSTA QUE LAS COSAS SE MUEVEN Y PARA ELLO DEBE HABER MOTORES Y UN PRIMER MOTOR.
Así parte la ciencia con el método de lo mas conocido para nosotros, de los efectos que vienen en la segunda vía.
Quien está en acto solamente puede mover, sólo el que sabe puede enseñar y por eso hay un primero. Conocemos que el venir del infinito y el ir al infinito es la idea más aceptada hoy con la evolución desde lo menos a lo más. Mas es como el avestruz que esconde la cabeza en un agujero. Pero el comienzo de la filo-sofía mostró al ente uno y todo igual e íntegro y perfecto e inmóvil en el fragmento octavo de Parménides con la crisis de los dos caminos. Y Aristóteles explicó el movimiento con los conceptos de acto y potencia. Aquí la ciencia sagrada explica lo más asequible para nosotros: que hay movimiento y que por lo tanto todo lo que se mueve y es movido por fin tiene que tener un motor en acto puro.
A éste todos entienden como Dios.Simplemente lo que se menciona así existe por necesidad del movimiento según el acto y la potencia. PORQUE CONSTA QUE LAS COSAS SE MUEVEN Y PARA ELLO DEBE HABER MOTORES Y UN PRIMER MOTOR.
Así parte la ciencia con el método de lo mas conocido para nosotros, de los efectos que vienen en la segunda vía.
LAS CINCO VÍAS DE LA EXISTENCIA DE DIOS
Los que dejan ingresar la duda dicen: "si Dios existiera no habría males, he aquí que rebalsan los males, luego Dios no existe". Precisamente es evidente la necesidad de probar metafísicamente su existencia con la modestia del método de una razón valorizada ya por las ciencias aristotélicas que él ha estudiado y que tutelada por la fe es capaz de delinear sus preámbulos. Los preámbulos de la fe están presupuestos a la misma como la gracia presupone la naturaleza a la cual perfecciona. Esto, que repite Tomás, muestra que la razón aristótélica está dentro del orden de la providencia como presupuesto y la destemplanza de Lutero y los católicos que hoy lo acompañan destruyendo el pasado está fuera de lugar hoy por más que hubieran motivos ya que no fundamento para la repulsa, siempre más fácil que la comprensión.
Así la ciencia sagrada ve la necesidad de anteponer al tratado de Dios Trino el de Dios uno y a éste las tan célebres como incomprendidas vías de la existencia. Nosotros nos regodeamos en la forma en que son expuestas y nos admiramos ante la necesidad lógica de las mismas que pondrán los pilares donde se vayan apoyando toda la construcción sistemática de la SUMA TEOLÓGICA.
Así la ciencia sagrada ve la necesidad de anteponer al tratado de Dios Trino el de Dios uno y a éste las tan célebres como incomprendidas vías de la existencia. Nosotros nos regodeamos en la forma en que son expuestas y nos admiramos ante la necesidad lógica de las mismas que pondrán los pilares donde se vayan apoyando toda la construcción sistemática de la SUMA TEOLÓGICA.
domingo, 10 de abril de 2011
PRIMERO HAY QUE SABER SI DIOS EXISTE
La ciencia sagrada debe comenzar por saber si Dios existe porque antes de hablar de algo hay que saber si existe. Y afronta la cuestión de la evidencia ¿Dios es cognoscible por si? Los santos que se entusiasman con su evidencia lo proclaman (recordar lo que Agustín decía de los argumentos de los santos) con seguridad pero aquí está el filósofo que como Aristótels marca la diferencia y además es santo. No por estar equipados con el deseo de la felicidad que está en Dios conocemos con certeza la existencia de Dios.Esto nos hace permanecer en una cierta confusión ya que desconocemos la naturaleza de Dios y para conocerla debemos partir de la evidencia para nosotros más cercana, por los efectos y no por la causa de ellos aunque ésta sea clarísima. Nosotros no conocemos los términos de la proposición "Dios existe" como sí los de la proposición "el hombre es animal". El hecho que uno posea el concepto "Dios" como aquello mayor de lo cual nada se pueda pensar no nos permite concluir con esto que exista en la realidad sino en el intelecto sólo. Y el hecho es que hay quienes sostienen que no hay Dios. Hay que probarlo pues por lo evidente para todos nosotros que según el Apóstol son las creaturas hechas por Dios. "Pues las cosas invisibles de Dios desde la creación del mundo son vistas claramente, al entenderlas por las cosas hechas". Este famoso texto de la epístola a los Romanos 1,20 no deja de ofrecer materia para pensar.Las cosas invisibles son su poder eterno y su divinidad.
Por eso la demostración posible es la que parte de los efectos para llegar al conocimiento de la causa en cuanto a su mera existencia y no a cómo es en sí. Por lo menos tendremos certeza de su existencia partiendo de sus efectos conocidos por nosotros. Y por eso antes de saber cómo es algo podemos saber si existe con una modesta demostración "quia" y no una arrogante "propter quid".
Por eso la demostración posible es la que parte de los efectos para llegar al conocimiento de la causa en cuanto a su mera existencia y no a cómo es en sí. Por lo menos tendremos certeza de su existencia partiendo de sus efectos conocidos por nosotros. Y por eso antes de saber cómo es algo podemos saber si existe con una modesta demostración "quia" y no una arrogante "propter quid".
sábado, 9 de abril de 2011
LO METAFÓRICO Y LOS SENTIDOS DE LA ESCRITURA
Lo metafórico de las Escrituras la vuelven por un lado accesible a todos y por el otro apuntan a una inteligibilidad que se recata de los indignos y estimula la humildad de quienes no podrán ni deberán quedarse en una dimensión superficial, creyendo conocer acerca de lo que ni los ángeles podrían contemplar sin el asentimiento a la gracia: aquello de "no deís lo santo a los perros".
Los padres distinguían cinco sentidos: el histórico, el alegórico, el tropológico o moral, el anagógico. Cuando la palabra significa alguna cosa tenemos el sentido literal y cuando la cosa significada a su vez significa otras cosas se llama sentido espiritual que se funda sobre el literal y lo supone. Así la ley vieja es figura de la nueva y la nueva lo es de la gloria futura.Dios puede significar las cosas no sólo con las palabras sino con otras cosas.
Lo que pertenece a la cabeza en la nueva ley es signo de lo que debemos hacer y tal es el sentido moral y si significa lo que hay en la gloria se llama sentido anagógico Pero todos los sentidos de la Escritura se apoyan en el literal y cuando se narra un hecho se descubre un misterio. Si el sentido literal es realísimo y suficiente el "receptor no necesita para decodificar el mensaje" más que de su aprehensión de los hechos ¿pero a qué luz? A la luz de quien derrama la caridad en nuestros corazones y no a la de los métodos hermnéuticos impulsados por Schleiermacher u otro anterior o posterior sino que tiene a un autor que no puede errar que es el mismo Dios. "Esto te lo ha revelado el Espíritu Santo" le dice Jesús a Pedro.
Así Tomás establece el método de la humildad para esta ciencia sagrada impresa en la mente por gracia. Y así concluímos la cuestión primera que es como una epistemología de la ciencia sagrada que al ingresar en la cuestión segunda mostrará la sencillez de su método "pied a terre".
A pesar de la gracia por la cual conoce sus principios, los artículos de la fe, procede desde lo más conocido por nosotros con toda humildad, a diferencia de los doctores como por ejemplo San Anselmo de gran influencia en la modernidad.
Dios no es evidente para nosotros aunque en sí lo sea. Tomás hará de las cinco vías la arquitectura del concocimiento de Dios Uno y por esto de Dios Trino y por medio de esto del conocimiento de Dios creador (primera parte). Así agotará el panorama de Dios como principio y entonces se impondrá la vuelta de la criatura racional a Dios como fin último (la moral, segunda parte) y de está manera colocará el "por dónde" se alcanza a Dios como fin que es Cristo como camino que "realmente" o sacramentalmente lo hace posible y nos pone en la gloria del Padre (tercera parte).
Dios se va haciendo asequible y concreto paso a paso en la CIENCIA SAGRADA desde la primera parte (Dios es su ser) Dios Uno Trino y Creador a la segunda parte que es la moral (Dios es CHARITAS: con ella se vuelve a Dios) a la tercera parte como encarnado y sacramentado (Jesús máximamente cercano en la Eucaristía ya posesión nuestra según pidió al Padre: YO EN ELLOS).
EL SER SUBSISTENTE POR SÍ MISMO EN TRINIDAD DE PERSONAS, LA CHARITAS MUESTRA SU SER, LA EUCHARISTÍA LO ENTREGA GRATUITAMENTE AL SER CREADO.
Tal el sistema tomásico que expresó: es la ciencia de la salvación ¿De qué? De la finitud encerrada en sí y satisfecha de sí que puede sin embargo elegir corresponder a su don y participar en el ser de de la cercanía de las personas divinas siendo...persona.
Los padres distinguían cinco sentidos: el histórico, el alegórico, el tropológico o moral, el anagógico. Cuando la palabra significa alguna cosa tenemos el sentido literal y cuando la cosa significada a su vez significa otras cosas se llama sentido espiritual que se funda sobre el literal y lo supone. Así la ley vieja es figura de la nueva y la nueva lo es de la gloria futura.Dios puede significar las cosas no sólo con las palabras sino con otras cosas.
Lo que pertenece a la cabeza en la nueva ley es signo de lo que debemos hacer y tal es el sentido moral y si significa lo que hay en la gloria se llama sentido anagógico Pero todos los sentidos de la Escritura se apoyan en el literal y cuando se narra un hecho se descubre un misterio. Si el sentido literal es realísimo y suficiente el "receptor no necesita para decodificar el mensaje" más que de su aprehensión de los hechos ¿pero a qué luz? A la luz de quien derrama la caridad en nuestros corazones y no a la de los métodos hermnéuticos impulsados por Schleiermacher u otro anterior o posterior sino que tiene a un autor que no puede errar que es el mismo Dios. "Esto te lo ha revelado el Espíritu Santo" le dice Jesús a Pedro.
Así Tomás establece el método de la humildad para esta ciencia sagrada impresa en la mente por gracia. Y así concluímos la cuestión primera que es como una epistemología de la ciencia sagrada que al ingresar en la cuestión segunda mostrará la sencillez de su método "pied a terre".
A pesar de la gracia por la cual conoce sus principios, los artículos de la fe, procede desde lo más conocido por nosotros con toda humildad, a diferencia de los doctores como por ejemplo San Anselmo de gran influencia en la modernidad.
Dios no es evidente para nosotros aunque en sí lo sea. Tomás hará de las cinco vías la arquitectura del concocimiento de Dios Uno y por esto de Dios Trino y por medio de esto del conocimiento de Dios creador (primera parte). Así agotará el panorama de Dios como principio y entonces se impondrá la vuelta de la criatura racional a Dios como fin último (la moral, segunda parte) y de está manera colocará el "por dónde" se alcanza a Dios como fin que es Cristo como camino que "realmente" o sacramentalmente lo hace posible y nos pone en la gloria del Padre (tercera parte).
Dios se va haciendo asequible y concreto paso a paso en la CIENCIA SAGRADA desde la primera parte (Dios es su ser) Dios Uno Trino y Creador a la segunda parte que es la moral (Dios es CHARITAS: con ella se vuelve a Dios) a la tercera parte como encarnado y sacramentado (Jesús máximamente cercano en la Eucaristía ya posesión nuestra según pidió al Padre: YO EN ELLOS).
EL SER SUBSISTENTE POR SÍ MISMO EN TRINIDAD DE PERSONAS, LA CHARITAS MUESTRA SU SER, LA EUCHARISTÍA LO ENTREGA GRATUITAMENTE AL SER CREADO.
Tal el sistema tomásico que expresó: es la ciencia de la salvación ¿De qué? De la finitud encerrada en sí y satisfecha de sí que puede sin embargo elegir corresponder a su don y participar en el ser de de la cercanía de las personas divinas siendo...persona.
viernes, 8 de abril de 2011
LA FE SE BASA EN UNA VERDAD INFALIBLE
La sacra doctrina emplea argumentos para demostrar lo que está en sus principios y no para probarlos y argumenta contra los que niegan alguno de ellos o bien resuelve las objeciones de quienes no creen en ninguno. PUES LA FE SE BASA EN LA VERDAD REVELADA y se cree en la autoridad de quien revela y la de aquellos a quienes se les dio esta revelación. Aquí pues vale el argumento de autoridad y se muestra conveniente la obediencia a la fe, el intelecto en obsequio de Cristo (2.Cor.10,5)aunque en ocasiones él mismo sirva de autoridad, sólo probable, porque se argumenta por necesidad desde los libros canónicos.
Los doctores también por eso argumentan si bien con propiedad tambien con probabilidad. En cambio apóstoles y profetas que escribieron libros canónicos son el fundamento de la fe: así lo dice Agustín agregando que no puede garantizar la verdad de lo escrito por santos y doctores.Y sin embargo ellos (Agustín y Tomás) son santos doctores que han de escribir la obra fundamental del cristianismo acerca de lo revelado (cosa que hoy para nadie vale, sea o no cristiano: hay pluralismo).
¿Entonces la ciencia sagrada pierde valor con esta cita de San Agustín por parte de quien la lleva adelante él mismo? Se vuelve aquí evidente que quien lo hace, Tomás de Aquino, no se ve a sí mismo como alguien particular que está escribiendo sus teorías teológicas frente o junto a otros doctores sino quien lleva a cabo una obra fundamental: la ciencia sagrada que está impresa en el espiritu por la fe y cuya racionalidad él sistematiza, él quien se ha ejercitado en toda la obra de Aristóteles.
El magisterio de la Iglesia, es cierto, explícitamente lo ha privilegiado entre los otros doctores pero lo que él lleva a cabo en esta obra es la configuración científica o conceptual de la sabiduría originaria, histórica, de la época media cuyo inicio vemos claramente en Plotino, que postuló el principio más allá del ente y la razón.
La razón LOGOTECTÓNICA que lo ha destacado lo incluye a Tomás de Aquino en la arquitectónica de las totalidades del pensar como clave de bóveda. Está en la nave central de la Historia entre Aristóteles y Hegel y sabemos que los modernos poshegelianos son una suerte de contra historia, una autopostulación contra Hegel en Marx, contra Agustín en Nietzsche, contra Parménides en Heidegger. En cuanto a los posmodernos ya son otros que los modernos con sentido singular: así Merleau es el reverso de Marx, Fuocault de Nietzsche y Derrida de Heidegger.
Así no debe extrañarnos que la ciencia sagrada no fuera vista como una "Suma" más entre otras por Tomás ni mucho menos por la LOGOTECTÓNICA, donde el todo arquitectónico lo tiene como clave de bóveda.
¿Y qué si en esta providencia del orden logotectónico del pensamiento está en el centro, en el medio de la HISTORIA, desde donde se despliegan los pensamientos diversos por ser solidarios con sus tareas epocales? ¿Sería mejor que todo fuera un desorden y nada valiera sino por un intante?
Nosotros veremos la PROVIDENCIA como realización del poder de Dios que conduce todo rectamente hacia su fin.
Los doctores también por eso argumentan si bien con propiedad tambien con probabilidad. En cambio apóstoles y profetas que escribieron libros canónicos son el fundamento de la fe: así lo dice Agustín agregando que no puede garantizar la verdad de lo escrito por santos y doctores.Y sin embargo ellos (Agustín y Tomás) son santos doctores que han de escribir la obra fundamental del cristianismo acerca de lo revelado (cosa que hoy para nadie vale, sea o no cristiano: hay pluralismo).
¿Entonces la ciencia sagrada pierde valor con esta cita de San Agustín por parte de quien la lleva adelante él mismo? Se vuelve aquí evidente que quien lo hace, Tomás de Aquino, no se ve a sí mismo como alguien particular que está escribiendo sus teorías teológicas frente o junto a otros doctores sino quien lleva a cabo una obra fundamental: la ciencia sagrada que está impresa en el espiritu por la fe y cuya racionalidad él sistematiza, él quien se ha ejercitado en toda la obra de Aristóteles.
El magisterio de la Iglesia, es cierto, explícitamente lo ha privilegiado entre los otros doctores pero lo que él lleva a cabo en esta obra es la configuración científica o conceptual de la sabiduría originaria, histórica, de la época media cuyo inicio vemos claramente en Plotino, que postuló el principio más allá del ente y la razón.
La razón LOGOTECTÓNICA que lo ha destacado lo incluye a Tomás de Aquino en la arquitectónica de las totalidades del pensar como clave de bóveda. Está en la nave central de la Historia entre Aristóteles y Hegel y sabemos que los modernos poshegelianos son una suerte de contra historia, una autopostulación contra Hegel en Marx, contra Agustín en Nietzsche, contra Parménides en Heidegger. En cuanto a los posmodernos ya son otros que los modernos con sentido singular: así Merleau es el reverso de Marx, Fuocault de Nietzsche y Derrida de Heidegger.
Así no debe extrañarnos que la ciencia sagrada no fuera vista como una "Suma" más entre otras por Tomás ni mucho menos por la LOGOTECTÓNICA, donde el todo arquitectónico lo tiene como clave de bóveda.
¿Y qué si en esta providencia del orden logotectónico del pensamiento está en el centro, en el medio de la HISTORIA, desde donde se despliegan los pensamientos diversos por ser solidarios con sus tareas epocales? ¿Sería mejor que todo fuera un desorden y nada valiera sino por un intante?
Nosotros veremos la PROVIDENCIA como realización del poder de Dios que conduce todo rectamente hacia su fin.
miércoles, 6 de abril de 2011
LA CIENCIA SAGRADA ES SABIDURÍA ABSOLUTA
La sabiduría a la que Tomás se refiere es a la ciencia que conoce la causa suprema de todas las cosas, sobre todos los géneros, como por ejemplo la ciencia de la construcción en su género tiene como sabio al arquitecto que ve el plano y el diseño de todo frente a los artesanos que están en aspectos particulares. Por eso es del sabio el ordenar y juzgar todo lo particular (las ciencias particulares, designio de la Universitas)conociendo la causa primera de todo (simpliciter altissima). Y esto no es conociendo solamente lo que se conoce desde las criaturas como se dice en Rm.1,19 sino a lo que Dios conoce solo para sí de sí mismo y lo comunica por revelación a otros (por amor). Se trata aquí de reconocer que hay una ciencia legítima de lo que Dios revela y que esta ciencia es el producto de la filosofía de una época que tiene su inicio en Plotino, su comienzo en Agustín y su final perfecto en Tomás de Aquino. Lo demás o no figura en la HISOTRIA o es meramente razón mundanal como es el caso de Duns Scoto y de Guillermo de Ockham, que no por casualidad son ingleses y padres de la razón mundanal inglesa que concluye en un pragmatismo que ha dado la impronta a la formación epistemológica del siglo XX en los modernos con sentido singular.
En una razón mundanal la cosa del pensar es lo que se desarrolla y la determinante divina (Dios) es lo que "se agrega" al final. No todo lo que habla de Dios es conducente a Él como persona que salva.
La CIENCIA SAGRADA por el contrario es SERMO DE DEO, TEO-LOGÍA pues su sujeto es Dios. Todo se trata aquí sub ratione Dei bien por que es el mismo Dios o porque tiene relación con Él como principio y fin. Y estos son los artículos de la fe. Decíamos que es ciencia una, porque Dios es uno y todas las cosas que comprende están contenidas en Él, no como partes sino en cuanto ordenadas a él ¡Importante esta distinción en la verdadera ciencia frente a las colecciones de representaciones de las SUMAS que lo acompañan antes y después en su época!
¡La ciencia es no sólo una sino que hay una única ciencia: la tomásica! ¿Para qué más?
En una razón mundanal la cosa del pensar es lo que se desarrolla y la determinante divina (Dios) es lo que "se agrega" al final. No todo lo que habla de Dios es conducente a Él como persona que salva.
La CIENCIA SAGRADA por el contrario es SERMO DE DEO, TEO-LOGÍA pues su sujeto es Dios. Todo se trata aquí sub ratione Dei bien por que es el mismo Dios o porque tiene relación con Él como principio y fin. Y estos son los artículos de la fe. Decíamos que es ciencia una, porque Dios es uno y todas las cosas que comprende están contenidas en Él, no como partes sino en cuanto ordenadas a él ¡Importante esta distinción en la verdadera ciencia frente a las colecciones de representaciones de las SUMAS que lo acompañan antes y después en su época!
¡La ciencia es no sólo una sino que hay una única ciencia: la tomásica! ¿Para qué más?
lunes, 4 de abril de 2011
LA CIENCIA SAGRADA ES UN DON DE DIOS QUE ES UNO
La justicia como proporción será cosa del pensar platónico aristotélico y en cambio el mismo Dios-Amor lo será del pensamiento agustiniano tomásico. Ya veremos cómo la CHARITAS es medida de toda medida.
Ahora Tomás desde el UNO de Plotino, que es absolutamente simple, elabora la ciencia UNA que es tanto práctica como especulativa por que en Dios todo es uno cuando hace o conoce y en LA CIENCIA que trata de Dios todo se conoce en orden a Él. La acción divina es idéntica a su pensar y la luz de la gloria está antes que toda división teoría praxis. En esta ciencia todo se ordena a la visión de Dios en la cual consiste la bienaventuranza eterna. No se trata del "hombre", de ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA, ES TEO-LOGÍA SERMO DE DEO dice Tomás.De aquí saca su dignidad máxima. En cuanto a la certeza que posee, parece menor que otras que son exactas porque parten de axiomas, sin embargo la certeza le viene de la luz de la gloria participada, que sólo conoce quien la prueba con aquello que dice San Lucas que cantaron los ángeles: LA EUDOKÍA, la disposición para la gloria, aquello que tienen los pequeños. La materia de esta ciencia es la más digna
porque es el mismo Dios y lo que busca es lo más valioso: la felicidad eterna.
Dios mismo pues da la ciencia para conocerlo y la LOGOTECTÓNICA, le ha reconocido este carácter a la ciencia sagrada expuesta en la así llamada SUMA TEOLÓGICA. La ciencia aristotélica y la hegeliana han tenido su tarea correspondiente en la primera y tercera época que la razón logotectónica distingue con cuidado. Cada una obtiene un resultado.
La CIENCIA SAGRADA abre el camino a la salvación eterna, que no está en el horizonte de las otras dos, claramente. Insistimos en ello porque es una novedad dificil de digerir para modernos y posmodernos: la doctrina católica se reconoce como consumada e intocable junto a lo consumado por las otras épocas de la historia ¡que es otra cosa y de otra dimensión!. SUUM QUIQUE, a cada uno lo suyo.
Ahora Tomás desde el UNO de Plotino, que es absolutamente simple, elabora la ciencia UNA que es tanto práctica como especulativa por que en Dios todo es uno cuando hace o conoce y en LA CIENCIA que trata de Dios todo se conoce en orden a Él. La acción divina es idéntica a su pensar y la luz de la gloria está antes que toda división teoría praxis. En esta ciencia todo se ordena a la visión de Dios en la cual consiste la bienaventuranza eterna. No se trata del "hombre", de ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA, ES TEO-LOGÍA SERMO DE DEO dice Tomás.De aquí saca su dignidad máxima. En cuanto a la certeza que posee, parece menor que otras que son exactas porque parten de axiomas, sin embargo la certeza le viene de la luz de la gloria participada, que sólo conoce quien la prueba con aquello que dice San Lucas que cantaron los ángeles: LA EUDOKÍA, la disposición para la gloria, aquello que tienen los pequeños. La materia de esta ciencia es la más digna
porque es el mismo Dios y lo que busca es lo más valioso: la felicidad eterna.
Dios mismo pues da la ciencia para conocerlo y la LOGOTECTÓNICA, le ha reconocido este carácter a la ciencia sagrada expuesta en la así llamada SUMA TEOLÓGICA. La ciencia aristotélica y la hegeliana han tenido su tarea correspondiente en la primera y tercera época que la razón logotectónica distingue con cuidado. Cada una obtiene un resultado.
La CIENCIA SAGRADA abre el camino a la salvación eterna, que no está en el horizonte de las otras dos, claramente. Insistimos en ello porque es una novedad dificil de digerir para modernos y posmodernos: la doctrina católica se reconoce como consumada e intocable junto a lo consumado por las otras épocas de la historia ¡que es otra cosa y de otra dimensión!. SUUM QUIQUE, a cada uno lo suyo.
sábado, 2 de abril de 2011
EL DON QUE NOS HACE PENSAR
Heidegger, sí el pensador que es el punto de inflexión entre modernos y posmodernos, nos tienta a mencionarlo en su decidido conato por LA VERDAD DEL SER, cuya indefinición cruzada ha sido empleada en su favor por un Derrida cuando su propio discípulo, Heribert Boeder le salió al cruce con la concepción de la ALETHEIA como encubrimiento y sobre todo expresando que el tan mentado SER DEL ENTE ha sido subrayado por PLOTINO y por TOMÁS DE AQUINO ¡EL ESSE DE SANTO TOMÁS -como quería Gilson- es el SER DEL ENTE como veremos! Y no es una cuestión académica: en la época media la razón conceptual que incluye nada más que a PLOTINO-AGUSTÍN-TOMÁS DE AQUINO- no olvidó y empleó la diferencia absoluta entre el ser del ente que comenzó a desleirse desde Duns Scoto (veáse Boeder TOPOLOGIE DER METAPHYSIK, trad. Zubiría)Y este Heidegger suscitador, pateándo el nido a modernos y posmodernos ¡noblesse oblige!afirmó que el pensar piensa cuando recibe el don de lo que ha de ser pensado desde siempre y para siempre y que la desgracia de esta época actual es haber perdido la gracia. Por eso lo citamos (interprétese como se quiera dentro de su pensamiento) liberados por aquel trabajo de Boeder ¿Por que motivo ser del ente? (PHILOSOPHIA, CUYO trad.Zubiría)en que el ser del ente es el ESSE.
Esta ciencia sagrada procede del pensar que dice sí al don de la fe, porque los principios no son axiomas evidentes para la razón (como el de no contradicción desde donde parte Aristóteles en el libro cuarto de la Metafísica para asentarse en la OYSIA)sino para la fe que aprovecha la revelación en una luz más allá de la de la razón, "otra, muy otra luz" según el Agustín de las Confesiones. Y se estampa en quien dice sí en la fe por una IMPRESSIO, está impreso en la inteligencia, es un nuevo producto en la creación: un carácter de la gloria en el hombre que confirma aquello del Génesis de ser ad imaginem. Porque se habla de la fe como si fuera una opción entre otras en el orden de las representaciones entre las cuales el hombre liberal se mueve, en la razón mundanal o natural (ver esta distincion fundamental de la razón natural (Descartes and company, mundanal Hobbes and company y conceptual Kant Fichte y Hegel).
¡No! miren hablen de la fe los que la tienen como un don, como un sí del espíritu al Espíritu. Los que no quieren chitón:hablen de lo suyo, que mucho hay para meditar aquí y allá, en una y otra totalidad. Digan no sabemos cómo ha sido esto y no como los soldados ante el sepulcro de Jesús: nos dormimos pero vinieron entonces los discípulos y se lo llevaron...¿vieron o no vieron? Ladran Sancho...y Caloi dijo: es que son perros señor...
Aquí debe haber una doctrina que recoja conceptualmente la revelación y cuya razón formal es haber sido revelada por el mismo Dios (ya que es un hecho para quienes han recibido tal reveleción hisotircamente). Lo que ojo no vio ni puede ver requiere de una revelación que en la plenitud de los tiempos es una auto revelación. Al magisterio de Dios corresponde pues la fe obrada por la caridad. La inteligencia se había conocido en la bella medida, en la disposición feliz de lo que tiene que ser: el ente inmóvil que es el EIDOS, INMÓVIL y que no está permitido (OY THEMIS ESTI) que no imprima la belleza en el COSMOS, que se refleja en el orden de las ciencias filosóficas aristotélicas.
Mas que nadie Tomás se regocija en este orden pero ahora una luz supra mentem le exige otra tarea: la de una CIENCIA SAGRADA con un nuevo panorama en todo y sobre todo que trate de Dios revelado Él en sí mismo y por sí mismo.
Esta ciencia sagrada procede del pensar que dice sí al don de la fe, porque los principios no son axiomas evidentes para la razón (como el de no contradicción desde donde parte Aristóteles en el libro cuarto de la Metafísica para asentarse en la OYSIA)sino para la fe que aprovecha la revelación en una luz más allá de la de la razón, "otra, muy otra luz" según el Agustín de las Confesiones. Y se estampa en quien dice sí en la fe por una IMPRESSIO, está impreso en la inteligencia, es un nuevo producto en la creación: un carácter de la gloria en el hombre que confirma aquello del Génesis de ser ad imaginem. Porque se habla de la fe como si fuera una opción entre otras en el orden de las representaciones entre las cuales el hombre liberal se mueve, en la razón mundanal o natural (ver esta distincion fundamental de la razón natural (Descartes and company, mundanal Hobbes and company y conceptual Kant Fichte y Hegel).
¡No! miren hablen de la fe los que la tienen como un don, como un sí del espíritu al Espíritu. Los que no quieren chitón:hablen de lo suyo, que mucho hay para meditar aquí y allá, en una y otra totalidad. Digan no sabemos cómo ha sido esto y no como los soldados ante el sepulcro de Jesús: nos dormimos pero vinieron entonces los discípulos y se lo llevaron...¿vieron o no vieron? Ladran Sancho...y Caloi dijo: es que son perros señor...
Aquí debe haber una doctrina que recoja conceptualmente la revelación y cuya razón formal es haber sido revelada por el mismo Dios (ya que es un hecho para quienes han recibido tal reveleción hisotircamente). Lo que ojo no vio ni puede ver requiere de una revelación que en la plenitud de los tiempos es una auto revelación. Al magisterio de Dios corresponde pues la fe obrada por la caridad. La inteligencia se había conocido en la bella medida, en la disposición feliz de lo que tiene que ser: el ente inmóvil que es el EIDOS, INMÓVIL y que no está permitido (OY THEMIS ESTI) que no imprima la belleza en el COSMOS, que se refleja en el orden de las ciencias filosóficas aristotélicas.
Mas que nadie Tomás se regocija en este orden pero ahora una luz supra mentem le exige otra tarea: la de una CIENCIA SAGRADA con un nuevo panorama en todo y sobre todo que trate de Dios revelado Él en sí mismo y por sí mismo.
viernes, 1 de abril de 2011
LA IMPRESIÓN EN NOSOTROS DE LA CIENCIA DE DIOS
Tomás se apoya en Agustín que dice que esta ciencia, la sagrada (llamada teología, vemos sin embargo que Aristóteles la llamó especialmente así) hace engendrar una fe salubérrima y que en ella se nutre, se defiende se fortalece. Pero esta ciencia de la fe depende de principios que no ve ella misma sino que los recibe de otra superior, la ciencia de Dios (que poseen ya los bienaventurados), como la geometría y la música dependen de la aritmética.
Hay que acostumbrarse al saber logotectónico que respeta a la CIENCIA SAGRADA como ciencia y desacostumbrarse a la idea progresista de que ciencia es simplemente la que surge de Hume y Mill. El poder no hace a la verdad ni el número de los opinantes ni ahora el hecho descriptivo del continuuum o del progreso continuo. Si ahora se ha podido determinar el big bang que ha destronado el equilibrio supuesto del cosmos newtoniano, el cual parecía haber dejado a los anteriores como ignorantes, este parecer nos debe hacer más cautos en los juicios(para no llamarlos así a los modernos) cuando el cosmos detenido en la ley de gravitación parece un cuento de niños.
Esta ciencia no es progresiva porque depende de la ciencia de Dios que ha revelado al hombre lo que atañe a su salvación, es decir a su santificación, es decir a su filiación y esto no está sometido al progreso teológico: es tan hijo del Padre, Ireneo, Agustín, Anselmo, Tomás como Scheeben como cualquiera de nosotros. El Cura Brochero es santo con la misma santidad por más que se lo quiera asimilar a un gestionador hodierno.
Sin duda que esta ciencia de Dios depende de la palabra acreditada en las así llamadas desde siempre SAGRADAS ESCRITURAS (¡y hoy lo que vale es el LENGUAJE!). El libro de la sabiduría dice: "le dio la ciencia de los santos". Aunque sea como obra linguística multifacética tiene la razón formal del objeto que es ser revelada por Dios, ES UNA IMPRESIÓN DE LA CIENCIA DE DIOS QUE SIENDO UNO ABARCA TODO. Y así la ciencia es una.
Debemos pues acostumbrarnos a la justicia: si Newton descubrió la gravitación y era una ley fundamental del cosmos que no obstante estaba en feroz expansión, esto no estorbaba en modo alguno el saber que el hombre tenía y tiene de ser hijo de Dios creyéndole a Él mismo que lo reveló y lo estampó en la cruz por medio de algo que desde entonces se llamó AMOR INFINITO.
Y este saber está estampado (ya veremos cómo por palabra y realidad) a su vez en la mente del hombre que pudo realizar una ciencia derivada de esta nueva vida engendrada en él ¿Por qué le negaríamos a un Newton de la filosofía el honor que tuvo él? Tomás de Aquino tiene los merecimientos para construir tal ciencia sagrada, reconocidos por los custodios de la fe y por los filósofos equitativos.
Si Aristóteles construyó la ciencia de la sabiduría de las Musas y Hegel el sistema de las ciencias o FILOSOFÍA DEL ESPÍRITU del absoluto de la libertad, ¿por qué íba a quedar manca la Historia? Solo suponiendo la verdad indefinida del CONTINUO. Tomás de Aquino consumó la tarea de la razón conceptual o filosófica de la época a la cual le correspondió realizar la ciencia de la fe. Fe porque el principio es sobrerracional. Pero está en la PERSONA como don ¿Aquél mencionado por Heidegger acerca del pensar en lo que desde siempre y para siempre quiere ser pensado?
Hay que acostumbrarse al saber logotectónico que respeta a la CIENCIA SAGRADA como ciencia y desacostumbrarse a la idea progresista de que ciencia es simplemente la que surge de Hume y Mill. El poder no hace a la verdad ni el número de los opinantes ni ahora el hecho descriptivo del continuuum o del progreso continuo. Si ahora se ha podido determinar el big bang que ha destronado el equilibrio supuesto del cosmos newtoniano, el cual parecía haber dejado a los anteriores como ignorantes, este parecer nos debe hacer más cautos en los juicios(para no llamarlos así a los modernos) cuando el cosmos detenido en la ley de gravitación parece un cuento de niños.
Esta ciencia no es progresiva porque depende de la ciencia de Dios que ha revelado al hombre lo que atañe a su salvación, es decir a su santificación, es decir a su filiación y esto no está sometido al progreso teológico: es tan hijo del Padre, Ireneo, Agustín, Anselmo, Tomás como Scheeben como cualquiera de nosotros. El Cura Brochero es santo con la misma santidad por más que se lo quiera asimilar a un gestionador hodierno.
Sin duda que esta ciencia de Dios depende de la palabra acreditada en las así llamadas desde siempre SAGRADAS ESCRITURAS (¡y hoy lo que vale es el LENGUAJE!). El libro de la sabiduría dice: "le dio la ciencia de los santos". Aunque sea como obra linguística multifacética tiene la razón formal del objeto que es ser revelada por Dios, ES UNA IMPRESIÓN DE LA CIENCIA DE DIOS QUE SIENDO UNO ABARCA TODO. Y así la ciencia es una.
Debemos pues acostumbrarnos a la justicia: si Newton descubrió la gravitación y era una ley fundamental del cosmos que no obstante estaba en feroz expansión, esto no estorbaba en modo alguno el saber que el hombre tenía y tiene de ser hijo de Dios creyéndole a Él mismo que lo reveló y lo estampó en la cruz por medio de algo que desde entonces se llamó AMOR INFINITO.
Y este saber está estampado (ya veremos cómo por palabra y realidad) a su vez en la mente del hombre que pudo realizar una ciencia derivada de esta nueva vida engendrada en él ¿Por qué le negaríamos a un Newton de la filosofía el honor que tuvo él? Tomás de Aquino tiene los merecimientos para construir tal ciencia sagrada, reconocidos por los custodios de la fe y por los filósofos equitativos.
Si Aristóteles construyó la ciencia de la sabiduría de las Musas y Hegel el sistema de las ciencias o FILOSOFÍA DEL ESPÍRITU del absoluto de la libertad, ¿por qué íba a quedar manca la Historia? Solo suponiendo la verdad indefinida del CONTINUO. Tomás de Aquino consumó la tarea de la razón conceptual o filosófica de la época a la cual le correspondió realizar la ciencia de la fe. Fe porque el principio es sobrerracional. Pero está en la PERSONA como don ¿Aquél mencionado por Heidegger acerca del pensar en lo que desde siempre y para siempre quiere ser pensado?
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