viernes, 30 de septiembre de 2011

EL ODIO DEL MUNDO

Nada se puede decir de la palabra directa, rotunda que Él nos dice porque recibiéndola no somos del mundo (OTI DÉ EK TOY KOSMOY OYK ESTÉ)y por eso el mundo os odia ya que antes gratis lo odió a Él.
Bueno esto que voy diciendo será objeto de gran repulsa pero no hago sino repetir lo que Él dijo y seremos bienaventurados si somos por ello perseguidos. Esto por lo demás es completamente lógico: no se puede servir a dos amos, a Dios y al mundo. Y Pedro ante el sanedrín lo decía casi con las mismas palabras que Sócrates ante el tribunal de Atenas: HAY QUE OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES. A esto se lo denomina martirio.
Comprendo que hay una santificación del mundo o moralina. El equívoco está dado por la santificación del derecho que ordena las relaciones humanas en el ESTADO república. Sí: es valioso el escenario objetivo de las acciones humanas. Lo que aquí se llama mundo es algo semejante a la opinión de los mortales de Parménides y Platón ¡La caverna!Jesús indica las condicionantes de la finitud y el encerramiento en ellas. Las personas están en el mundo por eso no pide que el Padre las quite del mundo sino que las guarde del maligno, del príncipe de este mundo: aquel que venció al hombre y es vencido por el hombre Dios. Hombre,homo, humilitas: ella vence al soberbio.
Él es salvador y nos salva de la finitud uniéndonos consigo mismo en la infinitud de Dios, "porque nos hiciste para tí y nuestro espíritu no descansa hasta que no repose en tí".
¡ELEMENTAL WATSON!

martes, 27 de septiembre de 2011

SE REVELÓ PORQUE SOMOS HIJOS

Si somos hijos somos herederos de su santidad en espíritu y en verdad. Esta revelación de la filiación plena en el Hijo va desde la de la UNIDAD y UNICIDAD en el YO SOY hasta la TRINIDAD que la hace máxima y viva a su unidad. Porque la naturaleza es una en las tres Personas: eso la hace verdadera. Las tres PERSONAS SON UN MISMO SER, una summa res, el paso de una persona a otra no hace división sino que en la relación forma unidad. La distinción brota de la unidad. Uno es el primer principio, uno el posesor originario de la naturaleza divina y la distinción de las Personas en virtud de este origen están en relación con ella. De la intimidad de la primera persona surge el Hijo que permanece en su origen sin separarse de él. Tampoco el Espiritu Santo se aleja de su origen, del corazón del Padre y del Hijo, permanece inseparablemente unido con el mismo como la llama con la lumbre de la cual procede. El orden de las procesiones en Dios indica un solo principio originario, que da origen a la distinción personal. Hasta aquí sigue el entusiasmo argumentativo de Scheeben (Los Misterios del Cristianismo).
Digamos que esta distinción personal es la que explica que Dios sea amor y por lo tanto la que nos ob-liga en el mandamiento expresado por el Verbo en la carne para coronar la ley y los profetas. Aparece una relatividad inaudible para los religiosos pero que es el fundamento de nuestra existencia y de su sentido. Eliminando lo escuchado: que Dios es Trino en esa manera explicitada por Jesucristo se pierde el sentido de la existencia y su substanciialidad hipostática: la persona.
La unidad de Dios se hace verdadera cuando se sabe que el Padre no puede ser Dios y poseer la divina naturaleza sin el Hijo, ni el Padre y el Hijo sin el Espíritu Santo. Tampoco cada uno de nosotros no podemos ser hijos sin el Hijo ni sin el Padre ni sin el Espíritu Santo. De ahí el bautismo: es un rito ontológico. Al ser uno en sí, persona, es porque lo es para otro, la otra persona. El ser hay que aceptarlo como personal y por lo tanto relacional.
La centralidad de la unidad se descentra en la relación de una Persona con la otra. Dios se muestra como el centro absoluto que se descentra. Y esto hace plena y verdadera a la unidad ya que la verdad es el amor. El centro autista del yo es eliminado por la revelación plena, no de simplemente Dios, el del monoteismo, sino de la plena unidad del amor que se descentra y sobre todo que es capaz de AGAPE, de renuncia o entrega y de recepción de la otra persona. Este punto del descentramiento es capital para verdaderamente ser lo que somos por el designio de su voluntad. Solo el Hijo ha sido portador de ese designio llevándolo en su sacrificio en su ofrenda que mostró al Dios verdadero: DIOS ES ESPÍRITU, DIOS ES AMOR.
Lo contrario a esto rechaza la entrega de Dios, no quiere recibir, no acepta la caridad, no acepta por ende la TRINIDAD, NO RECIBE LA FILIACIÓN, NO VE NI QUIERE VER EL SER Y QUIERE MENEJARSE ENTRE LOS ENTES, EN LA INCURABLE FINITUD, EN LA INTERMINABLE MORALINA.
La revelación, que lo es de la Trinidad, salva a quienes tienen hambre y sed de santidad que les da la vida eterna.

lunes, 26 de septiembre de 2011

EL SABER TRINITARIO PROMUEVE LA SANTIDAD

SANTO ES SU NOMBRE, canta María. El Epíritu Santo es el testimonio del amor del Padre que genera al Hijo como Verbo donde estampa su Imagen. Así produce no una palabra sino un soplo de amor y atestigua el amor y la unidad en que las dos Personas que poseen la misma naturaleza coinciden.
Recibe la tercera Persona el ser de Dios no como imagen sino como entrega del amor, toma la naturaleza (de la cual la segunda Persona es una copia) como una prenda del amor mutuo de ambas que co poseen la naturaleza divina. Ella procede del corazón del Padre y del Hijo, es la infinita plenitud de amor en Dios, expresa la comunión de ambos así como el Hijo expresa la generación desde el Padre como Verbo, distinguiéndose así del Espíritu que es espiración suya y de su Padre, donde hay un dar y recibir eternos, la llama flameante de una infinita hoguera de amor, como dicen los padres; es la corriente del amor en que se derraman Padre e Hijo y transfunden su ser en el Espíritu Santo (así lo explica Scheeben). Es la fuente de agua viva el Padre y el Espíritu es el agua y el Hijo es el dador de ese agua. Precisamente el Espíritu Santo "exit non quomodo natus sed quomodo datus".
Así se perfila el Espíritu Santo en relación con las criaturas a quienes santifica (por eso se dice Espíritu del Padre y del Hijo, de los cuales expresa la santidad). El don primero y supremo que Dios concede a sus criaturas es el amor que pone en ellas y también la prenda infinita en la cual está depositado su amor. Esto ocurre en concreto en la comunicación de la gracia a través del PLEROMA DE TODA LA CREACIÓN, Cristo.
Aparece la tercera Persona como "la dilección, la felicidad de la Trinidad, como la dulzura del que engendra y del que es engendrado. Así va citando Scheeben el de Trinitate de San Agustín. Por eso es el Paráclito que cura nuestras llagas y nos levanta hacia el abrazo paterno haciéndonos santos. Y lo santo es el bien más elevado y precioso.
De ello tenemos hambre y sed y esperamos ser saciados.

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL HIJO ES IMAGEN EL ESPÍRITU AMOR.

El Verbo es la perfecta expresión del Padre donde deja plasmada su imagen (quien me ve a mí ve al Padre); el Espíritu es moción de amor de quien conoce plenamente su perfección y esta bondad al ser amada en forma perfecta y suma hace que sea santo quien ama. El amor de Dios es tan perfecto que al amarse las dos Personas que se asemejan en perfección espiran al Espíritu. He aquí que en San Juan se lee: SPIRITUS SPIRAT. El amor es personal y procede como persona representando el amor del Padre y del Hijo, que es su imagen, es otro. Procede de ambos y se distingue de ambos relacionalmente:había cuatro paternidad,filiación, procesión (no tiene un nombre propio esta relación) y la común a los dos espiración común.
El Padre y el Hijo se refieren uno al otro con relaciones opuestas: el Hijo procede del Padre a modo de intelecto y el Espíritu Santo de ambos a modo de voluntad como amor. Y el amor procede del Verbo y de su origen intelectual, el Padre ingénito. Y tal es la relación opuesta que distingue al Espíritu de ambos de quien procede y a los cuales vincula, porque el Hijo sólo procede del Padre como Verbo y el Espíritu Santo del Padre y del Hijo como amor. Ambos se aman: el Padre al Hijo y el Hijo al Padre. Esta es la Procesión del Espíritu Santo que es amor.
Así las relaciones que se siguen son nombres de origen y son similares en las dos procesiones. El verbo proviene del entender cuando entendemos concibiendo y el amor cuando se ama proviene en quien ama cierta impresión de la cosa amada de modo que lo amado está en quien ama como lo entendido en quien entiende. Así solamente tenemos el nombre de amor o dilección para aquella como la de inteligencia y entender o inteligir para ésta.
En Dios tanto el Verbo como el amor son subsistentes y no hay cosas amadas o conocidas fuera suyo. El Padre y el Hijo se aman por el Espíritu Santo. Amar nocionalmente es espirar el amor como decir es producir el verbo y florecer es producir flores. Así el Padre se dice a sí mismo y a las criaturas por el Verbo o Hijo y el Padre y el Hijo se aman a sí mismos y a nosotros por el Espíritu Santo o amor procedente.
La verdad y la bondad divinas son principio de entender y de amar a todas las criaturas. El Verbo y el Amor procedentes son ad intra del ser, ad extra se refieren a los seres creados a imagen y semejanza y amadas por ello. Clara notitia cum laude.

viernes, 23 de septiembre de 2011

DIOS ES PADRE DE UN HIJO QUE ES SU VERBO

¿Por qué fingir que no conocemos a Dios si sabemos desde dos milenios que es nuestro Padre? Mas bien hay que decir: no te queremos, escapamos de tí por rebeldía, nos abruma tu solicitud, el que hayas entregado a tu Hijo muy amado por nosotros. Mas bien hay que considerar cuánto nos apartan de tí las cosas y cuan poco queremos ser lo que somos. Todo el día estamos contemplándo lo que no somos y una correntada fenomenal nos arrastra: ese ese tiempo de las cosas sucesivas tras que andamos y corremos.
Y TÚ ERES NUESTRO PADRE en sentido personal porque eres Padre del Hijo desde la eternidad y nuestro lo eres en el tiempo. Y la paternidad es una RELACIÓN DE PERSONA A PERSONA. Y nosotros somos hijos efectivamente. Como se origina el Hijo amado de su Padre que es ingénito así nosotros en el Hijo somos hijos por quienes Él se entrega además para hacernos suyos.
Y el Verbo es personal pues se refiere a Aquel de quien es Verbo. Así procede y se origina en el Padre que la pronuncia: TÚ ERES MI HIJO Y YO TE HE ENGENDRADO HOY. EL VERBO INTERNO PERMANECE EN QUIEN LO DICE. Y es persona en Dios.
La persona del Verbo contiene todo lo dicho en la Trinidad y todas las criaturas. Así lo proclama el himno paulino a los de Colosas.
Y es el Hijo pues es generado y procede del Padre que lo engendra, incluyendo referencia a las criaturas. Él nos hizo y a Él pertenecemos, dice la Misa. Dios con un solo acto se entiende a sí mismo y a todas las criaturas y su único Verbo expresa no sólo al Padre sino a todas las criaturas. Y es operativo el Verbo pues Dios dijo y se hicieron las criaturas.
Sabemos quien es Dios y así quienes somos, luego podemos ser en la dimensión del ser: ser personas admitidos y previstos por la voluntad de las PERSONAS ¿Cómo se rechazó tal invitación? De hecho en el mundo de la liberción creciente el hombre no se ve como persona y hay sólo cuerpos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

HABLAR DE DIOS

El papa va a hablar de Dios a Alemania. Allí donde Heidegger dijo que él no haría teología y que el ser nos había vuelto las espaldas y en consonancia Derrida presentó el "cómo no hablar". Allí donde Lutero hizo el embate contra la Teología e instauró la libertad de los hijos de Dios escritura en mano. De tantas revoluciones para la prensa sólo existe la actualidad de la pedofilia de sacerdotes ¡cómo si no hubiera miles de teólogos que escriben en centenares de revistas teológicas y se oyen consecuencias de esos estudios como esta: JESÚS NO SABÍA QUE ERA DIOS. Historicismo, hermeneúticas,antropologías, que avanzaron hacia el pensamiento anárquico y estructuralista.
Y los sacerdotes quedaron expuestos primero a la libertad de los hijos de Dios, luego a la profesión de fe del vicario saboyano, luego al discurso a los Alemanes de Fichte y así pasando por Marx y Nietzsche a Heidegger, estremecidos por una Literatura donde Brecht y Kafka sirvan sólo de ejemplo
en una patria donde su poeta máximo le enmendó la plana a la revelación plena diciendo: EN EL PRINCIPIO ERA LA ACCIÓN.
Una patria que en lo que hace a doctrina perfecta lo tiene a M. J. Scheeben, Naturaleza y Gracia, los MISTERIOS DEL CRISTIANISMO y la misma Dogmática. Si asimiláramos el misterio sacramental, la gracia de Dios en la criatura y la asunción real de la Eucaristía que allí se ven dentro de la diferencia del ser y el ente ¡otro gallo nos cantara!
Y los Alemanes saldrían de tanta riqueza técnica y científica, teológica y contrateoloógica para descender a la pobreza bienaventurada.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

DIOS NOS HACE DE NUEVO

Resuena San Pablo y a fuerza de oirla parece haberse anulado cuando por obra de Nietzche se ven aristas del hombre Pablo o mejor: Saulo. Sí el resultado de la teología de uno u otro bando o de los racionalistas o de los modernos es: no hay hombre nuevo. Hoy algún posmoderno se extrañaría: ¿hombre nuevo, cuando el hombre ha muerto después de Dios?
Buen artificio el de la cultura. Ya lo mató de entrada según Rousseau y para Homero es la fama el pseudo saber que sólo las Musas poseen y hablan del varón de multiforme ingenio y de la mujer revestida de prudencia y piedad: LOS HOMBRES SE AUTODESTRUYEN COMO EL MENDIGO FUERA DEL HOGAR.
En Pablo y en Juan no hablan los hombres Pablo y Juan: está claro. Jesús dice al hombre cultural: OS ES NECESARIO NACER DE NUEVO y Pablo muestra la elección antes del Big Bang de las personas, que fueron puestas como tales para ser santas e inmaculadas en su presencia en el amor.
Dios nos hace de nuevo, lo sabemos, resucitando y estableciendo la res sacramentorum, no la res cogitans. El mysterion griego se vuelve sacramentum que es un signo que obra lo que significa. La sangre vertida, lo hemos escuchado mucho, garantiza esta realitas. Veremos los sacramentos como signos reales en medio de la esfera del LENGUAJE que se ha declarado la única realidad hoy. No hay que ser mendaces: no exijamos ni historicidad ni divinidad a Jesús. Es signo y realiza lo que significa si no hay más realidad que el lenguaje. Y la fe es asentimiento: es un decir sí. Es un decir lo de Facebook: me gusta esto.
Nos gusta que la palabra que nos habla nos haga de nuevo. Nos gusta lo nuevo: somos progresistas y queremos pro-gredere. La procesión es la relación que define al ESPÍRITU SANTO. Hay un avance un empuje en Dios hacia adelante que sin embargo se remansa en la cercanía de las Personas.
A nosotros nos hace, sí o no depende de nuestro sí, nos hace santos y nos invita a participar de su enjundia. Dios es progresión y hay dos procesiones en Dios vivo que nos da la vida suya, la eterna. Y estas procesiones son con respecto al Padre que es el principio sin principio. Se dice así porque el Hijo es principio engendrado y el Espíritu Santo espirado ¡Spiritus spirat! El Espíritu consumará esta instauración de la nueva vida pero será ahora en el misterio, no es visible con los ojos débiles de la razón creada, es decir lo será en el sacramento: del BAUTISMO AL MATRIMONIO PASANDO POR LA EUCARISTÍA.
Tal instauración hay que recibirla y acariciarla en la fe. Ya el cambio del mundo es cosa moderna y no posmoderna. Aquí se instaura una obra y se deshace para dar lugar a otra. La de la fe vive de la espada que mata la muerte. ¡Muera para que no muera y te vea! Corremos una carrera: nada hay fijo, nada hay de burgués ni de comfort. Así lo siente Pablo.
Nosotros hoy sabemos de la lucha que arriba a la paz y a la concordia por medio de una victoria deuno mismo sobre sí mismo para darle posada. Él repite (acompañándonos en la tarde)¿me daréis posada? Y nos hacemos morada de las DIVINAS PERSONAS.

lunes, 19 de septiembre de 2011

EL PADRE ES PRINCIPIO Q33

El estudio de las personas encuentra este lugar (q33) según el recto orden que exige comenzar por la persona del Padre, principio del Hijo y del Espíritu Santo. Principio quiere decir origen de la procesión, del ir hacia delante del ser que no ha surgido de la muerta abstracción sino de un real YO SOY.
No estamos ofreciendo ensayos de intelectuales de la nouvelle vogue sino señalando la correspondencia epocal (de 1300 años, que continúa por unos 700 años más) a una intervención real de quien ingresó en nuestro mundo histórico diciendo y haciendo y produciendo un claro en lo intrincado del follaje de las apariencias humanas. Todo menos una moda o un modo de comprender las cosas.
Qué es Dios se absolvió en la primera parte de la primera parte de la ciencia que corona la segunda época habida en la Filosofía (como en la primera Aristóteles y en la tercera Hegel, no nos cansamos de repetirlo porque es como alabar la Providencia en la Historia cuya estructura no es azarosa y como es racional luego es real y ha sido HISTORIA).
Quien es Dios se absuelve en la segunda parte de la primera y es precisamente la que trata de la trinidad exhaustivamente bien que breviter ac dilucide. La tercera de la primera es la consecuencia de ver intelectivamente al Dios creador de los seres.
Dios se revela a sí mismo como persona enviada por otra persona y persona enviante de otro Paráklito y es creador ad extra como es genitor ad intra y luego santificador ad intra de las almas.
La primera Persona es quien envía a la segunda Persona que es quien con la primera envían a la tercera Persona. La fe recibe esto como un hecho experiencial que pasa de obispo en obispo (un ejemplo: la secuencia: Juan estuvo junto a Jesús y aprendió a sus pies, Policarpo a los pies de Juan que vivió mucho, Ireneo aprendió a los pies suyos, Ireneo, quien escribió muchas páginas que pueden consultarse en la gran biblioteca patrística) por la imposición de manos y fueron suficientes los que vieron a Jesús resucitado y los que tuvieron la experiencia de la venida del Espíritu, que plenificaba a los vacíos y operaba en los sacramentos. Además y en consonancia con las vivencias de todos ellos, personajes históricos, fueron escritas las narraciones llamadas Evangelios y el Evangelio concedido a Pablo que escribió catorce epístolas. Además las cartas de algunos apóstoles que fueron admitidos en el así llamado Canon que cierra con el monumental APOCALIPSIS. Hubieron por supuesto muchos falsas narraciones y muchísimos herejes que giraron sobre el gozne de dos o tres herejías. Dios no quiso reformar el mundo tal cual surgió del pecado original sino engendrarnos, sin tocar el mundo, en una VIDA NUEVA ANÁLOGA A LA TRINIDAD: hizo brotar nuestras personas en el AGAPE.
Hurgar en estos textos fuera del contexto donde viven que es la tradición apostólica es una labor meramente histórica y doxográfica que depende con la intención que se realice pasa de ser intrascendente a debelante. Con seguridad que si alguien acude a ello con el fin de saciar su sed se transforma en aquel mencionado por el profeta Jeremías que deja la fuente de agua viva para recoger agua de cisternas o acueductos que intoxican.
Todo lo que expresamos aquí depende de la impresión que causan las palabras vivas del Verbo que era en el principio y que se define como un YO SOY que le habla a quien está dispuesto a recibirlo bien que preguntando: ¿Quién es Dios? Y en Espíritu y en Verdad recibe lo requerido. Nadie recibe que no necesita o que no sea mendigo según la primera bienaventuranza.
Así comienza el PARAÍSO RECUPERADO (título del poeta Milton, el célebre autor del PARAISO PERDIDO). Quien quiera experimentar que experimente, quien quiera ser santo que reciba y obedezca al que ofrece el agua viva.
La Ciencia Sagrada, como la llama Tomás, responde a la concepción intelectual de lo recibido según aquello de San Agustín: CREDO UT INTELLIGAM.

sábado, 17 de septiembre de 2011

CONOCEMOS A DIOS

Las nociones nos permiten conocer las personas divinas cuando todo el mundo ignora todo de Dios y algunos fingen ignorarlo para poder cavilar que de Dios nada se puede conocer y hay que “no hablar”. Ya ha sido descubierta por la logotectónica la razón de ello: no se puede (por seguir el supuesto de la línea del continuo indiviso) considerar lo que ha sido como una totalidad consumada y perfecta concebida por la razón conceptual en cada época. Aristóteles concibió la sustancia divina como acto puro: el de la razón simple, Tomás concibió al Dios revelado como Espíritu y Amor, es decir al Dios verdadero, que es Trinidad de personas, porque Dios verdadero es un “quien” (YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA) que viene hacia nosotros y la venida implica el de una persona enviada que es Dios y a su vez su partida, resucitado, provoca la venida de otra Persona enviada, otro auxilio o defensor. El Señor vivificante realiza a Dios en nosotros. Más allá de esto no podemos esperar. Es así que hubo una época subsiguiente para absolver una meta fundamental: la libertad política. Ya teníamos la gracia de la plenitud de los tiempos en la obediencia a la fe.
La tercera época de la filo-sofía se refiere al dios de la libertad que es el Espíritu Absoluto. Costó trabajo de gigantes del pensamiento y de quien con pureza documentara estas distinciones en la razón logotectónica de esta justicia transparente. Notoriamente es obra de la providencia porque hay verdad cuando modernos la relativizan y posmodernos la suspenden.
Aquí nosotros respetamos la justicia de darle a cada uno lo suyo. La ciencia sagrada concibe lo perfecto de la revelación del Nuevo Testamento como ciencia de la fe y no hay otra revelación de Dios en su esencia y en su interioridad ni puede haberla. Pero el desarrollo inmediato de los hechos en el camino de los hombres da la apariencia de lo que todos opinan en un momento dado.
Por eso podemos (ya fuera del ámbito de las opiniones de los mortales) saber de las Personas Divinas con la razón conceptual tomásica. Sabemos de quien procede la otra persona y como la primera en el orden no procede y así se conoce como inasible. En cuanto procede la segunda persona lo conocemos por la paternidad y en cuanto es origen del Espíritu por la noción de común espiración. Luego al Hijo se lo conoce procedente de otro por la filiación y en cuanto otro procede de él por la común espiración. El Espíritu Santo se conoce por proceder de otros por la nación de procesión. Son cinco las nociones y cuatro las relaciones y cuatro las propiedades. Descontando la que es común a dos, la espiración las nociones personales son tres: paternidad, filiación y procesión.
Entonces queda despejado el ámbito de las personas y se comienza por el Padre. La ciencia sagrada avanza con precisión conceptual y con obediencia piadosa.

viernes, 16 de septiembre de 2011

NO PUEDE HABER MÁS DE TRES PERSONAS

Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo. Y el cielo es lo que pedimos en el padrenuestro y las personas son las que vienen a hacer morada en quien ama al Verbo, al Hijo hecho hombre y conserva celosamente su palabra o tiene su expectativa en ella, aguardándola en la noche de la fe (TÉRESIS).
Y las personas se corresponden con las relaciones subsistentes, realmente distintas entre sí. Las relaciones son cuatro: paternidad y filiación que pertenecen a dos personas distintas, la persona del Padre y la persona del Hijo. La de espiración común pertenece a estas dos personas que espiran la persona del Espíritu Santo quien, a su vez, procede hacia ambos: la fuerza unitiva del ESPÍRITU. Son, luego,las relaciones las de paternidad, filiación, espiración común y procesión, no encontrándose una palabra propia para esta última relación. Porque habíamos dicho que en Dios había dos procesiones y una sola operación "secundum rem". Porque el número no se aplica como cantidad porque una misma es la magnitud de las divinas personas. Se numera en lo que se denomina multitud trascendente que va a ser la trinidad de personas que son cada una de ellas indivisa en una esencia indivisa. Cada una de las tres personas divinas tienen esto en común: el subsisitir en la naturaleza divina siendo distintas.
Así en Dios hay unidad y hay cierta pluralidad que la salvaguarda. Hay que tener en cuenta que es el Dios vivo y el Dios de vivos, no una abstracción útil a la sociedad.Y la pluralidad es un número determinado de personas con una sola esencia. Un número de personas relacionadas entre sí que están en la unidad como los supuestos de una naturaleza cualquiera está en ella. Las tres poseen la misma naturaleza por el mismo título de la deidad pero se distinguen por las relaciones. Allí la numeración se aplica a la trinidad sin introducir número en la unidad de esencia como si esta fuera tres veces: son las personas las numeradas en el orden de las procesiones y relaciones, las tres son una en esencia.
Pues una es la esencia del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, en la cual no es otro (aliud) el Padre, otro (aliud)el Hijo y otro (aliud...pronombre neutro) el Espíritu Santo, aunque personalmente uno(alius,pronombre masculino)sea el Padre, otro (alius) el Hijo y otro (alius)el Espíritu Santo. Aquí se ve la distinción no de la esencia sino la de los supuesto o personas. Ellos son una sola cosa (qué son) pero no uno (quienes son). Así lo conocemos por revelación: tal fue el misterio escondido y revelado a los pequeños. A los obedientes a la fe se les revela (y aún hacen experiencia de la cercanía de las personas: "intimius" dice Agustín) y a los que no quieren recibirla se les muestra que en esto nada hay de imposible. Estas razones son congruentes pero no demostrativas. Así se llena la mente de luz y recibe las palabras de la Escritura como una verdad única y luminosa: desde la creación hecha por el amor de la Palabra y no por necesidad. Luz de luz, porque dijo y se hizo la luz...en la plenitud de los tiempos nos llenó de gracia...en la fe, mérito del pequeño, santidad del niño, habitador del reino de los cielos.
¡Cuántos grandes han reflejado el reino de los niños, los crédulos y puros, como esencia de la humanidad en la literatura! Empecemos por la novela de las novelas: el Quijote.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿LA TRINIDAD POR CUAL VIDRIECITO LA CAMBIARON?

Deploran modernos y posmodernos el engaño de los aborígenes que cambiaron el oro por dijes y trebejos, lo artificial por lo sustancial. Les dieron ellos el veneno de la moneda y se quedaron con algo inofensivo para quienes vivían en la economía real del trueque. Los vivos o despiertos que hasta hoy han provocado el diluvio que no se sabe detener que llaman capitalismo pero que en su fondo es liberación de las pasiones dirigido por el gran impulso del ELLO, estos hombres ilustrados canjearon el MISTERIO PLETÓRICO DE LA TRINIDAD por un Dios sin rostro o comodín para ese mundo en curso, que concluirá en la lógica muerte denunciada por Nietzsche en el ANTICRISTO.
Sí, porque el mismo Jesucristo transformado en el primer socialista terminará en ser un liberador perplejo de las estructuras, porque escúchenlo como el hecho insólito de los increíbles teólogos hodiernos (por más que es viejo): ¡no sabía que era Dios ni que iba a morir en la cruz! Bueno uno no sabe si reir o llorar pero sí comprende al punto que aquel canje después de la época media del DIOS TRINO por los vidriecitos de colores de los hombres bicéfalos, microcéfalos y cefalópodos (como decía con gracia mi maestro Juan Ramón Sepich) ha llegado a su estricta consecuencia: retroceder al Dios no revelado ni autorrevelado.
Esto despúes del olvido de la cercanía de las PERSONAS DIVINAS explicadas desde el ser subsistente por sí mismo (por el cual suspiraba Heidegger), tras la presencia de la intimidad de Dios en la mente, Personas o rostros, que son su ser infinito y uno que nos han hecho para sí, para la "conversación en los cielos": el Padre de Jesucristo que nos llamó amigos, pura cercanía, plena, hasta el extremo, Jesús Eucaristía, la segunda Persona transformada místicamente en pan y vino. Éste es el olvido del ser tan mencionado y aún bien desoído.
¿Será que esta cercanía y asistencia era mucho compromiso? ¿Qué consumiendo el pan de vida podíamos iniciar una conversación íntima con las Personas Divinas? Fue un hecho que cambiamos la TRINIDAD revelada y concebida por la filo-sofía de Agustín y Tomás por los vidriecitos coloreados de las opiniones modernas y posmodernas donde Dios acabó por morir o ser obstruído. Consecuencias a la vista.

martes, 13 de septiembre de 2011

QUIEN EXISTE: LAS PERSONAS

A la pregunta quien existe hay que responder: la persona. Convengo la importancia de la realidad pero también sé que su existencia como conjunto de las cosas es efímera por mucho que duren las cosas. Pasarán las cosas pero las personas quedarán en la comunión de las tres personas y algunas quedarán fuera de la comunión...pues no podrán dejar de existir ¡Más les valdría no haber nacido! dijo Jesús para quienes llamados a ser tales quedarán fueran de la gloria por el misterio de la iniquidad.
Dios no es lo abstracto de una substancia segunda: es un YO SOY y el predicado es su ser subsistente. Pues bien la persona en Dios es UN SER SUBSISTENTE DE NATURALEZA RACIONAL. Se revelan en Dios tres personas y aquí hay que recibir a un Dios que se revela y no a uno que los hombres imaginan o necesitan para su su mezquina vida.
Explicamos que en Dios hay relaciones porque hay procesiones y las relaciones se verifican subsistentemente entre personas. Quien se mueve hacia quien ES UNA PERSONA. Si nosotros somos un "quien" de naturaleza racional más lo será Dios. Y SON TRES PERSONAS porque son tres relaciones y éstas porque son dos procesiones. Tomás parte de lo más conocido para nosotros para llegar al ser que es la suma de todas las perfecciones que hallamos en las cosas creadas, pero esta vez no para probar su existencia sino para explicar la lógica de la tan punzante revelación del verbo hecho carne acerca del Padre que lo envió y del Espíritu que será enviado.
Si es verdad que Borges dijo que no creía en un dios personal ya vemos lo que queda de razón y de verdad cuando la modernidad se ha hecho cargo de su mundanidad cerrada. Nosotros sí somos personas y tenemos derechos inalienables pero Dios no tiene derecho a ...amarnos.
Sin embargo lo revelado está hecho y somos personas porque Dios se reveló como cercanía de PERSONAS: CADA UNA DISTINTA E INCOMUNICABLE Y AL MISMO TIEMPO COMUNICACIÓN SUBSISTENTE. La persona es relación pero subsitente, esencia una e infinita pero poseída por tres supuesto o hypostasis o perosnas. Hypóstasis en griego persona en latín. Hasta ese momento era una carta tapada la persona. Hoy es una carta desechada: ¿qué podría ser Dios si no fueran tres personas?
Pero Arrio con cerebro semejante a muchos de hoy las quiso hacer tres susbtancias y Sabelio una con tres funciones ¡Hay que ver cuántos se meten donde no los llaman y ellos se ponen! Y son los que van contramano ¡y son miles como decía aquel automovilista del chiste!
Quedémonos con esto: ¿Dios como Padre no tiene derecho a amarnos como hijos en el Hijo dándonos su amor en el suavísimo Espíritu que nos santifica?

lunes, 12 de septiembre de 2011

LAS RELACIONES DE LAS PERSONAS DIVINAS

Las relaciones que hay en Dios no son un predicamento porque en Dios no hay accidente de relación ni de cualidad ni menos de cantidad: todo lo que hay en Dios es Dios, es su ser y nada se inhiere en él como el accidente en la sustancia. La relaciones son reales porque las procesiones son reales.
Todo lo que en la creatura tiene ser accidental trasladado a Dios tiene ser sustancial pues nada existe en Dios a manera de accidente en un sujeto (como se vio en las primeras cuestiones): cuanto hay en Él es su esencia. Por lo tanto la relación que hay en Dios tiene el ser de la esencia divina y se identifica totalmente con ella. Pues Dios es la suma simplicidad y la suma perfección que no tiene a quien ordenarse sino la nada. El es su ser y si se relaciona con otro permanece uno y Dios. Hay Trinidad real y realidad relativa que implica la oposición y por consiguiente se distinguen la relación de paternidad y filiación una de otra porque una procede de otra. Y ya sabemos que de ambos procede el Espíritu y esta se llama ESPIRACIÓN: ESTA RELACIÓN QUE PROCEDE SE LLAMA SIMPLEMENTE PROCESIÓN,no hay un nombre específico, así, hay dos procesiones y cuatro relaciones (q28a4) que lo son de ida y vuelta: del Padre al Hijo (paternidad) del Hijo al Padre (filiación), del Padre y del Hijo al Espíritu Santo (ESPIRACIÓN) y del Espíritu Santo a ambos(procesión). El Espíritu Santo que viene del Padre y del Hijo por modo de amor va hacia ambos, porque el amor es un ir hacia en cuanto quien ama está en su amado. Es decir que sale hacia Él y viene a Él.
Esta oposición personal nos pone ya en el momento de explicar las personas divinas.

domingo, 11 de septiembre de 2011

LO QUE SURGE AD INTRA DE DIOS

Sabemos por la diáfana buena nueva escrita por San Juan que el Verbo, el Logos, era en el Principio y que era Dios, sabemos que era hacia Dios y escuchamos cómo el Verbo hecho carne fue enviado, el cual a su vez asegura que enviará otro Paráclito. Y lo creemos porque posee máxima belleza y es por eso verdadero (hay quienes desde siempre han preferido un Dios mudo y de espaldas, como las herejías de Sabelio y Arrio, acompañados de muchos hasta hoy, teñidos por la altanería de las ciencias sagradas, que prefieren que Dios sea nadie, que sea una cosa sin personas, es decir algo que no compromete y que da la necesaria patente para hacer lo que uno quiera en su cerrazón).
"Tú eres mi mi hijo y yo te engrendado hoy" Y también: "éste es mi hijo: a Él oid". Para explicar la Santa y divina revelación (la tenemos por tal, la sentimos por tal y la necesitamos por tal pese a los micrólogos que la manosean) nos asimos a lo "divino en nosotros" como dijo Aristóteles: el intelecto cuyo acto es generativo de un verbo, el verbum mentis, el cual es inmanente pues permanece en quien lo genera haciéndole conocer. En Dios es lo mismo conocer que ser como se mostró en las cuestiones de DEO UNO. Él es y es infinito, eterno e incircunscriptible (q 7 y 14). En la misma perfección del ser divino se contiene el Verbo que procede inteligiblemente y el principio del Verbo porque Dios es su mismo ser.
EL ES SU SER, no algo, no una cosa, por eso es infinito, y esto dicho desde lo que es una cosa y finita y piensa desde lo creado. Al ser Dios su ser es su conocer que se contiene en la Persona del Verbo que recibe el ser y lo posee sin ser hecho y de la nada como las criaturas, sean ángeles u hombres. Y su conocer es acto de suma prefección donde pone su complacencia.
Pero hay otro acto inmanente en la razón que nosotros asimismo poseemos: la voluntad. Aquí hay otra procesión pero en ésta el amante se encuentra en el amado, puesto que la voluntad es un movimiento hacia. En la procesión del Verbo la semejanza se da en lo inteligido que es así engendrado. En cambio en la del amor de la voluntad la semejanza es el principio del amor y hay que subrayar que se ama lo que se ha conocido.
En Dios sólo hay un acto simple por el cual todo lo entiende y todo lo ama: un solo y perfecto Verbo y un sólo amor perfecto en la eternidad. Así de la razón de intelecto y voluntad toman nombre las llamadas procesiones divinas. La procesión del amor de la voluntad que coincide con la esencia divina es la del espíritu y se llama espiración. La primera en el orden del intelecto se llama generación del Hijo.
En Dios hay vida y verdad que se manifiesta. Es sumamente verdadero y AD EXTRA por ello habrá creación. Por su huella en nosotros seres racionales podemos conocerlo con su ayuda efectiva. Muchos buscan profundidades vacías desdeñando lo simple y descreyendo de la consiguiente SALVACIÓN omitiendo la necesaria santidad.

sábado, 10 de septiembre de 2011

LAS PROCESIONES EN DIOS

Dios se revela y por eso es vivo. Él envía PERSONAS: el Hijo y el Espíritu porque en su interior engendra como Padre un Hijo y procede de ambos el Espíritu Santo. Dios es ad intra vivo y movimiento hacia adelante o procesion o progreso. Es personal, ni el Dios desconocido de los griegos del Areópago ni el comodín de los seguidores del comfort. LA PERSONA SIGNIFICA RELACIÓN, SUBSISTIENDO EN LA NATURALEZA DIVINA. Pero antes es movimiento hacia, PROCESIÓN. El Verbo nos dijo: YO SALÍ, VINE DE DIOS, EGO EX DEO PROCESSI. Primero se revela y se ve dinámico o enérgico. Por eso dice Lucas: Dios no es Dios de muertos sino de vivos, todos viven para Él, es decir: son personas.
Pero ¿cómo puede Dios salir desde Dios y divergir siendo simple y el principio? Hay que partir de lo más conocido para nosotros:la procesión interna de nuestro intelecto: cuando intelige, lo que entiende permance en quien intelige y procede adentro suyo la concepción de la cosa inteligida proviniendo de la fuerza intelectiva: es una emanación intelectual. La intelección será más una cuanto más perfecta sea su procesión. Pues el intelecto en cuanto intelige en acto se hace uno con lo inteligido. En la cuestión 14 de la primera parte de la Suma Teológica se ve cómo la ciencia coincide con la esencia de Dios: en Él hay pura perfección del intelecto y elVerbo divino es perfectamente es perfectmente uno con su fuente de donde procede como algo íntimo sin diversidad a modo de lainteligencia y lo inteligible en nosotros. Así el arquitecto posee la concepción de su arte en cuanto principio de un edificio. Hay una huella en nosotros del principio sublime que Dios nos revela revelándose el Verbo que dijo:
YO VENGO DE DIOS.

Tomás aclara el misterio escondido antes de los siglos que una vez abierto progresa en nosotros atrayéndonos hacia sí, llevándonos la persona enviada consigo al develarse en nosotros la imagen de su Divina Persona. Hay procesión hay vida y eso se comprenderá mejor avanzando en la explicación del misterio de la Trinidad.

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA FUENTE DE TODA SANTIDAD

Comunmente se percibe que la santidad consiste en "ser bueno" y hacer bien a otros y que esto es hacérselo a sí mismo. Pues bien Dios que también se considera bueno aunque es la misma bondad si se hiciera bien a sí mismo sería "autista" y finito o limitado si se lo hiciera a "otro Dios". Es cosa conocida y juzgada que Dios se revela porque es único; de lo contrario no necesitaría revelarse. Los pueblos han dibujado sus dioses por sí mismos según lugares, tiempos e índole o particularidades. Dios se revela y esto es registrado por los autores de la universal Biblia. Se ha revelado haciendo hincapié en su unicidad. Esto no era evidente y a la mano como la imaginación de los dioses y por ello exigía una pedagogía de Dios mismo, íntima, delicada, dirigida al espíritu.
Pero he aquí que cuando su revelación se hizo plena y la Palabra misma se hizo visible en un signo humano, se hizo hombre, surgió la discrepancia aparente: DIOS ES DIOS y éste que nos habla o es un profeta o un embaucador y si se dice Dios es un blasfemo y un loco. En cuanto al Mesías debe ser un liberador y no un maestro espiritual bajo el perfil humilde.
La palabra anuncia una BUENA NUEVA: YO SOY y el reino de Dios se ha acercado o mejor: está en la cercanía. El "YO SOY" indica una persona que es enviada por otra persona a quien llama "Padre". Así podemos colegir que es engendrado por Él y sobre todo nos comunica que nos hace hijos a quienes escuchamos reverentes su palabra, a quienes nos envía a su vez a anunciar la BUENA NUEVA, el EVANGELIO DE LA PAZ.
El reino en la cercanía es pues la vigencia de aquellos que recogen su EVANGELIO: las personas. Es el reino de las personas ya que la PERSONA DEL PADRE, envía a quien nos habla: LA PERSONA DEL HIJO, quien nos envía con su Padre LA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO, quien nos santifica llamándonos en su cercanía deleitosa y amorosa. Nos induce a amar todo y nos enseña todo: nos abre el campo donde está el tesoro: nuestra PERSONA, lo que somos en nosotros por Él en nosotros mismos. Esta condición nos asocia a las PERSONAS DIVINAS que resultan por la BUENA NUEVA DE LA PAZ, ellas mismas cercanía en el vínculo de la paz.
Dios al amarse a sí mismo produce las personas, pues el amar implica movimiento hacia el amado, que se vuelve "otro yo" a quien conoce plenamente como a sí mismo. El amor que es su acto, su realidad efectiva incluye pues su conocimiento expresado y el vínculo con su amada noticia del "otro yo" donde plasma su ser: amor. Éste que corresponde a su engrendarse sustancial del ser se encuentra en la cercanía de una tercera PERSONA, otro yo, otro PARÁCLITO: EL ESPÍRITU SANTO. Pues el nombre de Dios es:SANTO. Y nos crea por el mismo amor que une las PERSONAS PARA HACERNOS SANTOS A SU IMAGEN.
No es elemental pero explica nuestra razón de ser: el así llamado "amor" que es la ternura del AGAPE.

jueves, 8 de septiembre de 2011

MARÍA NOS PROCURA LA GRACIA

Hemos leído muchas veces las Bodas a las que asistió María con Jesús y el colegio apostólico ¿Pero hemos acudido a ella para pedirle la gracia quw salve nuestro matrimonio? Ella nació plena en la gracia y la pide para nosotros en medida sobreabundante. Mostramos con fe nuestra necesidad y ella se apresura a pedirle el vino de la gracia. Simple efectivo y real. Porque hay disponible los siete sacramentos surgidos de tan increíble situación para quien es Dios ¿Por qué alguien puede rebajarlos? No se puede comprender.
Se nos da el requisito simplemente de recibir creyendo que se hará lo se nos ha dicho ¿Por qué se dan tantas vueltas vanidosas ante este certero signo operante?
El matrimonio es un sacramento si Jesús ha nacido y vivido en un hogar y su hogar sería un signo de la intimidad, plena de gracia. Allí, en algo tan cotidiano está todo lo inasible de Dios y en el interior se da el humus para crecer en su cuerpo místico, llamado Iglesia.
Heridos de soledad, nutridos de mansa intimidad, detenidos en la dulce permanencia adquirimos el sobreconocimiento del Hijo de Dios. Ahora debemos remansarnos en la verdad del ser. María nos junta en este fundamento de todo el ser y todo el tiempo.
No más que decir: solamente queda HABITAR.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA RAZÓN DE LA SINRAZÓN

La concreción de Dios en el hombre, máxima en la Eucaristía, tiene un fin con distinción en la época media y comienza a romperse con Lutero y luego con Calvino, pasando por Descartes hasta llegar a Rousseau donde la humanidad emergiendo de la naturaleza hace innecesaria la mediación del hombre Dios y se omite la unión hypostática. Jesús llegará a ser sólo un hombre, un ideal o mejor un liberador. Y la Eucaristía un símbolo sin sacramentalidad efectiva, cortada al eliminar el sacramento del orden.
La mentalidad del racionalismo teológico de un Strauss llegará al posmodernismo programáticamente transgresor , arrastrado por la sed de justicia: por supuesto pasando por el ANTICRISTO de Nietzsche.
Así se puede deconstruir el relato de Jesucristo como mediador y ofrenda del sacrificio de la Misa y popularizarla ¿hasta qué límite?
Pero no hay nada nuevo bajo el sol y lo más viejo es la vanidad que impulsada por la envidia fue origen de la primigenia transgresión. El pecado es lo opuesto a la santidad y el remedio contra los pecados es precisamente la EUCARISTÍA y los otros sacramentos la acompañan.
El impulso de muerte (THÁNATOS) y el de la LIBIDO (EROS) fueron vistos por Freud, educado en la TORAH: están en el célebre cuento de Adán y Eva, donde se promete una salvación que se precisa en Abraham y se concluye con la venida del ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA al final de San Lucas narrada como efectiva en los Hechos. Este acontecimiento libera al hombre del ELLO, independizado en la comestión del fruto de la ciencia del bien y del mal. Lo libera invadiendo el Espíritu el caos del inconciente, volando metafóricamente sobre las aguas como el ave del origen.
Hay ELLO como lo experimenta el escritor sagrado y hay llenamiento del ESPÍRITU como lo experimenta el evangelista. Es un hecho...literario, sí, pero de una celebridad más que bimilenaria cuando los escritores posmodernos son apenas cuarentenarios y herederos de las histerias causadas por la moralinas de religiones sin altar y sin EUCARISTÍA.
Dios no es Dios sin el envío del Padre al Hijo y sin la espiración de ambos del Espíritu que da la gracia de la Caridad. Y el hombre no es hombre sin ser hijo de Dios en el Hijo por el Espíritu. Es el DIOS VIVO y sobre todo REAL. Por eso se hace SACRAMENTO. De lo contrario sería una idea y origen de toda moralina, la cual concluye en la necesidad de la trangresión.
El amor de caridad no es suceptible de trangresión liviana o ideológica: es una gravísima aversión llamada pecado mortal. Dios lo ofrece y lo infunde y nos da la vida nueva prometida tras la experiencia originaria del bien y del mal. No hay razón para rechazar la caridad concretizada en el pan de vida. Tampoco debía mundanizarse y exigirse. Porque el amor no es objeto de obligación sino de invitación: VENID A MÍ LOS AGOBIADOS, dice Jesucristo.
Y la noche corre y pronto vendrá el día. La humanidad sola sirve de base al derecho político que remata en el Estado. Es para la libertad que se realiza en la unversalidad concreta.
Tal es la razón de la sinrazón del rechazo de la realidad sacramental de la Eucaristía:la garantía del derecho ciudadano. Así lo fue pero ya no tiene razón de ser cuando el estado se ha constituido ya. Somos libres políticamente pero no libres del pecado sin la gracia.
Por un lado somos ciudadanos del mundo por el otro de la ciudad de Dios.

lunes, 5 de septiembre de 2011

JESÚS EN LA SANTA EUCARISTÍA

Para quien confiesa creer la presencia de aquel Jesús histórico en la Eucaristía es el objeto de la religión, es decir: de religación con Dios que es simple, infinito y eterno en su cuerpo, alma y humanidad ¡Qué cerca estás MI DIOS, MI SALVADOR, MI JESÚS, MI HERMANO, MI ESPOSO...! Escribe en una repetición incesante el hermano Carlos de Foucald. Has llegado al máximo grado de cercanía cuando te disuelves en mi lengua en la comunión, cuando estás en el tabernáculo...exulta el beato Carlos..¡qué soy feliz! clamaba ¡ESTAR SOLO EN ESTA CELDA Y MANTENERME CONTIGO EN EL SILENCIO DE LA NOCHE ES DULCE, MI SEÑOR.
Sin embargo las herejías antiguas como el docetismo, el arrianismo hoy pululan como teologías o ciencias sagradas, abusando de tales nombres. En realidad son más bien ideología que deconstruyen la tradición.Hoy Jesús no solamente no es quien está presente en la Hostia sino que a juicio "científico" de estos opinólogos ¡ni siquiera sabía que iba a ser crucificado!Fue un hombre histórico que iba aprendiendo y Dios es el comodín que está más allá, hoy ya no el de la libertad sino de la liberación.
Bueno, nuestro hermano beatificado (valorado por los que ven a Jesús como "hombre" liberador también como agente social con respecto a los tuaregs que deberán ser pobres y marginados y dominados para exaltarlo)sin embargo afirma en una supermetafísica: DONDE ESTÉ LA HOSTIA SANTA ESTÁ EL DIOS VIVO. Por eso no se debe perder una comunión porque ES MÁS QUE LA VIDA Y TODOS LOS BIENES DEL MUNDO, inclusive: MÁS QUE EL UNIVERSO ENTERO.
Así nuestro hermano parece padecer de un fanatismo u obsesión (soslayado por los agentes de pastoral social) y en realidad no hace más que actualizar en sí mismo a los PADRES DE LA IGLESIA. ¿Puedes tú amándome tan poco perder voluntariamente la gracia que te hago de entrar en tí? lo escucha decir al comienzo de su conversión.
El lo ama conforme al don recibido, su PRESENCIA REAL EN LA EUCARISTÍA, y por eso se santifica hasta ese punto. Si se nos manda a ser perfectos y santos se nos da todo para ello: LA BUENA GRACIA.
SI CREES VERÁS OBRAS MAYORES ¡HE AQUÍ LA REALIZACIÓN CONSUMADA! Depende de la fe que es magisterio divino.
Queremos aquí mostrar la solución que Dios, aquello que todos nombran como tal o bien que no lo nombran pero lo señalan, ha presentado a la existencia: su cuerpo en el sacrificio de la Misa. No hay que hacer ideología de ello (también las hay. hay simplemente que comerlo comose dice en el Evangelio de San Juan, capítulo sexto.

jueves, 1 de septiembre de 2011

SANTIDAD PARA NUESTRO TIEMPO

El hermano Carlos que fue explorador de este país, Marruecos, ahora quiere predicar creando una orden tanto contemplativa como predicadora. Tres cosas la definen: adoración perpetua del Santo Sacramento en exposición, imitación de Jesús en Nazaret en su vida oculta y vivir así en el país de misión ¡Misionero que habita! Misioneros orantes.
Carlos esperaba compañía. Mientras tanto ocho horas por día está expuesto el santísimo. No tiene otro deseo que éste: ¡que venga tu reino! ¡que sea santificado tu nombre! Y Carlos desea Sus noches de plegaria en la cima de las montañas, velando para aguardar al Esposo: es la hora de la conversación amorosa. Es enteramente místico y quiere hacer su voluntad, está preparado a todo. Pide oración para que él ame la cruz y cita a San Juan de la Cruz: “es en la hora de su nulificación cuando Jesús ha salvado al mundo. Carlos repite: SOY EL MÁS FELIZ DE LOS HOMBRES. Pide oración para amar a Jesús y hacer en todo momento su voluntad. Quien ama se pierde y se abisma en la contemplación de su bien amado, escribe a una clarisa.
Presencia de Jesús e imitación: santificarse lo más posible por eso mortificación y penitencia. Es un asceta que predica. Es un místico que contempla: la hora mejor empleada de nuestra vida es aquella en que estamos amándolo, afirma. Recuerda esto al final del camino de perfección de Juan de la Cruz: “memoria del creador y estarse al amado amando”. Todo el resto es nada, dice Carlos: RESERVAR TODAS SUS FUERZAS PARA DIOS. Su vocación ordinaria: la soledad, la ESTABILIDAD, el silencio. Pero si me llamaran a otra cosa diría: He aquí la esclava…
Y luego traduce los evangelios al TUAREG. Y busca establecerse: la vida de Nazaret en un rincón del país.
De explorador en Marruecos a misionero que habita con quienes ama: los Tuareg. Siempre me pregunté: ¿qué misionar? Carlos pone el fundamento en: ADORAR LA SANTA HOSTIA DEBERÍA SER EL FONDO DE LA VIDA HUMANA. Y ve un nexo necesario entre la conversión de los infieles con la adoración perpetua, a la cual siguen el trabajo manual, la plegaria, la súplica, la pobreza, la abyección, el recogimiento, el silencio. Y la SANTA HOSTIA expuesta será quien “predique” por irradiación como el buen pastor que congrega a sus ovejas. De la adoración brota la santificación y de ella la predicación como signo sacramento.
Se predica desde el habitar. Esto es novedoso: Nazaret. El hogar el gran sacramento moderno.
Jesús lo atrajo desde su conversión a la vida de Nazaret donde Él mismo se sumergió treinta años. El recogimiento y el silencio y el alejamiento del mundo y de sus cosas como Jesús lo indica en Nazaret. Carlos ve que alrededor de la Hostia santa puede formarse una pequeña familia como la de Jesús en Nazaret. Y crecer en la santificación como Jesús en Nazaret dejando que habite su corazón en mí, su palabra, Él mismo…como lo pidió. Nazaret es el modo de hacerle morada y hospedarlo.
Nazaret es nuestra correspondencia. Nuestra forma misional: más monje que predicador. ¡Estoy hecho para el silencio más que para la palabra!...El muy santo sacramento, la soledad, son bienes que yo gozo más y más repite nuestro hermano. Y se acerca lo más posible por la afabilidad a los indígenas para transmitirle su beatitud, que no es otra que la belleza, la que San AGUSTÍN ha experimentado bien que conocida tarde, la verdad: ES ESTA BELLEZA QUE ES MI VIDA, DE LA CUAL SIENTO TAL FELICIDAD PARA NO DESEÁRTELA A TI DE TODO CORAZÓN, le dice a su amigo Gabriel. No se consolaría de no compartir con él tamaño bien. Nunca piensa en él sin amarlo. Pero debe asistir a las ovejas perdidas (por más que su amigo ¿se ha convertido en la Francia donde él perdió su fe familiar?) y vivir como solitario monje enclaustrado y santificándose y así tratando de conducir a las otras almas a Jesús, no por la palabra, la predicación sino por la bondad, la plegaria, la penitencia y sobre todo por la presencia del Santísimo Sacramento.
Habita en un valle solitario a unos cientos de metros del oasis, cultiva un poco de cebada y algunos árboles. Sobre una peña que domina el sembrado un humilde oratorio y una celda más humilde todavía como casa de Dios y abrigo propio. Invita allí a su amigo francés a comer pan de cebada y dátiles: allí hablarán del pasado y unirán los tiempos en el presente más dulce que el pasado y menos que el futuro que espera.
Repite: soy feliz, muy feliz, enteramente feliz, extremamente feliz…carta de 1904. En sus ermitas (tiene dos) las puestas de sol son admirables. Parece el PRINCIPITO y será su fuente sin duda. En la ermita ya descripta la soledad es mayor. La vista es maravillosa desde 2700 m: picos agujas, montañas de fantásticas formas como las dibujadas por Doré: ES UNA BELLA SOLEDAD QUE ÉL AMA AL EXTREMO
Hay arroyitos que con la lluvia se llenan a su vera de hierbas perfumadas y los Tuaregs plantan sus tiendas para beber la leche de la montaña. En otra carta lo invita nuevamente porque su afección fraternal durará por siempre. Le dice que los lugares son muy bellos, la naturaleza magnífica, la ermita humilde y es muy feliz. LOS TUAREGS Y YO HACEMOS LA MEJOR FAMILIA DEL MUNDO. Ama a su amigo y desea desde su felicidad ermitaña verlo. Estamos ya a cuatro años de su muerte. El corazón de Jesús arde en él.
Lo vemos como santidad para nuestro tiempo porque apunta al habitar en lo simple, al recibir sobre la tierra, a la contemplación más acá del mundo, al cumplimiento de la voluntad del Padre sobre la tierra, al almácigo de la persona. Creemos que el entusiasmo del hermano Carlos en la plenitud de su felicidad responde a esto antes que el siglo veinte gaste su vitalidad y su fe en el mundo del progreso.
EL EVANGELIO DE LA PAZ ES HOY LA LIBRE RECEPCIÓN DE LA PALABRA, DEL LOGOS DE LA VERDAD QUE OBRA LO QUE SIGNIFICA.