viernes, 7 de diciembre de 2012

HOY ES EL DÁ DE LA SANTIDAD

Si hay día de todos lo santos y de cada santo hoy es el día de la santidad. La inmaculada concepción muestra la voluntad y beneplácito de Dios en la santidad. Suele decirse que Dios ha querido que seamos así ¿Cómo? Naturales con los instintos al desnudo, con lo que Freud llamó el ELLO, ahora liberado de la prisión del YO Y SUPER YO. Bueno, ahora consienten en poner algunos límites (¿cuales?). Dios nos creó así y no debemos reprimirlo, dicen modernos y posmodernos ejecutan, dejando claramente atrás la teología moral que venimos exponiendo ¡Y estamos en la templanza: justo en la virginidad!
Pero hoy celebramos lo que Dios ya ha hecho en nosotros y lo ha realizado primero en María: LA INMACULADA CONCEPCIÓN. Ya estuvo realizado en la historia de María de Nazaret cuya desenvolvimiento en la historia, el mundo y el lenguaje hodierno es un hecho inexorable:
 BEATA ME DICENT. Todas las generaciones la han llamado feliz. Dios nos hizo para ser santos e inmaculados en su presencia en el amor, cuando la naturaleza creada haya sido eliminada y asumida (AUFHEBEN=AIRON=TOLLERE PECATA MUNDI) ¿E PUR S'ILMUOVE?

miércoles, 28 de noviembre de 2012

EROS Y AGAPE

Este punto de la castidad sin duda  ha sido modificado por la doctrina de la Iglesia y yo lo he enseñado triunfalmente siguiendo la catequesis de Juan Pablo  II comentado por las ORIENTACIONES PARA LA EDUCACIÓN SEXUAL DE LOS OBISPOS. Ha ingresado en la posmodernidad con la aplicación del CANTAR DE LOS CANTARES con la relación esponsal de los cuerpos y la ecuación hombre mujer equivalente. Hay en la Escritura enjundia para ver a la luz lo que esta época pone como bandera en la relación sexual. Lo que sí, es que ésta no puede estar como suelta sin considerase la sacramentalidad y la sacramentalidad en su razón de signo no la  he visto tratada dentro de la esfera del lenguaje posmoderno.
Enjundioso tema que nos sacaría del orden de la sacra doctrina que exponemos aquí. Sólo diré que mi explicación de la esponsalidad del cuerpo lo incluyo dentro de la esponsalidad de la Iglesia misma según la fundamental visión de Efesios capítulo cinco. Hay corporalidad en todo el espectro y su visión sapiencial va más hondo que la moral y que la filosofía que la engloba.
Esto es porque ahora hablan solas las sabidurías donde la mujer es cabeza de ángulo:  En el saber de las Musas lo femenino ya desde ellas mismas está puesto como origen; el del NUEVO TESTAMENTO tiene la posición única de la Virgen María, madre de Dios y la del saber civil tiene en la mujer como perfección de la naturaleza su fundamento. Aquí lo sexual, claro está, está subordinado a la misión esencial de la mujer.Aquí la esencia está por desarrollarse en un ámbito previo: EL HABITAR DESDE LA ESENCIA REAL DEL SER. En este claro la sexualidad pertenece al ente. Aquí poeticamente habita el hombre sobre la tierra. Esto está por verse en la vecindad del posmodernismo que hace de la LIBIDO una liberación.
La sabiduría es lenguaje también y su palabra nos hace habitar en lo ÚNICO QUE QUEDARÁ: LA CARIDAD. BENEDICTO se tomó el gran trabajo en escribir una encíclica diferenciando  EROS DE AGAPE. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

LO QUE DIOS QUIERE SE LEE EN LA RAZÓN

Castidad viene de castigo, el cual la razón impone a la concupiscencia.  Es virtud por ser fuerza regulada por la razón. Su misión: usar de los miembros corporales moderadamente conforme al juicio de la razón y a la elección de la voluntad. Si alguno fuera forzado no peca. Hoy en día se justifica el aborto por violación en cuya consideración se cree por lo tanto que la unión forzada es algo que debe anularse por impuro y paga el pato la persona que nace. Es decir no fui libre y debo ser libre eliminando lo que no deja de ser santo aunque venga por fuerza. Extraordinario sofisma cuyo origen hay que imaginar facilmente. Un hijo de la castidad -pues no fue consentido el placer venéreo- es castigado con el aborto. Digno de las mentes educadas por la televisión. Bueno, ésta maravilla no ayuda en nada al pudor.
El pudor indica vergüenza. Hasta la honesta cópula del matrimonio no está exenta de cierta vergüenza. Y esto porque se pierde el uso de la razón sobre todo en lo que hace a los actos externos a la cópula, como los ósculos, los tocamientos, que son actos más visibles e imperfectos. La pudicia reserva para la castidad la unión venérea propiamente dicha.
Permanentemente Tomás cita el dictamen de un pagano, Aristóteles,  gloria de la patria donde diz que reinaba la pederastia que hoy justifica el homosexualismo planetario. Y es  ésta: ENTRE LOS VICIOS DE INTEMPERANCA LOS MÁS EXCECRABLES SON LOS VENÉREOS, tanto por la desobediencia de los órganos genitales a la razón como porque dominan a la inteligencia.
No miren hacia atrás solamente: miren a Confucio, Buda, Homero, Aristóteles y compárenlos en su función con los poetas minores. Lo bueno es que uno pueda elegir:porque en esto consiste la virtud.

LA SOBRIEDAD

EL VINO TOMADO CON SBRIEDAD ES VIDA TRANQUILA dice el Eclesiástico. Sobrio es quien observa la medida. Y es sobre las bebidas inebriantes porque cuanto es bueno el uso moderado de las mismas tanto es nocivo el excederse pues entenebrecen la razón mucho más que el exceso de comida. Provoca la cólera y acumula ruinas. Corresponde a la virtud moral conservar el bien de la razón contra los ímpetus contrarios, el cual es perturbado por las bebidas inebriantes.Así con la sobriedad se quita tal impedimento, luego es virtud especial.
Ninguna comida y bebida es mala en sí misma sino circunstancialmente, por ejemplo si uno ha hecho un voto en vista de la perfección. La sobriedad es sumamente necesaria en los jóvenes, en las mujeres, en los obispos y en los gobernantes.
La embrieguez es pecado y mortal. El uso y placer desordenado del vino. Hay quienes no saben del efecto y de la cantidad entonces no pecan mortalmente. Pero quienes lo hacen de intención pecan mortalmente pues conciente y voluntariamente se privan de la razón que nos hace evitar el mal y perseguir el bien.
Lo malo nos priva del bien y cuanto priva de mayor bien es mayor mal.. La embriaguez nos priva del bien humano y como son frecuentes en los hombres los estima mucho el diablo pero no es el mayor de los pecados como tampoco la gula. La contracción de la embriaguez es pecado no su consecuencia.
¡Miremos hoy la juventud entregada en masa a este pecado que mata la posibilidad de la razón! Pero habida cuenta que el pensamiento moderno la fue matando y el posmoderno pone como bandera pirata su muerte. Que nos salve el salvador. 

martes, 13 de noviembre de 2012

LAS PARTES SUBJETIVAS DE LA TEMPLANZA

La honestidad es parte integral de la templanza en cambio la abstinencia es una parte subjetiva y por lo tanto es virtud que modera los placeres de la comida todo regulado conforme a la condición de la persona. Es virtud si mantiene en el medio virtuoso conforme a la razón. La cual impone abstención en la forma que conviene y así acrecienta la fuerza contra el vicio de la gula.
Luego el ayuno es acto de esta virtud, que se practica por tres fines: como sedante de la concupiscencia de la carne; para elevarse a contemplar verdades más altas y sublimes; para satisfacer por los pecados.
Llamamos gula al apetito desordenado de comer y beber que se opone a la virtud que expresa el orden. Y es pecado mortal en cuanto nos aparta del fin último dispuesto a despreciar el verdadero que es Dios, traspasando sus mandamientos para satisfacernos. Si no nos aparta del fin último el apaetito del placer entonces es venial. Pero ¡cuidado! porque es origen de otros pecados. El goloso se excede en la sustancia, en la cantidad, en el modo y en el tiempo según Isidoro. San Gregorio lo pone como vicio capital que es el que origin otros vicios: la alegría boba, la bufonería, inmundicia, locuacidad y ceguera mental. Porque dormido el capitán se sublevan los soldados.
Duele hablar de estas cosas en una época donde todo consiste en la exacerbación de los placeres por razones de mercado cuando el orden de la razón sin embargo marca lo contrario. Entonces florecen las dietas. Lo cierto es que la educación ni se mete en la ordenación interior del alma. Comienza por desconocerla. La templanza es una bendición para el hombre, como se puede ver. Y se adquiere por el ejercicio y por la gracia.

martes, 6 de noviembre de 2012

EL ORDEN DE LA BELLEZA=HONESTIDAD

Honestidad es el estado de honor que se alcanza por la excelencia de la virtud y esta es una disposición del ser perfecto a lo mejor. La felicidad apetece por sí misma como fin último pero las virtudes son excelencias que reclaman para sí el nombre de bien honesto. Unicamente el bueno debe ser honrado y la bondad procede de la virtud porque el honor que procede de las riquezas y la nobleza valen en cuanto cooperan a la formación de la virtud. Y ésta procede de la elección interior que vuelve en el exterior honestos los actos.
La belleza guarda proporción y esplendor. Espiritual se dice cuando la conversación y las obras están proporcionadas a la claridad . Y esto mismo se dice honesto. Honestidad es la belleza espiritual. El bien y la belleza es amable a todos los que aman la sabiduría. Los que no que no aman la belleza que hincha y envanaece.
Debemos retroceder: lo honesto se busca por sí mismo y reside en el orden interior que alcanza la felicidad. Es otro que lo útil y agradable. Pero en sentido pleno nada hay más útil que lo honesto y agradable para el espíritu.
La honestidad se reduce a la templanza que refrena lo que hay en el hombre de más bajo y torpe, las concupiscencias depravadas. Es una parte integral a modo de condición de su existencia. A la templanza se le da honor por refrenar vicios excecrables y permitir que aflore la belleza natural.

lunes, 5 de noviembre de 2012

LA ANARQUÍA REINA

La vergüenza es temor de un acto torpe pero no es virtud porque le falta algo de su perfección y es una pasión no un hábito electivo. Pero este temor se reduce a la virtud de la temperancia en cuanto escapa de lo torpe. Y tiene más volumen ante los familiares porque nos conocen y son permanentes. Pero el hombre virtuoso de nada se avergüenza. Lo contrario tambien es verdad: el vicioso ya no se avergüenza de sus pecados. El virtuoso perfecto no teme el oprobio de los hombres porque espera en Dios, como los apóstoles instruídos por Jesús a ser perseguidos y deshonrados. En los actos virtuosos pues no cabe la vergüenza.
Sin duda alguna en los tiempos posmodernos la vergüenza se perdió hace rato, porque primero se perdió la fe y luego el orden de la razón. Quedamos pues bajo el instinto reinante hoy en el pensamiento anárquico.
Sin principio racional reina el impulso del ELLO. Estamos en la liberación muy lejos de la VERECUNDIA.

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡SI LO HUBIÉRAMOS SABIDO Y EJERCITADO!

Debe seguirse con expectativas de santificación  que a continuación propone el ángel de las escuelas, que son las partes de la templanza que ya había distnguido Cicerón: CONTINENCIA, CLEMENCIA Y MODESTIA.
Y divide el doctor común de la Iglesia entre partes integrales, subjetivas y potenciales. Las integrales son todas las condiciones que deben concurrir para formar una virtud. Una es la VERGÜENZA, que nos hace huir de la torpeza contraria a la templanza y por el otro lado la otra es la HONESTIDAD por la que amamos la belleza propia de la templanza.
Las subjetivas atienden a la materia. Los placeres de la alimentación requieren la ABSTINENCIA Y LA SOBRIEDAD. Los de la generación en el coito requieren la CASTIDAD y el placer de lso deleites que lo acompañan que son hermoseados por el PUDOR.
Y las partes potenciales que son virtudes secundarias QUE SE CONDUCEN LO MISMO QUE LA VIRTUD PRINCIPAL: MODERACIÓN EN LOS PLACERES DEL TACTO. Además de la templanza que refrena el movimiento de la concupiscencia hay otros movimientos hacia otros fines. A uno de estos lo frena la CONTINENCIA que no cede al deseo. Otro está en el orden de la esperanza y la audacia y es frenado por la HUMILDAD. Y además el de la ira que pide venganza lo calman la MANSEDUMBRE Y LA CLEMENCIA. En los movimentos y actos corporales se impone la MODESTIA. RECTO ORDEN, ORNATO Y AUSTERIDAD. Además : PARQUEDAD Y SIMPLICIDAD.
En nuestra despejada época nadie osó enseñarnos tal mapa de este país del orden bello. Y se va y se fue muy lejos la época ¿Hacia adónde? 

miércoles, 31 de octubre de 2012

EL SEÑOR NOS SALVA Y NOS SANTIFICA

La intemperancia se ocupa de los placeres cuyo apetito no es tan necesario a la conservación de la vida puesto que son adventicios Y  LO SON PORQUE HAN DEJADO DE SER NATURALES. CUANTO MÁS NATURAL MENOS PECADO. La intemperancia es más voluntaria que la timidez que obra por temor de cosas externas amenazantes. Los actos que buscan el placer en cambio son plenamente voluntarios. Los placeres venéreos y de la comida que modera la templanza se prolongan durante toda la vida y el hombre puede ejercitarse en regularlos. En cambio los peligros de muerte se presentan rara vez y entonces recién el hombre ensaya vencerlos. Así es menor el vicio de ceder ante una lucha más cruel aunque sea más difícil de vencer el deseo de placer venéreo o de manjares.
La intemperancia decía Aristóteles es excecrable entre todos los vicios. Se fundamenta en que contradice toda claridad y hermosura que procede de la luz de la inteligencia. Por eso son placeres serviles. Son de menor gravedad pero de mayor infamia por la torpeza que encierran. Por el hecho de que tantos pecan con ellos no le quitan su infamia. Pero hay otros contra natura más excecrables aún.
Por la misericordia de Dios tenemos un salvador que nos ha bien comprado

lunes, 22 de octubre de 2012

LA BURLA DEL ORDEN

La templanza es una virtud puesto que aplica moderación de acuerdo a la razón. Pero es una especial ya que se aplica a los deseos y placeres, pasiones que atacan el orden de la razón. Y son específicamente los del tacto. Así la temperancia versa sobre los máximos deleites que surgen del tacto: comida, bebida y los placeres venéreos que en la naturaleza están ligados a la conservación de la especie, a una cosa necesaria. Y estas son necesidades. Tanto debe usar del placer cuanto sea necesario para satisfacer la necesidad de esta vida. Tal es la regla que reviste la razón formal de fin. Y esto la hace virtud cardinal basada en la moderación acerca de algo difícil: los deseos más distantes, duraderos y comunes. No nos aporta tanto bien como las otras cardinales pero nos priva de gran miseria de obrar como un animal sin regla.
Como toda virtud tiene vicios opuestos. La insensibilidad es uno. ES LÓGICO QUE EL HOMBRE DISFRUTE DEL PLACER EN LA MEDIDA REQUERIDA PARA LA SALUD HUMANA, dice en la respuesta a la cuestión 142  a1 para definir la insensibilidad como pecado y despejar la calumnia que se tiene en este aspecto contra la doctrina cristiana y a despecho de tantos clérigos particulares que en la educación hayan enseñado y predicado lo contrario, obligando a la represión del impulso natural.. Lo particular no es universal o católico. La doctrina dice: es vicioso todo lo que contraría el orden de la naturaleza. Si alguien llegara a despreciar dicho placer hasta el extremo de desechar la parte exigida para la conservación de la naturaleza pecaría de insensibilidad, violando su orden. Si se pretendiera hacer responsable a la doctrina de la Iglesia de las neurosis al modo freudiano habría marrado el tiro, es decir pecado. Pero ¡la Iglesia no son los clérigos que viven su entendimiento particular a favor o en contra! Es Santo Tomás, doctor común de la Iglesia.
Pone sin embargo casos que justifican la prescindencia: la enfermedad, la de los atletas y soldados para cumplir su misión. También en lo espiritual los penitentes para recuperar la salud del alma. Además sobre todo los contemplativos que necesitan elevarse de dichos deleites carnales y siguen a la razón en ello.
La intemperancia en cambio es un exceso de concupiscencia. Y es pueril, dice siguiendo a Aristóteles. Porque los niños y la concupiscencia no escuchan la voz de la inteligencia. El niño, visto así, está sujeto a los caprichos. Lo dice el Eclesiástico: EL CABALLO INDÓMITO SE RESISTE Y EL HIJO ABANDONADO SEHACE INAGUANTABLE. Así la concupiscencia no resistida se hace necesidad. Hay que someterla al orden como al niño. Pero el orden es el espiritual.  Frenar la concupiscencia no es suprimirla sino disminuir su poder. Luego el niño debe someterse a la ley del pedagogo. La concupiscencia a la razón. Pero la razón responde a la naturaleza, que exige lo necesario para atender a la superviviencia. Aquí se excede alguien en cantidad. No sucede algo así cuando la humana curiosidad adoba los manjares o se adorna la mujer para excitar la concupiscencia. Hay otro desorden.
¡Ah cómo la modernidad ha burlado este orden natural!         

viernes, 12 de octubre de 2012

SEGUIMOS EN LA SUMA

Recordemos. Exponemos la Suma Teológica como la ciencia de la sabiduría cristiana procedente del Nuevo Testamento. Y cuando decimos ciencia nos referimos a lo que se explica en la cuestión primera en sus diez artículos y no a la concepción ni de modernos ni la diversa de los submodernos. Y por supuesto nada tiene que ver con las teologías actuales que son mezcla de modernos y posmodernos. Suum quique, esto es lo que realiza la LOGOTECTÓNICA: da lugar a cada cosa y lo hace comprendiendo.
Nosotros sabemos que lo dicho en la Suma es así y no tiene superación posible porque es perfecto. Lo otro que se diga desde el Nuevo Testamento corre por cuenta de la totalidad o esfera respectiva: sea Derrida o haya sido la periferia cultural de la modernidad con sentido singular desde Dilthey.
Claro está si buscamos santidad no recurriremos a este último y si a Santo Tomás. Y eso es lo que veníamos haciendo hundidos en las virtudes morales y en especial en la TEMPLANZA, la cual sigue siendo necesaria para quien busca la paz como tranqiilidad en el orden de lo par y de lo dispar.

jueves, 13 de septiembre de 2012

¡Cuánto he extrañada en este largo viaje que he ralizado de Roma a Éfeso desde donde volví a Roma esta lectura de la ciencia tomásica en la SUMA TEOLÓGICA! Como un cuerpo no podría andar sin los huesos así sin lo que hemos ido repasando de la Suma de Santo Tomás. Cierto que yo lo he visto estampado en mármol desde Roma a Venecia. Cierto que el hálito del mar de Homero me llevó a la tierra donde vivió e hizo su Ascensión la Virgen María y que traté de sentir el Apocalipsis cerca de Patmos y la Epístola a los Efesios en Éfeso. Pero heme aquí de nuevo inmerso en la más pequeña de las virtudes y puerta angosta para entrar en el camino estrecho de ellas.
Doy las gracias de estar en el camino por donde el Buen Pastor me conduce. Y respiro

miércoles, 6 de junio de 2012

LA MÁS PEQUEÑA DE LAS VIRTUDES

Es la más pequeña porque versa sobre uno mismo pero sin ella se pierde la persona. Tomás dice que es cosa secundaria toda añadidura al acto esencial que le hace ser más agradable, por ejemplo la belleza de la mujer y sus adornos o el buen sabor y olor de los majares. Así la templanza tiene como objeto principal el placer del tacto que nace del uso necesario de una cosa, aquí con el sentido del tacto. Es secundario el gusto, la vista y olfato que ellos contribuyen a aumentar el deleite del tacto. Así la propaganda hoy en día trabaja sobre la base de lo secundario para postular la fruición sin lo substancial. Está claro que los impulsores del comerció a gran escala descreyeron de la sustancia primero. La regla de la templanza se toma pues de las necesidades de LA VIDA PRESENTE. Señores esto pasa pronto: EL ESQUEMA DE ESTA VIDA PASA PRONTO. Por esto Agustín: QUIEN POSEE LA TEMPLANZA ENCUENTRA EN LOS DOS TESTAMENTOS LA REGLA DE VIDA PARA PERSISTIR EN MEDIO DE LA MULTITUD DE LAS COSAS MORTALES Y PASAJERAS. NINGUNA COSA AME POR SÍ MISMA. USE DE TODAS ELLAS CONFORME A LAS NECESIDADES Y DEBERES DE LA VIDA PERO CON LA MODERACIÓN DEL USUFRUCTUARIO NO DEL AMANTE QUE SE VE ARRASTRADO POR ELLAS. Es así que la razón que dirige las cosas hacia el fin es poseída por el orden de la virtud moral. La templanza recibe el orden de la razón para ponderar los placeres de las necesidad en la vida. TANTUM UTITUR EIS QUANTUM NECESSITAS HUIUS VITAE REQUIRIT. La templanza cuya regla reviste la razón formal de fin ¿Pero qué fin? el de la moral es la felicidad, que en Aristóteles es connatural al espíritu en su acto contemplativo y en Tomás al del Espíritu que nos lleva al fin último supra trascendente. A este fín se ordenan las necesidades básicas mencionadas, en cambio los fines comerciales se ordenan al lucro y nada más que a él. Es decir ponen la felicidad en la fortuna, cosa demostrada como fútil para ella por más que debe aceptarse precisamente en la medida necesaria ¡Son los medios para ejercitar la virtud! Tomás sentencia: IGITUR TMPERANTIAE IPSIUS FINIS ET REGULA EST BEATITUDO. Pero la cosa que usa es la necesidad. Cosas y fin. Cosas y persona que será el fin ejercitado en LA ALABANZA DE LA GLORIA DE SU GRACIA CON LA CUAL NOS AGRACIÓ A NOSOTROS EN EL AMADO. También la templanza tiene en cuenta además de los placeres y del bienestar del cuerpo, la honradez humana y la economía propia y San Agustín la hace dependiente de los oficios que se ejercen. Es cardinal porque la moderación es el elemento de toda virtud y la de la templanza versa sobre lo natural y más difícil . Llega hasta lo más distante de la razón moderando un apetito tan fuerte, omnipresente, duradero y natural. Regula las acciones comunes al hombre y al animal. Por eso no puede estar sobre la justicia ni sobre la prudencia y menos sobre las virtudes teologales. Pero bajo cierto aspecto la templanza es más urgente para el individuo.. Es una suerte de apoyo para que solidifiquen las otras virtudes pero de ningún modo las sobrepasa ¡Se requiere la visión del fin último! Solamente la caridad persistirá.

lunes, 28 de mayo de 2012

¿QUÉ SIN LA TEMPLANZA?

Cuando el apetito sensitivo persigue los bienes corporales y sensibles es una cosa y cuando huye de los males corporales y sensibles es otra. En el primer caso hay que decir que los bienes buscados no repugnan a la razón sino por la desmesura . La razón es telética, atiende a alcanzar el fin. Éste es el bien que la virtud moral procura regulando las pasiones. En el segundo caso se huye del dolor que causa el bien de la razón y a ello refrena la fortaleza que vence el temor con la firmeza y modera la audacia. En el primer caso se moderan los deseos y placeres y secundariamente la tristeza que causa su carencia. Vencerse a sí mismo en los placeres y tristezas: he aquí lo que oímos en Homero, en Platón y Aristóteles. Parece un sueño donde gobierna el ELLO: en nuestra cultura actual. “Sé tú mismo”, se preceptúa y el sí mismo es el deseo y la audacia.” Vence la tristeza” con la explosión de sentimientos y el temor con más de lo mismo. COSI É SE VI PARE. Hay que precisar que la templanza es un virtud concreta que tiene por objeto los deseos y placeres del tacto. Y se fija en los máximos deleites que son los naturales que compartimos con los animales en las necesidades de la subsistencia: comida y bebida y los placeres venéreos de lo que resulta la reproducción. Virtud que debe ser el cimiento dado el desorden que se sigue del mal uso de los deseos omnipresentes sin la razón como se verifica echando un vistazo a la miseria de los hombres, que nosotros sabemos provenientes de aquel original desorden en el cual se pierde la integridad. ¡Tantae mollis est possidere virtutem temperantiae!

FUNDAMENTO DEL SER HUMANO

EL PLANO DE LA TEMPLANZA A. A. Se considera en sí misma 1. 1.Como virtud moral (q.141) 2. 2. En sus vicios (q142) B. B.En sus partes: 1. 1.En general (q.143) 2. 2. En especial: a) a)Partes integrantes: 1) 1)Vergüenza (q.144) 2) 2)Honestidad (q.145) b) b)Partes subjetivas: 1) 1)Sobre la nutrición: a) Respecto de la comida: abstinencia (q.146) b Acto propio de esta virtud: ayuno (q.147) Vicio opuesto a ambos: gula (q.148). b) Respecto de la bebida: sobriedad (q.149) vicio opuesto: embriaguez (q.150) 2) Sobre el placer venéreo y generación: a) Privación temporal del mismo: castidad (151) b) Privación perpetua: virginidad (q.152) vicio opuesto a ambas: lujuria (q.153). Especies de la lujuria (154) c) c)Partes potenciales: 1) Moderando los placeres del tacto con pasión vehemente: continencia (q155). Vicio opuesto a la continencia: incontinencia (q.156) 2) 2)Moderando la pasión de la ira: mansedumbre (157). 3) Moderando la crueldad en el castigo: clemencia (q.157). Vicio opuesto a la mansedumbre: ira. Vicio opuesto a la clemencia: crueldad (q.159). 4) Moderando los movimientos no vehementes: modestia (q.160) a) acerca de la propia excelencia: humildad (q.161). vicio opuesto: soberbia (q.162-165) b) acerca del deseo de ciencia: estudiosidad (q.166) vicio opuesto: curiosidad (q. 167). c) acerca de los movimientos hechos en serio o en broma: modestia corporal y eutrapelia (q.168). d) acerca de los vestidos y adornos: modestia en el ornato (q.169). Preceptos referentes a la templanza: A) A)En sí misma (q.170). B) B)En sus partes (q.171). La templanza es virtud pues favorece las rectas inclinaciones de la naturaleza racional y contradice a las que no están sujetas a la razón y son bestiales. Siendo el hombre un ser racional los placeres racionales le son convenientes por su naturaleza. Corresponde al don de temor según el salmo 118, 120: SE ESTREMECE MI CARNE POR TEMOR DE TI. Y San Agustín: a la templanza compete el conservar al hombre íntegro e inmaculado en orden a Dios”. Implica algo general: moderación o equilibrio puesto por la razón en las obras humanas y en las pasiones. Esto pertenece a las virtudes morales. Pero la templanza lo hace con el apetito de los placeres más atrayentes. Así se diferencia de la fortaleza. Como moderada disposición proporcionada dice relación a la belleza y como regula los movimientos más bajos del hombre que son los más aptos para manchar su dignidad y pone freno a la corrupción embellece. Nos quita la torpeza y hace honestos.

viernes, 20 de abril de 2012

LA PERSEVERANCIA

¡Con cuanta gana debes de estar esperando lector ilustre o quier sencillo la continuación de la moral! Yo sí que me alegro luego de leer célebres escritores y escuchar a tantísimos mediocres exaltados por los medios de comunicación de poder aprender las virtudes con esta precisión y el hálito de santidad de quien las concibe. Habíamos parado por la Pascua y leímos partecitas de la tercera parte acerca de la conveniencia de la Pasión en cruz y sentimos el inmenso espíritu de esta obra tomásica. Ahora sigamos el paso y lo que nos sale tras la PACIENCIA es la PERSEVERANCIA.
Es una virtud. La virtud tiene por objeto o dificil y lo bueno. Persistir e un bien hasta el fin es objeto de un virtud especial.
Así como la templanza regula las delectaciones del tacto que ofrcen una dificultad especial y la fortaleza modera el temor y la audacia respecto de los peligros de muerte, o cual es dificilísimo, la PERSEVERANCIA ES UNA VIRTUD ESPECIAL CUYA FUNCIÓN ES SOPORTAR CUANTO SEA NECESARIO LA DURACIÓN EN ESTOS ACTOS DE VIRTUD Y EN TODOS LOS DEMÁS.
La perfección de virtud se mide más por el bien que por la razón de difícil. Así es parte de la fortaleza que soporta los peligros de muerte y el mérito de la persevrancia consiste en soportar la duración de la obra virtuosa. Practica la firmeza contra la dificultad procedente de la duración.
Se parece a la cosntancia pero ésta vence los males externos y la PRSEVERAJNCIA HACE QUE EL HOMBRE PERMANEZCA FIRME EN EL BIN VENCIENDO LA DIFICULTAD QUE IMPLICA SU DURACIÓN.
La constancia se relaciona así con la paciencia masd en el fin pertenece a la perseverancia.
La perseverancia es un don que pertenece a la gracia actual, de auxilio gratuito de Dios que conszerve al hombre en el bien hasta el fin de la vida y en ello el libre albedrío no ayuda por que es mutable y no puede permanecer inmóvil en el bien aunque pueda determinarse por él. Pues muchas veces está en nustro poder la elección pero no la ejecución. Hay que poseer el poder para perseverar de hecho por causa de la corrupción que no tenía el primer hombre y así le bastaba el libre albedrío con la gracia que poseía. No tenía nada en sí que le amenazara y sin embargo no se mantuvo firme en tan gran felicidad a pesar de la facilidad para no pecar.En cambio los llamados a la gracia se mantuvieron firmes en la fe a pesar de las asechanzas del mundo con el auxilio del don de perseverancia.
Vicio opuesto es la flojedad. Flojo es quien se aparta del bien por la risteza que le causa la privación de los placeres y esto porque se ha acostumbrado a ellos o por debilidad corporal.
El otro extremo es la PERTINACIA que poseen los que mantienen sus opiniones más de lo conveniente, que es el medio de la perseverancia. EL OBSTINADO PECA POR EXCESO AL PERSISTIR EN UNA COSA DE MODO DESORDENADO EN CONTRA DE MUCHAS DIFICULTADES DONDE ENCUENTRA CIERTO PLACER COMO EL FUERTE Y EL PERSEVERANTE. MAS ES VICIOSO TAL PLACER. POR ELLO LA PERTINACIA SE OPONE A LAD PERSEVERANCIA.
Todo muy sutil. La desviación de una virtud o parte de ella desemboca en un vicio. Todos los días padecemos esto en nosotros y en los otros ¡y nadie nunca nos ha educado en la precisión bella de las virtudes!
La educación o es vanidad o es mera capacitación.

martes, 17 de abril de 2012

¿QUIEN NOS ENSEÑA?

Nosotros hemos seguido discontinuamente la SUMA TEOLÓGICA donde el doctor común de la Iglesia nos enseña y la Iglesia. No aceptamos otra enseñanza sino la del VERBO mismo que habla con nosotros (YO SOY QUIEN CONTIGO HABLA)Pero tal comunicación que se da por la caridad, de Amigo a amigo es algo íntimo personal y no enseña en la misma dimensión sapiencial. Él va dejando en nuestra alma algo sustancial: su propio ser donde nosotros comenzamos a navegar como en el océano cristalino.
¡Pero es tan suave ese elemento! se delinea aquí la persona que somos cada uno y que no es para este mundo, porque es suya y Él la viene a rescatar. Persona a persona: una comunicación llamada CARITAS como hemos visto desarrollando esta virtud primera. Ejercitándola realizamos la Verdad, establecemos el vínculo que estatuyó por su encarnación y por el envío de su Espíritu.
Esto se explica en el sistema de la fe quaerens intellectum mas se experimenta en el ejercicio personal de la amistad con quien nos llamó amigos. No necesitamos terceros o cuartos que nos enseñen: La Iglesia y Jesucristo en el secreto de nuestra amistad íntima.
Seguiremos con la moral explicada por un santo doctor: Tomás de Aquino.

martes, 10 de abril de 2012

CONSCUENCIAS DE LA RESURRECCIÓN

Debemos sacar cuatro enseñanzas:(según Tomás)
1)Procuremos resucitar espiritualmente de lad muerte del alma causada por el pecado a la vida de justicia que se logra por la penitencia: DESPIERTA TÚ QUE DUERMES Y LEVÁNTATE ENTRE LOS MUERTOS Y TE ILUMINARÁ CRISTO, dice el Apóstol. Es la resurrección primera (Apoc 20,6)
2) No debemos diferir hasta la hora de la muerte sino que debemos resucitar ya: NO TARDES EN CONVERTIRTE AL SEÑOR Y NO LO DIALTES DE DÍA EN DÍA (ECL. 5,8)porque vejado por le enfermedad no lo podrás hacer y además te pierdes los bienes presentes de la gracia e incurres en muchos males perseverando en el pecado. Por otra parte cuanto más tiempo posee el diablo tanto más dificilmente abandona, dice Beda.
3) nO PEQUEMOS MÁS PORQUE: HABIENDO CRISTO RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS YA NO MUERE (Rom.6) Y TAMBIÉN: ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS CONSIDERAOS QUE ESTÁIS DE CIERTO MUERTOS AL PECADO PERO VIVOS PARA DIOS EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. POR TAJNTO NO REINE EL PECADO EN VUESTRO CUERPO MORTAL DE MODO QUE OBEDEZCÁIS A SUS CONCUPISCENCIAS. NO OFREZCÁIS VUESTROS MIEMBROS AL PECADO POR INSTRUMENTO DE INIQUIDAD MÁSOFRECEOS A DIOS COMO RESUCITADOS.
4) Debemos resucitar ad una vida nueva y gloriosa evitado todo lo que antes fue causa de muerte: COMO CRISTO RSUCITÓ DE MUERTE A VIDA POR LA GLORIA DEL PADRE ASÍ TAMBIÉN VOSOTROS ANDEMOS EN NOVEDAD DE VIDA (6,4)
Es así que ella es santidad que conduce a la gloria.
Estaba todo previsto: DIOS ES Y ES SANTO Y NOSOTROS SOMOS PARA ÉL.

domingo, 8 de abril de 2012

LA RESURRECCIÓN Q53

Por cinco razones era necesario que Cristo resucitara: Primero para la manifestación de la divina justicia a la que pertenece ensalzar a los que por Dios se humillan, según el himno de María: DEPUSO A LOS PODEROSOS DE SU TRONO Y EXALTÓ A LOS HUMILDES. Así el hombre Dios fue exaltado hasta la resurrección gloriosa. Segundo por la instrucción de nuestra fe pues con la resurrección se confirma nuestra fe en Dios y Pablo dice aquello que da en el rostro a doctrinas hodiernas: SI CRISTO NO RESUCITÓ VANA ES NUESTRA FE y cositas hay en los salmos: ¿A QUIEN ALABARÉ? Tercero: así se levanta nuestra esperanza y se aclara nuestra fe y Job: YO SÉ QUE MI REDENTOR VIVE Y EL ULTIMO DÍA RESUCITARÉ DE LA TIERRA. Cuarto: para formar la vida de los fieles según Pablo: COMO CRISTO RESUCITÓ DE LOS MUERTOS POR LA GLORIA DEL PADRE ASÍ NOSOTROS VIVAMOS UNA VIDA NUEVA” y también: MUERTOS AL PECADO PERO VIVOS PARA DIOS. Quinto: parad complemento de nuestra salud porque dice Pablo: SE ENTREGÓ POR NUESTROS DELITOS Y RESUCITÓ PARAD NUESTRA JUSTIFICACIÓN. Y así como la pasión obró nuestra salud por la remoción de los males la resurrección lo hizo por la incoación de los bienes de los que es modelo.
Y Él entregó la vida y la tomó gloriosa en la resurrección, porque el alma cumplido el misterio de su pasión y resurrección volvió a unirse al cuerpo pero ahora LE COMUNICÓ SU GLORIA. ¡Ahora sí es Dios y hombre a la vista!
Ahora sí podemos ser santos como miembros suyos. Si la cabeza lo es

jueves, 5 de abril de 2012

PORQUÉ CRISTO TUVO QUE PADECER

Pasemos estos días a la cuestión 46 de la tercera parte de la S.T:Fue necesario que Cristo padeciese pero solamente con necesidad de fin:
1) Para liberarnos a nosotros pues es preciso que el Hijo del hombre sea levantado para que todo el que crea en Él no perezca sino que alcance la vida eterna.
2) Por el mismo Cristo que por la humilificación de la pasión mereció la gloria de la exaltación como dice el Señor al final de San Lucas: era preciso que el Cristo padeciera y así entrara en la Gloria.
3) Por parte de Dios cuyas determinaciones de la pasión estaban profetizadas en la Sagrada Escritura. “era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la ley de Moisés, los profetas y en los salmos acerca mío…era preciso que el Cristo padeciera y resucitara entre los muertos”.
4) Se mostró la misericordia y la justicia. Por la justicia satisfizo el pecado del hombre y por la misericordia según dice San Pablo a los Romanos: “Todos son justificados gratuitamente por su gracia por la redención que tienen en Jesucristo, a quien Dios ha puesto como SACRIFICIO DE PROPICIACIÓN MEDIANTE LA FE EN SU SANGRE. Esto supera la satisfacción como lo se dice en Efesios: Dios que es rico en misericordia por la excesiva caridad con que nos amó estando muertos por los pecados nos dio la vida en Cristo.
5) Y no estaba coaccionado porque es posible para Dios otra solución pues nada es imposible. Pero la ciencia de Dios lo eligió desde siempre luego no podía dejar de cumplirse. Los frutos de la salud humana no se seguirían sino de Cristo paciente. Cristo también eligió y como hombre cumplió la voluntad del Padre que era lo mejor. Y esto condice con que quien es el bien supremo porque nada hay superior a Él podría perdonar sin hacer injuria a nadie. David cree que puede perdonarlo sin justicia cuando dice: “contra ti sólo pequé”. Pero sin embargo hubo un sacrificio propiciatorio.
6) No hubo medio más conveniente de sanar nuestra miseria que su pasión dice Agustín. Porque en la liberación del hombre por la pasión concurren muchas cosas conducentes a la salud del hombre, fuera de la liberación del pecado. PRIMERO PORQUE CONOCE CUÁNTO DIOS LE AMA Y CON ESTO SE MUEVE AMARLE EN LO CUAL CONSISTE LA PERFECCIÓN DE LA SALUD HUMANA. Así lo dice el Apóstol a los romanos: así prueba Dios su amor hacia nosotros. Segundo porque con esto nos dio prueba de su obediencia, humildad constancia, justicia y demás virtudes necesarias para la salud humana. Así lo dice Pedro: nos dio ejemplo…Tercero porque con su pasión Cristo no sólo nos libró del pecado sino que nos mereció la gracia justificante y LA GLORIA DE LA BIENAVENTURANZA. Cuarto porque en este medio se impone al hombre lad mayor necesidad de conservarse inmune al pecado según lo dice Apóstol. “a buen precio habéis sido comprados, glorificad a Dios eado por eln vuestro cuerpo”. Quinto que le da dignidad porque si él hombre fue vencido y engañado por el diablo así también por el hombre venció al diablo. Y si uno mereció la muerte el otro muriendo la superó. Fue más conveniente así ser librados que por la sola voluntad de Dios. Y por la historia fue un documento innegable. Y su liberación de la servidumbre del diablo fue notoria (¡no es una moralina! Habían cadenas que se rompen).
7) Y la razón de las razones: HUMILDAD FRENTE A SOBERBIA DE LA CRIATURA.

miércoles, 4 de abril de 2012

¡CÓMO NECESITAMOS LA PACIENCIA!

“A muchos mató la tristeza y no hay utilidad en ella”, dice el Eclesiástico. Es pues necesaria una virtud que conserve el bien de la razón contra la tristeza para que la razón no sucumba a ella. Tal la función propia de la PACIENCIA, que es según Agustín la que nos hace soportar los males con buen ánimo, es decir sin decaer. De lo contrario perderíamos los bienes a que nos lleva la recta razón. Así gozamos los bienes que quisimos alcanzar que están en el cielo.
Así la paciencia considerada como hábito es virtud porque preserva el alma de los agobios de la tristeza. Con ello pueden operar las virtudes cardinales y las teologales. En suma todas son dispositivas para la caridad que une a Dios. Escuchamos a San Pablo decir que “la caridad es paciente”. Esto nos muestra que no se da paciencia sin la gracia.
El hombre en el estado de naturaleza caída tiene el peso predominante de la concupiscencia. EN EL ESTADO DE NATURALEZA PURA HUBIERA PREDOMINADO LA INCLINACIÓN DE LA RAZÓN (¿ha leído esto Rousseau? No creo). El hombre así tiene paciencia para conseguir los bienes deseados pero la paciencia es soportar males para que la razón tienda a los espirituales con las virtudes teologales que le hacen ver, esperar y amar a Dios como su bien.
Cuando el hombre tiende al bien social no necesita el auxilio de la gracia santificante pero Dios de todos modos lo auxilia a quien tiende al bien finito.
La fortaleza se ocupa de los temores y la paciencia de las tristezas: por eso la paciencia es parte de la fortaleza. Cicerón define la paciencia como LA TOLERANCIA VOLUNTARIA Y CONTINUADA DE COSAS ARDUAS Y DIFICILES. Así incluye en si la LONGANIMIDAD.
Hay pues que amar hasta el final ejercitando la paciencia. Tenemos la penitencia para recuperar la gracia de la paciencia cuando frecuentemente nos agobia la tristeza por los males que nos hieren.

martes, 27 de marzo de 2012

LA IGNORANCIA FATAL

Era fatal la ignorancia de las enfermedades y sus causas. Así hoy es fatal la ignorancia de los pecados y las virtudes. Lo paradógico es: ignoramos lo ya conocido en esto la otra ignorancia era de lo que no se conocía. Pues bien San Pablo exhorta a los padres a no volver pusilánimes a sus hijos, luego es pecado la PUSILANIMIDAD.
Así como la presunción sobrepasa la propia capacidad al pretender másd de lo que se puede así el pusilánime falla en esa proporción con la capacidad propia al rehusar tnder hacia lo que es proporcionado a lad misma. Ejemplo: el siervo que enterro su talento.Lo contrario es la MAGNANIMIDAD. Así como ésta tiende a cosas grandes, la PUSILANIMIDAD renuncia a ellas por pequeñez de ánimo.
¡CUÁNTOS PECADOS DESCONOCIDOS HEMOS VISTO OPERANTES QUE ARRUINARON VIDAS COMO ESTA FALSA HUMILDAD! LA SOBERBIA ENCUBIERTA PRODUCE PÉSIMOS RESULTADOS EN EL PUSILÁNIME Y SU ENTORNO.
Por fortuna Dios hace que lo malo no sea pésimo como dijo San Agustín

viernes, 23 de marzo de 2012

LA VANAGLORIA

El deseo de gloria es vano cuando son los hombres (seres de un día como los llama Ésquilo)quienes la dispensan y cuando quien la pretende la pone como fin último. El alma grande no busca lo suyo sino el bien donde el honor que alcanza por realizarlo lo tiene en poco. En cambio en la vanagloria se busca como valor la alabanza. Está en pecado mortal cuando se opone a la caridad para obtener honor en detrimento de la gloria de Dios. Ser santo para ser considerado tal, cuando es santo quien con esto hace que glorifiquen a Dios. El Padrenuestro dice: santificado sea tu nombre. Y San Pablo: quien se gloríe gloríese en el Señor como Jesús en el evangelio de Mateo: "para que viendo vuestras obras buenas glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".
La vanagloria es pecado capital porque origina otros vicios pero surge de la soberbia que es la reina de todos los vicios en cuanto ella es el apetito desordenado de excelencia.Como la gloria es la excelencia que muchos apetecen hay que determinar si es la que está en Dios o la de los hombres. De este deseo desordenado nacen muchos pecados.
Las hijas de la vanagloria son:
LA DESOBEDIENCIA, LA JACTANCIA, LA HIPOCRESÍA,
LA DISPUTA, LA PERTINACIA,LA DISCORDIA Y
EL AFÁN DE NOVEDADES
Como el fin de la vanagloria es la manifestación de la propia excelencia cuando se tiene de modo directo por medio de palabras tenemos LA JACTANCIA, cuando son hechos y dan lugar a la admiración por ser verdaderos entonces estamos en EL AFÁN DE NOVEDADES. Mas si son fingidos es HIPOCRESÍA.
Cuando uno quiere dar a conocer su propia excelencia de modo indirecto mostrando que en nada es inferior a otro si es en el entendimiento tenemos LA PERTINACIA donde el hombre se apoya en su parecer desechando el de quien es mejor.Si es en la voluntad surge LA DISCORDIA porque uno no quiere abandonar la propia voluntad concordando con la de los otros.Si es con palabras es CONTIENDA y es DESOBEDIENCIA si uno no quiere obedecer al superior.
Uno así se cree tan ilustre que no se somete y se despeña en el desorden del pecado que hoy se tiene precisamente por virtud. El mundo la avala. Jesús se lamenta de quienes reciben la gloria de los hombres y no de Dios.
Todo esto adopta la cultura posmoderna como bandera y borra así el sello de Dios en la creatura que es la persona, que da gloria a Dios reflejándolo. Mas el soberbio dijo: NO SERVIRÉ

domingo, 4 de marzo de 2012

LA PRESUNCIÓN Y LA AMBICIÓN SE DISFRAZAN DE VIRTUD

Santo Tomás, ángel de la escuelas, tratando de la PRESUNCIÓN como pecado que corresponde a la virtud de la MAGNANIMIDAD, la despega de la actitud aconsejada por Aristóteles cuando dice en su Metafísica y en su Ética a Nicómaco que no hay que creerle a los hombres que dicen que los hombres deben ocuparse de cosas humanas, el mortal pensar en cosas mortales. Por el contrario (filosofía exige) hay que inmortalizarse o divinizarse lo más posible. Esto no es presunción, defiende el Aquinate, porque aquí no se trata de poseer el poder de lo divino sino de unírsele por la inteligencia.
Y explica: todo lo que está en la naturaleza es ordenado por la razón divina a lo cual debe imitar la razón humana y si no lo hace es pecado. Cada agente debe hacer lo que le corresponde. Contrario al orden natural es que alguien presuma hacer lo que trasciende a su capacidad como lo hace la PRESUNCIÓN.
No es presuntuoso el que uno tienda a realizar obras de virtud con el auxilio divino.
Y se opone por exceso a la MAGNANIMIDAD que se adecua con proporción a las propias fuerzas. El presuntuoso, en cambio, no supera al magnánimo en cuanto al objeto al cual tiende (a veces se queda atrás en la grandeza) sino que le supera en la proporción de sus propias facultades, se cree capaz de lo que no es.
Y EL MAGNÁNIMO ES UN VIRTUOSO no quien solamente posee poder o riquezas, que se vuelve, según Séneca, amenazador, inflado u orgulloso, turbulento, inquieto y TODO LO QUE PUEDE DARLE A CONOCER SIN TENER EN CUENTA LA MORALIDAD DE SUS PALABRAS Y OBRAS.
He aquí que el presuntuoso según la verdad es una defección del magnánimo pero se muestra MAGNÁNIMO EN APARIENCIA.
¡Oh parece describir a los políticos en campaña! Y seguramente es así porque viene a continuación LA AMBICIÓN como opuesta a la magnanimidad.
¿Es pecado? Se opone ad la caridad que según 1.Cor.13 no es ambiciosa, no busca lo suyo. Por lo tanto es pecado ¡LO QUE SE OPONE A LA CARIDAD ES PECADO!
Se busca el honor que es un don sobresaliente que alguien posee como algo divino en él. Y Dios se lo concede para que sea útil a los demás. Sólo en esto debe agradar al hombre que los demás le den testimonio de su excelencia.
Hay apetito desordenado en esto cuando se apetece el honor de una excelencia que no se posee. También cuando se lo atribuye a sí mismo. Y aún cuado no se lo ordena ad los demás y se detenta ese honor. Y sobre esto versa la ambición.
El tan deseado honor no es premio suficiente sino que lo es la bienaventuranza. El honor no es el fin último sino el bien que nos hace buenos y felices.
Según Cicerón la ambición es exceso de magnanimidad. Porque es un deseo desordenado de honor de cualquier modo. En cambio la magnanimidad lo hace en el orden de la razón. Así se oponen como lo desordenado a lo ordenado. Ambición y presunción se oponen a la virtud por distintos aspectos versando sobre el honor.
Bueno esto va como por un tubo a la más odiosa: LA VANAGLORIA.
Insistimos y subrayamos para aprender: el deseo desordenado de la dignidad del poder es AMBICIÓN. Desearlo como prueba que sobrepasa las propias fuerzas es PRESUNCIÓN.

sábado, 3 de marzo de 2012

LAS PARTES DE LA FORTALEZA

En primer lugar aparece la MAGNANIMIDAD que como virtud que impone el modo de la razón a los grandes honores, tiende hacia lo máa grande pero se mantiene en el justo medio. El magnánimo se estima en su justo valor pretendiendo solo aquello de lo cual se cree digno.
La magnanimidad esd parte de la fortaleza que permanece firme en el bien más arduo, en los peligros de muerte donde mantiene el ánimo. Ambicionar los bienes grandes que son arduos afirmando el ánimo es una parte de la fortaleza.Por las cosas grandes el magnánimo se expone al peligro y es semejante a la fortalza, es MEGALOKINOS
La magnanimidad se refiere propiamente a la esperanza de algo dificil y
la confianza implica cierta firmeza en la esperanza que procede de una consideración que da origen a unad opinión vehemente sobre el bien que ha de conseguirse. Por lo tanto la confianza es parte de la magnanimidad.
La seguridad es parte de la magnanimidad en cuato que aleja la desesperación Los bienes de fortuna sirven de instrumento al magnánimo para la realización de cosas grandes.
He aquí una virtud conocida por los antiguos que Santo Tomas incluye en la razón de fortaleza.

sábado, 25 de febrero de 2012

LAS VIRTUDES SON FUERZAS PARA RECIBIR A DIOS

La vida feliz es un gozo de la verdad que es Dios, dice Agustín quien cita el salmo 26: ¡OH DIOS LUZ MÍA, SALUD DE MI ROSTRO! Pero he aquí que ad quienes se les hace enemigo su nombre que les predica la verdad, amando como aman la vida feliz, los que aman la verdad aman otra cosa que ella y quisieran que lo que aman fuera la verdad. Así odian la verdad por causa de aquello mismo que aman en lugar de la verdad. Ámanla cuando brilla.ódianla cuando reprende, ámanla cuando se descubre a sí y ódianla cuando los descubre a ellos. Pero ella les dará su merecido descubriéndolos contra su voluntad. El alma torpe e indecente quiere estar oculta no obstante que no quiere se le oculte nada. Pero así la verdad no se le descubrirá. De este modo exclama Agustín en las Confesiones el GAUDIUM DE VERITATE. Con ese desocultamiento de la verdad se manifiesta el pecado que es obstáculo para el HONOR DE QUE DIOS PERMANEZCA EN EL ALMA donde se ingresa en Él "IN TE SUPRA ME".
Aquí pronuncia aquel famoso: ¡TARDE TE AMÉ HERMOSURA TAN ANTIGUA Y TAN NUEVA TARDE TE AMÉ! Cuando se lanzaba sobre las cosas deforme y TÚ ESTABAS CONMIGO PERO YO NO ESTABA CONTIGO. Y cuando lo tocó se abrasó de paz.
Pero no está lleno de Dios sino de su carga propia, es decir los pecados que le son desconocidos Y ENTONCES CLAMA: ¡AY DE MÍ SEÑOR! TÚ ERES MÉDICO Y YO ESTOY ENFERMO ¿Acaso no es tentación la vida del hombre sobre la tierra? Es el salmo 26.
Luego rápidamente le respondemos a Agustín o bien Dios le responde con la ciencia tomásica. Los pecados son la sombra que deja la ausencia de las virtudes correspondientes. Y determinadas las virtudes quedan definidos los pecados. Lo mismo que hizo Aristóteles sobre Platón hace Tomás sobre Agustín: determinar cadad una y consumar su pensamiento.
Si no conocemos los pecados tras las virtudes quedamos en este ¡Ay de mí! o aún peor buscando felicidad donde no la hay.
Y EL GOZO DE LA VERDAD NOS DESCUBRE LO QUE SOMOS, NUESTRA PRECISA PERSONA AL DESCUBRIRLO A ÉL MÁSD ÍNTIMO QUE YO MISMO.
Las cosas tras que andamos y corremos ocultan nada más ni nda menos mi ser: QUIEN SOY. "Conozcaos yo conocedor mío", había dicho... Ya vemos que hoy no es "el yo" el quien soy sino su PERSONA en cercanía cuando vive EN MÍ. Bien posmoderno

viernes, 24 de febrero de 2012

LA IMPAVIDEZ

Como el temor nace del amor lo que se dice del uno se dirá del otro. Aquí se trata del temor de las cosas temporales que nace de ese amor, como el amor a la propia vida y ad lasd cosas que a ella se ordenan.
Hay un modo debido de amarlas: no amarlas como fin sino en cuanto debemos amarlas para llegar al último fin. El pecado es lo contrario de esto. Amar lasd cosas en lugar del fin de ellas y no temer la pérdida de ellas que están orientadas al último fin por soberbia de ánimo como alguien hecho para no tener miedo a lo sublime, como dice Job. También los necios no temen. Así el impávido es vicioso por falta de amor, por soberbia o por necedad.
En los Proverbios leemos: EL SABIO ES CAUTO Y SE APARTA DEL MAL. Y lo temporal debe ser temido y no despreciado en cuanto insztrumento para obrar según el temor y amor divinos.
Por eso el impávido no es fuerte porque la fortaleza como virtud moral impone la razón a su materia y esto provoca un temor moderado con forme a la razón. El hombre así teme lo que conviene, cuando conviene y con als circunstancias debidas.
La timidez se opone a la fortaleza por temer de más y la intimidez o impavidez se le opone por falta de temor. El acto de fortaleza consiste en hacerle frente al temor conforme a la razón y no como el impavido. La audacia se le opone por exceso de fortalezad y lad impavidez por falta de temor. La fortaleza fija el medi relativo entre ambas.
Esto es maravillosamente sutil y provechoso para el hombre si estuviera dispuesto al universo de las virtudes que se adquieren como un triunfo.

miércoles, 15 de febrero de 2012

VICIOS OPUESTOS A LA FORTALEZA

Sin firmeza no hay santidad. Como podemos quitarnos los vicios por doble partida: por la gracia que viene en los sacramentos y por acción propia conformándonos a la razón debemos conocerlo en primer lugar.Porque nadie se quita confesando pecados que no conoce.
Y son tres: el temor, la timidez y la audacia. El temor se ha visto como pasión, dice Tomás,nosotros nos hemos saltado la primera parte de la segundad parte donde trata las once pasiones. Y si es pasión no es reprobable porque es lo que hace la virtud con la pasión lo digno de elogio o de reprobación si no hace lo recto o conforme a la razón. Pues el recto orden es que la voluntad se someta a la razón. Esta dicta lo que ha de huirse y lo que ha de seguirse. Cuanto más debe buscarse un bien más debe huirse de un mal.La voluntad huye de aquello que la razón recta le dicta que debe huir y en este caso el temor no es pecado.Lo es cuando por temor huimos del bien para seguir lo que no debemos y no soportamos esa presión de lo que se hace y se dice y que no es de acuerdo a la recta razón.
El temor principal que tenemos es el de la muerte y por eso se opone a la fortaleza cuyo objeto son los peligros de muerte. Si residiera en la sensibilidad el temor sería pecado leve pero si ya compromete a la voluntad
que libremente rehuye algo en contra del dictamen de la razón tal desorden een el temor unas veces será pecado mortal otras venial. Mortal es cuando uno estuviera dispuesto a hacer algoprohibido o no hacer lago preceptuado en la ley divina.
Sin embargo lo hecho bajo el temor es mezcla de voluntario e involuntario y en lo que tiene de involuntario excusa de pecado. El mal de muerte es digno de ser temido aunque la muerte sea el destino final de todos. La clave está según Agustín que por nada nos apartemos del bien y de la verdad de la virtud. Y para esto está la fortaleza unida a la justicia y regida por la prudencia como razón recta que a su vez está medida por la caridad. Los estoicos solo ven la fuerza ciega.
El temor desordenado es un vicio que nos priva de la caridad de donde viene la santidad. La fortaleza es dispositiva en cuanto quita los obstáculos o pecados para ella.

sábado, 11 de febrero de 2012

LA SANTIDAD Y EL MARTIRIO DE TOMÁS

Decimos Tomás es filósofo, porque concibe la sabiduría epocal como ciencia a continuación de Agustín. Tal la razón logotectónica que ha edificado esa totalidad desgarrada de la HISTORIA al lado de la del MUNDO, otro que ella. Lo hizo con el LENGUAJE también.
Así lo que hace la segunda época es llevar a su consumación la concepción del Principio, el cual como más allá de la razón requiere de un suplemento para concebirlo que es la fe. No discrepa con la razón como tampoco con las otras épocas que conciben otra sabiduría, la cual tiene en común el no provenir de los hombres sino medirlos y exhortarlos a ser hombres, como un don que la razón concibe transparentándose para ello.
Duele al cristiano aceptarlo pero la libertad que se realiza en el estado y se concreta en la autoconciencia del ciudadano no es el objetivo de quien da al Cesar lo que le es propio. Él vino a salvarnos del cosmos haciéndonos nacer de nuevo y ser así cabeza de la Iglesia. ALLÍ EL SANTO SE ENRAIZA Y SE CONNATURALIZA POR EL PAN DE VIDA CON EL SER DE DIOS. Nada que ver con las otras dos sabidurías que han servido a la Historia y aún sirven al individuo que acepta diferenciarse de sí para ser hombre.
La del Espíritu Santo como PARÁCLITO que nos hace nacer de nuevo requiere la disposición para la SANTIDAD. El hombre desaparece y nace un nuevo hijo de Dios en el HIJO ETERNO.
Por eso tenemos hambre y sed de santidad: queremos aceptar su designio antes de la constitución del cosmos y ser santos e inmaculados en su presencia en el amor y existir para LA ALBANZA DE LA GLORIA CON LA CUAL NOS AGRACIÓ A NOSOTROS EN SU HIJO AMADO.
Tomás fue santo además de filósofo porque ya fue filo-sofo. ¿Tomas bien has escrito de mí qué quieres?, le dijo el Señor. Y el: A TÍ SEÑOR...
Su martirio fue ser doctor común de la Iglesia.

domingo, 5 de febrero de 2012

EL MARTIRIO VIRTUD MÁS ALTA

Bienaventurados los perseguidos por la justicia porque de ellos es el reino de los cielos. Estamos mostrando cómo el martirio es acto de virtud. La demostración tomásica es claramente filosófica:
1. Es propio de la virtud el hacer que el sujeto permanezca en el bien de la razón.
2. Dicho bien consiste en la verdad como objeto propio y en la justicia como efecto propio.
3. El martirio se mantiene firme en la verdad y en la justicia contra el ataque de lso perseguidores
4. Luego es acto virtuoso que soporta debidamente las penas injustas.
Y es acto de la fortaleza que mantiene firme al hombre en el bien de la virtud contra los peligros de muerte, en este caso por causa de la fe y la justicia.
Según la virtud que lo produce inmediatamente soporta la muerte y no es el acto más virtuoso. Pero si se lo conecta con el fin que pretende que es el amor de caridad el martirio es entre los actos virtuosos el que más demuestra la perfección de caridad ya que tanto mayor amor se demuestra cuanto más amada es la que se desprecia y mas odiosa es la que se elige. Se desprecie la vida propia con sus bienes y se elige la muerte con sus dolores. Por eso San Juan: nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos.
Y para que se dé perfecta noción de martirio es preciso sufrir la muerte por Cristo y desprecia los bienes visibles por los invisibles como es el caso previo de los Macabeos. La verdad plena se nos dio a conocer por Cristo: es una verdad que se ajusta a la piedad, como dice Pablo a Tito. Los mártires de Cristo son testigos suyos y esta es la verdad de la fe, causa de todo martirio. Dios exige las obras de la fe y las premia.
El cristiano para imitar a Cristo muere al pecado pues “los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias. Así padece como CRISTIANO NO SOLO CONFESANDO LA FE SINO POR EVITAR UN MAL POR CRISTO. Esto cae en la confesión de fe.
Cualquier mentira es pecado y confesar cualquier verdad que sea puede ser causa de martirio puede morir por la verdad como martir en cuanto que la mentira es un pecado contrario a la ley divina dice Tomás contra todos los que han puesto alguien en la hoguera. Cualquier bien humano puede ser causa del martirio en cuanto referido a Dios.
Muchos ha habido que han dado testimonio de la verdad que han descubierto y no es directamente la de la fe. Tomás es filósofo y no la torpe defensa de la fe del realista político que ha gobernado una y otra vez muy lejos de la sabiduría.

lunes, 30 de enero de 2012

NECESIDAD IMPERIOSA DE LA FORTALEZA

La fortaleza posee materia determinada, no es simplemente firmeza porque rechaza peligros donde es muy difícil mantenerse firme, es decir peligros graves. Y elimina los obstáculos que apartan la voluntad de la dirección de la razón. El temor de las cosas difíciles se interpone, al cual hay que soportar con firmeza y atacar con moderación cuando sea conveniente. Porque los peligros sólo apartan la voluntad del recto camino de la razón en cuanto son temidos. Por eso la fortaleza versa sobre el temor y la audacia y mediatamente de los peligros mismos.
Ningún bien del cuerpo es comparable al bien espiritual. La fortaleza del alma debe conservar la voluntad del hombre contra los mayores males, de los cuales la muerte es el mayor. Y siendo natural el amor a la propia vida es necesario una virtud especial que modere el temor a la muerte.
La virtud tiende siempre al bien, el hombre debe arrostrar los peligros de muerte, los de guerra, por conseguir un bien. Y esto sucede cuando hay una guerra justa. Ocurre también que hay otros peligros de muerte que se arrostran por la virtud, por ejemplo atender a un enfermo de peste.
Algunos son llamados fuertes por resistir a la tristeza, dice Aristóteles y por eso más se ocupa de reprimir el temor que de moderar la audacia, lo cual es más difícil. Es un acto más principal de la fortaleza RESISTIR, ESTO ES PERMANECER INMÓVIL ANTE EL PELIGRO QUE ATACAR.
Quien resiste lo hace contra uno más fuerte y quien ataca por el contrario contra uno más débil. Y resistir implica mucho tiempo mientras que atacar es súbito. El resistir se adhiere firmemente al bien y esto hace que no ceda ante la pasión corporal. Y la virtud es algo propio del alma que apunta a un bien próximo y al último que es la bienaventuranza o Dios.
Al fuerte que se enfrenta con el dolor no goza pero le basta con no estar triste. La tristeza del alma es superada con el placer de la virtud. Las obras virtuosas son deleitables por el fin sobre todo pero pueden ser tristes en sí mismas. En el dolor corporal se desvanece en cierto modo el placer espiritual, fin de la virtud
Es en los peligros repentinos en donde se manifiesta mejor la fortaleza. El fuerte asume una moderada ira para su acto, la ira moderada por el imperio de la razón que la usa instrumentalmente. La ira deliberada y ordenada a un fin bueno llega a hacer verdadera a la fortaleza.
Es una virtud cardinal aunque no sea la más excelente. Porque cuanto más excelente es una virtud cuanto mejor sea al fin. El bien de la razón es el bien del hombre. Este bien lo posee la prudencia que perfecciona la razón. La justicia lo realiza en cuanto le toca establecer el bien en los negocios humanos. Las demás virtudes tienen por misión conservarlo en cuanto que imponen la moderación a las pasiones para que no aparten al hombre del bien de la razón.
Así el poseer algo esencialmente es más que realizarlo y esto es más que ser agente conservador de ella quitando los obstáculos. Por eso entre las cardinales, primero es la prudencia, segunda la justicia, tercera la fortaleza y cuarta la templanza. Después todas las otras.
Forman un plexo. San Ambrosio dice: la fortaleza sin la justicia es materia de iniquidad ya que cuanto más poderosa más pronta está en oprimir al inferior.
Verdad por todos lados y educación ausente de todo esto.

jueves, 26 de enero de 2012

LA FORTALEZA

¿Qué tal si saltamos sobre la justicia? Como hacen los aviones pasando sobre la cordillera de los Andes así dejamos la justicia, virtud fundamental para todos, los antiguos y los hodiernos (nadie hace marcha por la templanza que refrena los impulsos sexuales o los del gusto, quizás haya programas de dietólogos). Pero por más conocida por unos y otros la dejamos urgidos por encontrar las virtudes que quitan los impedimentos a la santidad. Aquí la fortaleza viene a continuación:


I VIRTUD DE LA EN SÍ MISMA
FORTALEZA SU ACTO MÁS PERFECTO: EL MARTIRIO

POR EXCESO DE TEMOR, LA TIMIDEZ
SUS VICIOS POR DEFECTO........LA INTIMIDEZ
POR EXCESO DE AUDACIA, LA TEMERIDAD

EN GENERAL

EN SÍ
II VIRTUDES ANEJAS A
LA FORTALEZA EN PARTICULAR MAGNANIMIDAD PRESUNCIÓN
SUS VICIOS AMBICIÓN
VANAGLORIA

PUSILANIMIDAD

EN SÍ
MAGNIFICENCIA
SUS VICIOS

PACIENCIA
EN SÍ
PERSEVERANCIA
SUS VICIOS

III. EL DON DE FORTALEZA

IV LOS PRECEPTOS DE LA FORTALEZA

Si la fortaleza es virtud. Está para copiar al filósofo de la época media. Según Aristóteles la virtud hace buenos al sujeto que la posee y a sus obras...es propio de la virtud humana el hacer que el hombre y sus obras se sometan a la razón. Esto puede suceder de res modos. Primero en cuanto que la razón misma es rectificada y esto le viene de las virtudes intelectuales. Segundo, en cuanto que la rectitud de la razón se aplica a los negocios humanos, labor propia de la justicia. Finalmente, en cuanto que se apartan los obstáculos que impiden esa rectitud.
Así lo deleitable lo aleja de la recta razón: este impedimento es evitado por la templanza. Otro es: el que repele la voluntad del orden de la razón por la inminencia de algo dificil, para quitar este obstáculo se precisa fortaleza. Ella es virtud en cuanto que hace al hombre acomodarse a la razón. Dicho el latín: FACIT HOMINEM SECUNDUM RATIONEM ESSE.

Para nosotros hoy el SECUNDUM RATIONEM ESSE es fundamental. El ESSE secundum rationem. El SER famoso que hace ser a la razón lo que es: la determina, la destina. ES EL ESSE LO QUE CUENTA ANTE TODO. DIOS: IPSUM ESSE SUBSISTENS. Recordar: LA CARITAS ERA ¡ESSE SECUNDUM DEUM!

miércoles, 25 de enero de 2012

LA IMPRUDENCIA

El imprudente desprecia el consejo. Esta no es la mera carencia de prudencia. El hombre que obra contra las reglas que la rectifican obra pecado y si va contra reglas divinas es mortal. Si obra al margen sin despreciarlas es pecado venial. La carencia de prudencia proviene del pecado original que es contrario a la justicia original. Cuando recuperamos la gracia se nos otorga la virtud infusa y por lo menos se pierde la imprudencia ya que la prudencia se adquiere con el ejercicio.
La prudencia dirige a todas las virtudes entonces los pecados en contra de ellas pertenecen a la imprudencia. Así si se opone a las partes subjetivas de la prudencia tenemos la imprudencia gubernativa etc. Si se opone a las adjuntas como la eubulia, tenemos la precipitación o temeridad, si a la synesis tenemos la inconsideración. En el caso del acto de preceptuar que es el acto propio de la prudencia se tiene la inconstancia o negligencia. Y la falta de cautela y de circunspección van incluidas en la inconsideración, la falta de docilidad y atención se comprenden en la precipitación y la imprevisión, defectos de inteligencia pertenecen a la negligencia.
Nos sigue pareciendo compleja e imprescindible la prudencia. Dificil de adquirir por estar el hombre tan por debajo de la recta razón. Por eso al ser infusa por la gracia se quita el pecado opuesto que vamos viendo cuyas especies nos son tan familiares como la precipitación o la negligencia por ejemplo. Paso a paso vamos cobrando confianza para aceptar el consejo y juzgar rectamente y sobre todo llevarlo a cabo con prontitud. Ejemplos de todo esto abundan en los poemas sapienciales, comenzando por los homéricos. El hombre antiguo conoció la sabiduría aunque de tanto carecía. El hombre posmoderno parece despreciar la prudencia como algo superado. Ya el moderno con sentido singular desprecia la razón como "metafísica". La tomásica es conceptual y debe deslindarse de la ontología de la escuela. Mirando la cosa como es veamos que Tomás se refiere a una razón medida por la gracia de la caritas. Y LA GRACIA NO DESTRUYE LA RAZÓN SINO QUE LA CONFIRMA.

domingo, 22 de enero de 2012

LAS VIRTUDES ANEJAS A LA PRUDENCIA

La eubulia, la rectitud en el consejo, es una virtud humana, perfección proporcionada a la naturaleza del hombre que no puede conocer con certeza y por simple intuición la verdad de las cosas, menos aún las acciones que son contingentes. Ella versa sobre el consejo pero no sobre el juicio y sobre el imperio. Así la eubuliase ordena a la prudencia como acto principal sin la cual ella no podría ser virtud. Por eso hay pecadores que aconsejan bien en negocios particulares y no poseen la prudencia ni personal ni política. Porque todos los actos se ordenan o no al último fin.
Así el segundo paso es la synesis que se ordena al buen juicio.La synesis importa juicio recto no acerca de lo especualtivo sino acerca de lo particular operable acerca de lo cual versa la prudencia. Así se llama sensato o eusyneti a los hombres de buen sentido como a la inversa insensato a los carentes de buen sentido. Hay quienes aconsejan bien y no son sensatos es decir no juzgan rectamente así hacen falta ambos. El jicio recto consiste en que la inteligencia aprehenda las cosas tal como son en sí mismas y la synesis juzga sobre los medios para el fin de las virtudes morales. Pero se puede juzgar bien y diferir la acción no imperándola.
Todavía está la gnome o perspipacia que suple a la synesis que juzga sobre cosas comunes. Implica cierta agudeza en e juicio.
Vemos la complejidad de la prudencia que se toma a la ligera y que exige un comunión de personas con diversas habilidades pero ordenadas al bien común.
Y así ha menester de la ayuda del más sabio el menos sabio y todos del Espíritu Santo, cuyo es el don de consejo al abarcar los singulares y sobre todo el bien. Así ayuda a la prudencia que preceptúa en orden al fin y se corresponde con la quinta bienaventuranza que es la misericordia. Desde ella alcanzamos los carismas superiores. porque con la piedad, perdonando y dando nos desemabarazamos de muchos males, dice Agustín.

lunes, 16 de enero de 2012

LA PRUDENCIA GUBERNATIVA

La función propia de la prudencia es dirigir y mandar. Por lo tanto
quien debe regir la comunidad debe tener prudencia especial para ello y más perfecta caunto más elevado es su fin, el bien común.
Toda la materia de las virtudes morales atañe a la prudencia como rectora. La recta razón forma parte de la definición de virtud moral. Así la justicia requiere de la dirección prudencial. Y es propio del gobernante poseerla. Así la gubernativa es la más perfecta y mueve al gobernante que manda a seres con libre albedrío que por ello deben tener la virtud política de obedecer. Es como el arte del arquitecto comparado con el obrero.
Una cosa es el propio bien que rige la prudencia y otro el bien común de la prudencia.

sábado, 14 de enero de 2012

SI LA EDUCACIÓN REACCIONARA

El orden de la razón en lo que es contingente pertenece a la virtud menos nombrada y valorada: la prudencia. Se habla y habla de justicia como si esta fuera algo sin la recta razón de lo operable.
Claro está se lanzan los valores como fuegos de artificio que sustituyen la responsabilidad moral que es adquirir en primer lugar la prudencia que preceptúa los medios para el fin de las virtudes como la justicia, la fortaleza y la templanza.
Se `puede adquirir, aprender (gran cuestión platónica de los diálogos primeros) y se debe hacerlo so pena de quedar mutilados para todo acto bueno, que nos hace buenos, regidos por las virtudes. De una importancia capital para la educación que la ignora y que sin embargo tiene su extensión del hombre particular al político.Porque la prudencia es política y versa sobre los medios certeros para el bien común que exigen virtud política en el gobernante y en los gobernados. Esto a toando Tomás en las partes subjetivas de la prudencia y es una maravilla considerar la obra de la razón iluminada por la fe.
Los libros sapienciales la exaltan y la vuelven obligatoria para quien tiene obediencia a la fe, como dice Pablo a los Romanos.

jueves, 12 de enero de 2012

RAZÓN, PREVISIÓN, CIRCUNSPECCIÓN, PRECAUCIÓN

La prudencia usa razón por el consejo, que discurre investigando de un caso a otro, el cual versa sobre lo singular, variado e incierto y exigen una acción particular. La prudencia trata de esos medios para ordenarlos rectamente hacia el fin y lo que pertenece a los futuros contingentes que se ordenan al fin de la vida humana se llama previsión. Es la parte principal de la prudencia ya que las demás son necesarias como odenables al fin. Providencia es prudencia. Pero le atañen los hechos y circunstancias particulares que pueden ser infinitas. La circuspección es necesaria para que el hombre compare lo que se orden al fin con sus circunstancias. Así como es propio de la previsión descubrir lo que es de suyo conveniente para el fin la circunspección consiera si ello es conveniente a ese fin DADAS LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS. Y como hay muchas que tienen apariencia de bien siendo malas y otras a la inversa hace falta la precaución.
Todo esto integra la prudencia y ella es una virtud imprescindible para el organismo espiritual del alma que debe hacerse...santa o funcionar como diría Platón como alma primigenia.

martes, 10 de enero de 2012

LA MEMORIA y DOCILIDAD

El palacio anchuroso de la memoria como dice Agustín es fundamento de la prudencia. En estos tiempos en mi patria se subraya la memoria de un pasado atroz. Bien está poner todo lo acaecido para poder emplear luego de la inteligencia la razón.Porque el trabajo de la prudencia es arduo y pocos son los que la siguen porque se trata de aplicar a los hechos contingentes como si fueran necesarios, no de cualquier manera y procede su discernimiento del tiempo y la experiencia: incluye todo el tiempo y los hechos ordenados en la memoria. A la prudencia pues corresponde recordar muchas cosas. Y los debe aplicar a los hechos singulares presentes. Se le adjuntan luego la inteligencia y la docilidad.
Y se trata de la inteligencia de los primeros principios que son evidentes de donde parte toda razón que emplea la prudencia como recta razón en el obrar. La conclusión particular se deriva de una proposición universal conocida por la inteligencia de un modo natural, por ejemplo: NO HAGAS MAL A NADIE. También la otra inteligencia conoce un primer contingente operable del cual posee una cierta estimación recta de un fin particular que tambien se llama "sentido". Aristóteles: debe existir un sentido interno para estos singulares que juzga de lo concreto y singular.
Las acciones particulares de las cuales se extrae la experiencia son muchas de lo cual surge la importancia de la enseñanza sobre todo de los ancianos que han llegado a formar su juicio sano acerca de los fines particulares que no pueden demostrarse. Así lo dicen los libros sapienciales: la docilidad a la enseñanza de la sabiduria es fundamental para adquirir prudencia. No hay que desecharlas por soberbia o descuidarla por pereza. Nadie se basta a sí solo.
La sabiduría es saludable y la docilidad imprescindible.

lunes, 9 de enero de 2012

LAS PARTES DE LA PRUDENCIA

La prudencia es muy compleja y los antiguos la conocieron como se ve en la enumeración de sus partes integrales. Nosotros sabemos mucho de epistemología pero creemos que podemos obrar con cierta sagacidad en el mejor de los casos: lo demás son valores y marchas justicieras abombantes. Claro está: la prudencia política brilla por su ausencia.
Las partes integrales concurren al acto perfecto de la prudencia y son ocho: Cinco pertenecen a la prudencia como cognoscitiva: MEMORIA, HABILIDAD EN EL RACIOCINIO, INTELIGENCIA DOCILIDAD Y SAGACIDAD. Tres pertenecen a la prudencia como preceptiva: la previsión o providencia, circunspección y la precaución.
El conocimiento en sí mismo si se refiera a las cosas pasadas da lugar a la memoria y si a las presentes da lugar a la inteligencia. Según el modo de adquirirlo si por enseñanza es docilidad o por propia invención que es la eustochia o saber conjeturar bien cuya parte es la sagacidad que es una pronta averiguación del medio.
Y el uso o aplicación de este conocimiento pertenece a la razón, que procede de un conocimiento a otro. Así tiene la previsión que orden algo al fin, que también atiende a los aspectos particulares de la situación esto es circunspección, finalmente evita los obstáculos y esto es precaución.
Las partes subjetivas son sus diversas especies: primero es la prudencia por la cual uno se gobierna a sí mismo, en segundo lugar la prudencia ordenada al gobierno de la multitud. Pero hay diversas multitudes: la del ejército que requiere la prudencia militar; la del gobierno que es para toda la vida, que es la prudencia económica de la familia,; la de la ciudad o reino que requiere la prudencia de gobierno en quien manda y la política en quien obedece.
Las partes potenciales son la EUBULIA que se refiere al consejo, la SYNESIS o buen sentido para juzgar lo ordinario y la GNOME o perspicacia para lo extraordinario. La prudencia empero consiste en preceptuar.
El sabio en el libro del los PROVERBIOS atiende todas las instancias.

sábado, 7 de enero de 2012

LOS PECADORES PARECEN PRUDENTES

Hay una prudencia falsa o semejante a la verdadera. El prudente aquí ordena los medios aptos para un bien aparente, que él juzga bueno para élcomo el ladrón pone todo `para robar (prudencia de la carne). Hay una prudencia buena que indaga las vías convenientes para el fin bueno. Pero es imperfecta porque no es el fin comun para toda la vida humana sino en un orden especial de cosas. También es imperfecta si el bien es común pero es ineficaz el que impera.
La que delibera, juzga, preceptúa y ejecutacon rectitud en orden al fin bueno para toda la vida humana es la prudencia simpliciter que no puede darse en los pecadores. La primera sí, la segunda es común a buenos y malos.
La prudencia en sí dice orden al recto apetito y sus principios son fines operables de los que se tiene recta estimación por el hábito de las virtudes morales que hacen recto el apetito. Así se requiere virtud moral. La perversidad del apetito es contraria pues a la prudencia y no tanto la fe. Hay quienes tienen habilidad natural para emplearla en el bien o en el mal y esto últimos tienen la prudencia de la carne.
La gracia es presupuesto para ella con la cual se es virtuoso. Las virtudes deben conectarse de tal manera que quien tiene una tenga las otras. Y como la gracia procede de la caridad derramada en nuestros corazones, para que viva hay que poseer también las demás virtudes.
Hay pues un aspecto de la virtud que es infuso aún en la prudencia que depende, sin embargo, del ejercicio y la experiencia. Por el ejercicio aumenta hasta llegar a la perfección. Ella es fruto de la educación y la experiencia, porque lleva consigo el conocimiento de los universales y singulares operables a los cuales el prudente aplica los principios universales. No puede ser innata ni natural.
En ninguna institución educativa de la actualidad se privilegia semejante virtud; entre otras cosas porque se sacian con la inocuidad de los valores que sustituyen las virtudes aunque ya no están vigentes en el posmodernismo. Scheler está lejos de Foucault ¿Y éste último está en las instituciones católicas? No se lo nombra pero jamás se menciona el pecado tampoco.
La prudencia no es especulativa sino práctica, surge del ejercicio y la experiencia que va adquiriendo la aplicación del concimiento aquirido a la tendencia y a la operación. Las pasiones pueden corromperla no el olvido. Los viejos que acusaron a Susana frente al consejo recibieron el castigo deL joven Daniel: LA BELLEZA TE SEDUJO Y LA CONCUPISCENCIA PERVIRTIÓ VUESTRO CORAZÓN". Pero el olvido puede disminuirla porque depende del conocer. Los viejos de Daniel no olvidaron sino que obraron arrastados por el deseo. Aristóteles: LO DELITABLE Y LO TRISTE PERVIERTEN EL JUICIO DE LA PRUDENCIA.
¡Cómo hoy se nos priva de la Ética como ciencia práctica y se la sustituye o no con antropologías insulsas o simplemente: adelante con la panacea actual: la cibernética! Para subrayar: el bien total de la vida.
¿Pero quien pilotea, quien nos mide?

viernes, 6 de enero de 2012

LA DILIGENCIA ES PARTE DE LA PRUDENCIA

En latín SOLLICITUDO, rápida habilidad para ejecutar. La prudencia incluye el imperio de lo que ha sido deliberado y juzgado. Así dice el filósofo: ES NECESARIO OBRAR RAPIDAMENTE ACERCA DE LO DELIBERADO Y DELIBERAR CON CALMA.
Lo propio de la prudencia es emitir los actos de consejo, deliberación, juicio e imperio respecto de los medios con los que se llega al fin debido no sólo se extiende al bien particular de un solo hombre sino al bien común de la multitud. Mas hay una relación entre ambos: el bien particular no subsiste sin el bien común de la familia, de la ciudad y de la patria. Así Máximo Valerio decía: "los primeros romanos preferían ser pobres en un imperio rico a ser ricos en un imperio pobre". Y la parte debe estar en armonía con el todo. Pero se distingue la prudencia en particular, la económica que trata del bien común de una casa,la política, que trata del bien común de la ciudad o de la nación. Y el hábito que impera al fin último es el más excelente e impera a los demás.
Los gobernantes deben tener la prudencia política pero en cuanto seres particulares deben poseer la prudencia como cada uno de los hombres.LA prudencia reside en el príncipe como arte arquitectónica y en los subditos a modo de arte mecánica. El hombre por la prudencia no sólo manda a los demás sino a sí mismo.
Juan Pablo II escribió la encíclica SOLLICITUDO REI SOCIALIS. Es una cuestión prudencial la cuestión social y no un revoleo de prebendas. Es un acto de la inteligencia que versa sobre los medios idóneos para el bien común. Pero ¿puede bastar esto como si no hubiera virtudes específicas para cada potencia y función? Además esto sigue así:
ES IMPOSIBLE SER PRUDENTE SIN SER BUENO

miércoles, 4 de enero de 2012

LA PRUDENCIA HALLA EL TÉRMINO MEDIO

"El fin propio de toda virtud moral es conformarse con la recta razón; así la templanza tiende a que el hombre no se aparte de la razón por sus concupiscencias; la fortaleza a que no se aparte del juicio recto racional por el temor o la audacia. Este fin le es impuesto al hombre por la razón natural,la cual dicta al hombre obrar siempre conforme a la razón. Pero el determinar cómo y por qué vías debe alcanzar en sus actos ese medio racional corresponde a la prudencia. Pues aunque el fin de la virtud moral es alcanzar el justo medio, éste sólo se halla mediante la recta disposición de los medios." Tomás en la cuestión 47 avanza como un cisne por el lago y uno se explica las catástrofes de la vida cotidiana por la ausencia en la educación de semejante virtud sustituida en discursos y sermones por los anodinos "valores", los cuales habían de confluir en la carencia total de normas en el posmodernismo sin arché.
Pero cita Tomas: "LA PRUDENCIA ES PRECEPTIVA", dice el filósofo. "La prudencia es la recta razón de lo obrable". Por lo tanto aconseja indagando y luego juzga los medios hallados. Esto es razón especualtiva. Pero todavía resta la aplicación a la operación de estos consejos y juicios.Esta la razón práctica que impera y es el acto principal de la prudencia, que consigue los bienes y evita los males. Pracipere, preceptuar es el acto principal de la prudencia.
Todo el libro de los PROVERBIOS es una alabanza de la prudencia y el de los salmos de los preceptos, no de los hombres, sino de Dios. OBEDECER EL PRECEPTO FUE EL ÁMBITO DE LA LEY. OBEDECER A DIOS MISMO REVELADO EN LA CARNE FUE EL DE LA GRACIA.