LO QUE SUSBSISTE EN DIOS ES SU SER. Todo lo que atañe al ser de Dios no es accidente sino verdad subsistente escribió San Hilario en su de Trintate. Y este fundamento y cimiento de la ciencia a su vez se prueba por la segunda vía de la causa primera eficiente, por la de la primera vía del acto puro y por la del ser necesario suponiendo que la esencia de Dios fuera distinta de su existencia. Entonces no sería acto sin potencia ni causa primera ni sería el ser necesario y sería un ser por participación, un "algo". Es decir no sería su ser y tendría ser participado como los seres que no se identifican con su existencia. Y se ha probado en las vías que aquello que se llama Dios tiene que ser acto puro, causa primera y ser por sí absoluto por más que nosotros veamos los seres que tienen el ser recibido y donde no coincide su esencia con su ser.
No es Dios tampoco el ser abstracto sino el singular acto de existir que no podemos conocer en directo como tampoco conocemos su esencia pero conocemos que la proposición "Dios existe" es verdadera y eso lo sabemos por sus efectos. Es necesario que exista un ser necesario. Que Dios sea su ser en la simplicidad se argumenta así.
Y en todo momento vemos, y ¡oh dolor! escuchamos, las cosas de los hombres que se suceden incesantes en su actualidad, que buscan espacio novedoso y son como las hierbas del campo que se marchitan pero cubiertas de una feroz propaganda enajenante y hasta se pretende arrastrar a Dios a este BIG BANG evolutivo o involutivo ya que parece que no se puede abandonar por lo menos en cuanto al nombre al "que todos llaman Dios".
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